Miércoles 13 de Mayo de 2026
Leído › 936 veces

Moldavia exportó entre enero y abril 37,1 millones de litros de vino y productos vinculados al vino, un 18% menos que en el mismo periodo de 2025, pero el valor de esas ventas se mantuvo casi estable en 69,1 millones de dólares, con una caída de solo 1%, según datos de Marketing Intelligence de la Oficina Nacional de la Viña y el Vino (ONVV), basados en estadísticas de SIA ASYCUDA.
La evolución apunta a un cambio en la estrategia comercial del sector moldavo. Las bodegas están vendiendo menos volumen, pero logran sostener ingresos gracias a precios más altos y a una oferta más orientada a segmentos de mayor valor. En un mercado internacional marcado por la inflación, cambios en el consumo y una demanda más débil en varios países, Moldavia ha conseguido mejorar el precio medio de varias categorías.
El vino tranquilo siguió siendo el principal producto exportado. Representó el 78% del volumen total y el 60% del valor. En ese apartado, las ventas sumaron 41,6 millones de dólares con 29 millones de litros. Aunque el volumen bajó un 20%, el valor cayó solo un 7%, apoyado por subidas en los precios medios. El vino tranquilo embotellado alcanzó un precio medio de exportación de 2,13 dólares por litro, un 13% más que un año antes. El vino a granel subió un 17% hasta 0,82 dólares por litro.
Ese avance sugiere que las bodegas moldavas están colocando parte de su producción en tramos más altos del mercado. El vino embotellado sigue ganando peso por la mejor percepción de marca y por una posición comercial más sólida en Europa y en otros destinos internacionales.
Otra categoría con buen comportamiento fue la de divin y brandy. Sus exportaciones crecieron un 51% en valor y un 27% en volumen, hasta 20,9 millones de dólares y 5,2 millones de litros. Dentro de ese grupo, el divin embotellado registró un aumento del 148% en volumen y del 134% en valor. El dato confirma una demanda exterior más firme para los destilados envejecidos moldavos.
Los vinos licorosos también avanzaron. Sus ventas subieron un 30% en valor y un 18% en volumen. En este caso, los precios del producto embotellado se mantuvieron estables, lo que refleja una demanda equilibrada y una base de consumo relativamente firme.
En cambio, los vinos espumosos y los vinos aromatizados tuvieron una evolución peor. Las exportaciones de espumosos cayeron un 47% en volumen y un 33% en valor. Las ventas de vermut y vinos aromatizados bajaron más del 70% en ambos indicadores. Estas categorías parecen más expuestas al cambio en el gasto del consumidor y a una presión mayor en los mercados internacionales.
Por zonas, Europa reforzó su papel como principal destino del vino moldavo. Los mercados europeos concentraron el 63% del valor total exportado, con 43,2 millones de dólares y un avance del 12%. La Comunidad de Estados Independientes fue el segundo destino, con el 24% del valor exportado y una evolución casi plana. Las ventas a África subieron un 42%, mientras que las dirigidas a América retrocedieron un 65%.
Rumanía consolidó su posición como primer mercado exterior para el vino embotellado moldavo. Absorbió el 24,5% del volumen exportado y el 33% del valor. También siguieron entre los principales socios comerciales Polonia, Chequia, Estados Unidos, Nigeria, Países Bajos y Canadá.
Si se compara con la media de la última década, las cifras muestran otra lectura. El volumen exportado entre enero y abril quedó por debajo del promedio de diez años, situado en 41,8 millones de litros, pero el valor siguió por encima de la media histórica de 55,4 millones de dólares. Eso indica que el sector ha mejorado su capacidad para generar ingresos con menos litros vendidos.
La información refleja un sector que ajusta su oferta a las condiciones actuales del mercado mediante mejores precios, diversificación de productos y una presencia mayor en categorías premium.
Leído › 936 veces