El cabello también envejece en verano: las claves para protegerlo según Alessandra Chiarello, CEO de Oramai

El aire acondicionado o llevar la ventanilla bajada aceleran la deshidratación y rotura del cabello en verano. Por ello, Chiarello explica que la clave está en la prevención

Escrito porValeria García

Lunes 17 de Agosto de 2026

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Fuente: Magnific

Durante el verano, muchas personas asocian el daño capilar únicamente con la exposición al sol, el cloro o la sal, pero existen otros factores diarios que pueden acelerar el envejecimiento del cabello y que pasan mucho más desapercibidos. El calor acumulado en el coche, el aire acondicionado directo o la fricción provocada por el viento al conducir con la ventanilla bajada también pueden alterar la fibra capilar, aumentando su sequedad, fragilidad y tendencia a la rotura.

Al igual que ocurre con la piel, el cabello también sufre un proceso de envejecimiento provocado por factores externos. Las altas temperaturas favorecen la pérdida de hidratación, alteran la elasticidad de la fibra y pueden acelerar la oxidación del color, especialmente en cabellos teñidos o tratados. Por ello, el cuidado capilar en verano no debe centrarse únicamente en reparar, sino en prevenir mediante protección antioxidante, nutrición profunda y sellado de la cutícula.

Además de los clásicos enemigos del verano como el cloro y la sal, existen pequeños gestos cotidianos que pueden marcar la diferencia. Entrar en el mar o la piscina con el cabello seco favorece una mayor absorción de agentes externos, mientras que permanecer durante horas en un coche caliente puede provocar una deshidratación intensa de la fibra. Del mismo modo, el aire acondicionado directo puede resecar el cabello y la fricción constante del viento al llevar la ventanilla abierta puede generar nudos, pérdida de cutícula y rotura, especialmente en cabellos finos o debilitados.

"El cabello actúa como una esponja. Si antes de bañarnos está hidratado con agua limpia absorberá menos sal y cloro. Y ocurre algo parecido con el calor: cuanto más expuesta está la fibra sin protección, más difícil será mantener su estructura y su brillo", explica la experta.

Para Chiarello, el verano requiere una estrategia de protección global que vaya más allá de los momentos de exposición directa al sol. Proteger el cuero cabelludo, reforzar la fibra, mantener una buena hidratación y utilizar productos con acción antioxidante son pasos esenciales para conservar un cabello sano y un color más luminoso durante toda la temporada.

Curiosidades sobre el cabello en verano que quizá no sabías

  • El interior de un coche puede alcanzar temperaturas muy superiores a las del exterior, generando un ambiente extremo que favorece la deshidratación del cabello.
  • El aire acondicionado directo puede reducir la hidratación de la fibra capilar y aumentar la sensación de sequedad.
  • Llevar la ventanilla bajada durante largos trayectos puede provocar más fricción, enredos y rotura, especialmente en cabellos finos.
  • El cabello también envejece por la exposición solar, igual que la piel.
  • El cloro puede modificar incluso tonos oscuros, no solo cabellos rubios.
  • El cabello rizado suele ser más vulnerable a la deshidratación porque su estructura dificulta que los aceites naturales lleguen de raíz a puntas.
  • Dormir con el cabello mojado aumenta su fragilidad, ya que la fibra pierde resistencia cuando está húmeda.
Un artículo de Valeria García
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