Martes 07 de Abril de 2026
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Una empresa emergente de California ha logrado convertir las aguas residuales generadas en bodegas en agua potable, según una verificación independiente realizada conforme a los estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). Revida Water, con sede en Napa, ha conseguido este resultado en las instalaciones de la Teaching and Research Winery del Departamento de Viticultura y Enología de la Universidad de California en Davis durante la vendimia de 2025. Se trata de uno de los primeros casos comerciales en los que una compañía obtiene esta certificación mediante un laboratorio externo.
El proceso desarrollado por Revida Water transforma un residuo agrícola que suele suponer un problema regulatorio en un recurso reutilizable. La iniciativa llega en un momento clave para el sector vitivinícola californiano. Más de 1.500 bodegas del estado deben cumplir ahora con la nueva orden general sobre aguas residuales dictada por la Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos. Esta normativa obliga a las bodegas a elegir entre dos opciones: pagar periódicamente por transportar las aguas residuales fuera de sus instalaciones o invertir en infraestructuras permanentes cuyo coste puede superar los 500.000 dólares.
La propuesta de Revida Water elimina esa disyuntiva al ofrecer una solución integral y modular para el tratamiento y reutilización del agua en las propias bodegas, sin necesidad de grandes inversiones iniciales. El sistema se basa en unidades completamente equipadas que se instalan y gestionan bajo un modelo de suscripción por volumen tratado, asumiendo la empresa todos los riesgos tecnológicos y operativos.
Ashish Shah, fundador y consejero delegado de Revida Water, explica que su modelo busca simplificar la gestión del agua para los productores. “Los propietarios y operadores de bodegas son expertos en elaborar vino, no tienen por qué serlo también en el tratamiento de aguas residuales”, señala Shah. La empresa diseña, construye y opera estos sistemas compactos, que pueden desplegarse en cuestión de semanas frente a los plazos habituales de varios años que requieren los proyectos tradicionales.
La instalación piloto en UC Davis comenzó poco antes del inicio de la vendimia 2025 y sigue funcionando actualmente. El sistema trata hasta 600 galones diarios (unos 2.270 litros) del agua utilizada para limpiar zonas como la plataforma de prensado, mangueras, depósitos y otros equipos. Todo el proceso funciona con energía solar, aunque dispone también de una toma eléctrica convencional como respaldo.
El agua residual procedente del lavado en bodegas presenta altos niveles de demanda química de oxígeno (DQO), entre 5.000 y 45.000 partes por millón, lo que supone una dificultad técnica considerable para su depuración. Sin embargo, el agua tratada por Revida Water ha superado los análisis independientes requeridos para certificarla como apta para consumo humano según los criterios federales estadounidenses.
Ben Montpetit, presidente del Departamento de Viticultura y Enología en UC Davis, subraya que la colaboración con Revida responde a la voluntad del centro universitario de liderar prácticas sostenibles dentro del sector. “Nuestros estudiantes se incorporarán a una industria que afronta problemas serios relacionados con el agua y queremos que comprueben directamente que existen soluciones viables”, afirma Montpetit.
Revida Water está lanzando ahora su servicio comercial dirigido a bodegas medianas en California, con sistemas capaces de tratar desde 1.000 hasta 1 millón de galones diarios según las necesidades del cliente. Además, la empresa mantiene conversaciones con operadores vitivinícolas, procesadores lácteos y explotaciones agrícolas tanto dentro como fuera del estado.
Fundada en 2022 por Ashish Shah, Revida Water busca facilitar la reutilización industrial del agua mediante soluciones sencillas y económicamente ventajosas para sectores como el vino o los productos lácteos. La compañía ha logrado también avances pioneros en el tratamiento de aguas residuales procedentes tanto del vino como del sector lácteo hasta alcanzar calidad potable certificada.
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