Jueves 14 de Mayo de 2026
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La Asamblea de socios del Grupo de Empresas Vinícolas de Rioja ha aprobado este jueves, 14 de mayo de 2026, el cambio de denominación social de la entidad, que pasa a llamarse Asociación de Exportadores Vitivinícolas de Rioja, Esencia Rioja. La decisión llega acompañada de una renovación completa de la identidad corporativa, con una marca que quiere remitir a los principios y valores que han marcado la trayectoria de la asociación desde sus orígenes.
La organización explica que con este cambio vuelve a su origen y a su esencia, al recuperar en su nombre el carácter exportador que ha estado presente desde el inicio de su actividad. También amplía su alcance a la vitivinicultura, con una referencia expresa al viñedo junto a la elaboración de vinos, una línea que la asociación quiere poner en primer plano en esta nueva etapa.
La nueva marca, Esencia Rioja, se apoya en el papel que han tenido sus bodegas en los principales avances e hitos históricos de la Denominación. La asociación subraya que esa trayectoria representa la esencia de Rioja y que la actualización del nombre y de la imagen corporativa sirve para reivindicar sus raíces como la asociación más antigua y heredera directa de la tradición asociativa de las bodegas de la región.
La entidad recuerda que sus primeros pasos se remontan a hace 120 años y que la línea sucesoria de asociaciones bodegueras arranca el 28 de abril de 1907, cuando 16 bodegas fundaron el Sindicato de Exportadores de Vinos de la Rioja. Diez años después, la organización sumó cinco nuevos miembros y pasó a denominarse Asociación de Exportadores de Vinos de la Rioja.
Tras superar las turbulencias del siglo XX, en 1968 agrupaba a 27 bodegas como Grupo de Criadores y Exportadores de Vinos de Rioja. Entonces fue el primer consorcio bodeguero que destinó fondos propios a promocionar la marca Rioja en todo el mundo. Con la apertura de la democracia y las nuevas leyes asociativas, en 1981 se fundó la Asociación de Empresas Vinícolas de la Zona Rioja, y la fusión con el Grupo de Exportadores en 2008 dio lugar al actual Grupo de Empresas Vinícolas de Rioja, Grupo Rioja.

Esencia Rioja se presenta ahora como heredera directa de aquella asociación de pioneros exportadores creada en 1907 y como la agrupación que mejor representa ese espíritu en el siglo XXI. La entidad señala además que reúne en la actualidad al mayor número de bodegas centenarias de la región y a las que, en 1925, fundaron el Consejo Regulador de Rioja para garantizar el origen y la calidad de sus vinos.
La asociación insiste en que no se trata de un simple cambio de imagen, sino de una forma de poner en valor el papel que ha desempeñado en que Rioja sea la Denominación de Origen Calificada más prestigiosa de España. La presidenta de la asociación, Raquel Pérez Cuevas, afirma que se trata de un legado que les han confiado las generaciones anteriores y que su obligación es protegerlo y mejorarlo para transmitirlo a las futuras generaciones.
Entre los principios que defiende Esencia Rioja figuran la viticultura y la enología de calidad como pilares de Rioja. La asociación también promueve una mayor diversidad a través de las nuevas figuras ligadas al viñedo, sin dejar de considerar las menciones tradicionales como patrimonio de la Denominación y como máxima expresión del ensamblaje y la crianza que caracteriza a sus vinos.
La protección del paisaje de Rioja aparece igualmente como una de sus prioridades. La entidad la define como un activo de gran valor y como un elemento fundamental para el desarrollo de un enoturismo de calidad, que considera clave para el futuro, el prestigio y la riqueza de la zona.
La vocación exportadora sigue siendo otro de los ejes de la asociación, que vincula la fortaleza de sus marcas con la capacidad de llevar Rioja a otros mercados y con un esfuerzo promocional orientado al prestigio y a la imagen de la denominación. Esa base exportadora, unida al peso de sus marcas, caracteriza a una organización que agrupa a más de 60 bodegas de todas las tipologías, desde grandes grupos nacionales hasta pequeñas bodegas familiares.
En conjunto, esas bodegas representan más del 75% del valor de la comercialización total del vino de Rioja. Además, compran uva a más de 11.000 viticultores y emplean a más de 2.700 personas en la zona de producción, lo que la asociación sitúa como una pieza clave para el sostenimiento del tejido social y económico de la región vitivinícola.
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