Viernes 04 de Septiembre de 2026
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La D.O. Valdeorras recibió este viernes, 4 de septiembre, la visita del periodista y crítico especializado en vino y enogastronomía Joaquín Hidalgo, que se desplazó por segundo año consecutivo a la comarca para ampliar su conocimiento de la denominación. Durante su estancia, el catador probó 51 referencias amparadas por la D.O., repartidas en 32 blancas, 17 tintas, una tostada y una espumosa.
Hidalgo, editor y catador de vinos de España, Chile y Argentina en la publicación estadounidense Vinous.com, realiza en esta ocasión una estancia de dos días en Valdeorras. El crítico ya había visitado la zona el pasado año, cuando cató vinos y conoció a dos productores. Ahora, su agenda incorpora una cata más amplia en el Consejo Regulador y visitas a bodegas y viñedos que continuarán este sábado, 5 de septiembre.
El propio Hidalgo explicó que ese contacto directo con el viñedo y con los elaboradores le resulta básico para interpretar lo que encuentra en la copa. “Lo que realmente me interesa es tratar de entender los lugares, conocer cómo funcionan los viñedos y comprender mejor el origen de los vinos que estoy catando”, afirmó durante la visita.
La estancia también le ha servido para acercarse por primera vez a la añada 2025, que aún no había probado. En esa primera toma de contacto, el periodista puso el foco en un rasgo que, a su juicio, diferencia a los blancos de Valdeorras de otros elaborados en Galicia. “Algunos tienen una textura como de talco, más compactos, y otros son muy lisos, pero todos tienen un nivel de concentración en blancos un puntito arriba respecto al resto de Galicia”, señaló.
Buena parte de sus valoraciones giraron en torno al Godello. Hidalgo considera que la variedad despierta un interés cada vez mayor entre los consumidores y reconoce que ese movimiento fue uno de los motivos de su viaje a Valdeorras. En su opinión, la denominación no puede resumirse en una sola botella ni en un único estilo, porque dentro del Godello conviven perfiles muy distintos.
“No es cuestión de probar un Godello y pensar que ya se conoce Valdeorras, porque hay una gran diversidad dentro de la propia variedad”, sostuvo. El crítico habló de distintas texturas, grados de madurez y enfoques de elaboración dentro de los vinos de la comarca. También advirtió de que reducir toda la denominación a una sola referencia lleva a una imagen incompleta de lo que ofrecen sus bodegas. “Si uno cree que probó un solo vino, probó todo Valdeorras, pero no”, resumió.
A partir de esa variedad interna, Hidalgo entiende que Valdeorras ofrece un abanico amplio pese a tratarse de una pequeña zona productora de blancos. En sus palabras, el Godello aporta un carácter propio que permite reconocer identidad y, al mismo tiempo, registrar matices de un vino a otro. Por eso animó a los aficionados a acercarse a la denominación. “Si uno se considera un bebedor de vino, debería probar Valdeorras”, afirmó.
El crítico sitúa además al Godello como uno de los principales argumentos de la D.O. para ganar presencia fuera de España. Según explicó, se trata de un vino con estructura, acidez y amplitud de carácter, capaz de mostrar perfiles florales y notas de fruta como manzana o pera. “Hay pocos blancos así en el mundo”, aseguró.
Para Hidalgo, la combinación de las condiciones climáticas de Valdeorras, sus suelos y el comportamiento de la variedad da lugar a una gama amplia de perfiles. Desde esa perspectiva, considera que un consumidor de ciudades como Nueva York, Buenos Aires o Tokio puede encontrarse con un vino distinto a los que suele tener a su alcance y descubrir una variedad y un territorio todavía poco conocidos para parte del público aficionado. A eso añade el nivel técnico alcanzado por algunos productores de la denominación.
Otra de las ideas que repitió durante la visita es la facilidad con la que el Godello puede conectar con públicos muy distintos. Frente a vinos que exigen más rodaje para ser entendidos por quien se inicia, cree que los elaborados en Valdeorras ofrecen una entrada más amable sin perder complejidad. “No son vinos chillones, no son vinos incómodos. Al contrario, el Godello tiene esa magia que es la amplitud del paladar que lo hace amable a cualquier universo del consumidor”, dijo.
Esa capacidad de resultar accesible para perfiles menos expertos y, al mismo tiempo, interesante para quienes ya tienen recorrido en el vino, convierte al Godello, a juicio de Hidalgo, en una vía natural para acercarse a Valdeorras. El periodista entiende que esa condición puede ayudar a que la denominación gane espacio entre consumidores y prescriptores especializados de distintos mercados.
Con formación en Enología y Periodismo, Joaquín Hidalgo desarrolla su trabajo en el ámbito del vino en español desde hace más de dos décadas. Hace casi tres años tomó el relevo de Josh Raynolds como catador de vinos españoles para Vinous.com. Esa publicación, con sede en Estados Unidos, reúne a un equipo de críticos y escritores especializados que publican cerca de 30.000 reseñas al año, además de informes sobre lanzamientos, catas verticales, visitas a productores, mapas interactivos y recomendaciones.
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