Miércoles 10 de Junio de 2026
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La Dirección Regional de Alimentación, Agricultura y Bosques de Borgoña-Franco Condado publicó este martes, 9 de junio, su boletín mensual de coyuntura agraria con una doble señal para el viñedo de Borgoña: el ciclo vegetativo avanza con rapidez y el estado sanitario es correcto, pero la salida comercial de los vinos tintos sigue perdiendo fuerza.
El informe indica que la floración ya ha terminado en muchas parcelas tras las altas temperaturas registradas en la semana 22, muy por encima de los valores habituales. Ese calor aceleró el desarrollo de la vid en toda la región. El estado fenológico va desde media floración en las zonas más tardías del Jura hasta grano de plomo en las parcelas más precoces del Yonne, Côte-d’Or y Saône-et-Loire. En el conjunto regional, la fase más observada es el cuajado.
En el plano sanitario, la administración francesa describe una situación “muy correcta”. Solo se han visto algunos síntomas de mildiu en Côte Chalonnaise y Mâconnais. Esa fotografía permite anticipar, por ahora, una campaña vegetativa ordenada en una zona clave para el vino francés, aunque todavía es pronto para hacer previsiones cerradas sobre volumen y calidad de cosecha.
La parte más delicada del boletín está en el mercado. En marzo, octavo mes de la campaña vitícola 2025-2026, las salidas de bodega de la viticultura borgoñona bajaron un 6% tanto frente a la campaña anterior como frente a la media de cinco años. El volumen expedido ese mes fue de 203.361 hectolitros. En el acumulado de los ocho primeros meses de campaña, la región suma 1,36 millones de hectolitros, un 7,4% menos que la media quinquenal para ese mismo periodo.
El caso más llamativo es el de Côte-d’Or. Según el boletín oficial, sus salidas quedan un 40% por debajo de la media, lo que equivale a unos 30.000 hectolitros retenidos en bodega en marzo. En cambio, Yonne y Saône-et-Loire muestran una evolución mejor, con aumentos del 8% y del 4%, respectivamente, respecto a sus niveles medios.
La debilidad comercial se concentra sobre todo en los tintos. El documento señala que las ventas de vinos tintos “van mal”, mientras blancos y crémants mantienen una trayectoria más favorable. En el primer trimestre de 2026, las ventas totales de vinos tranquilos en gran distribución retrocedieron un 3% respecto al mismo periodo de 2025. Eso supone seis millones de botellas menos, de las que un 40% corresponde a AOC francesas. En doce meses hasta finales de marzo, la caída alcanza 27 millones de botellas.
Dentro de esa tendencia, los tintos son los más perjudicados. Los blancos también bajan, pero solo un 2%, y las denominaciones de Borgoña logran mejorar un 4%, impulsadas por referencias del Mâconnais y por Petit Chablis en la franja de precio de entre 8 y 12 euros por botella.
El mercado a granel tampoco ofrece alivio. En abril, las transacciones de vinos AOP de Borgoña entre viticultores y comercio cayeron un 36% respecto al mismo mes del año anterior. En tintos y rosados, el descenso mensual fue del 38%, con 2.661 hectolitros intercambiados. En el acumulado de campaña, esa categoría baja un 12%. Los blancos cedieron un 17% en abril y un 2% en campaña. El conjunto del mercado a granel suma 654.014 hectolitros, un 3% menos.
Los precios se mueven con moderación en la mayor parte de las referencias analizadas por el boletín, aunque hay excepciones claras. Chablis baja un 17% frente a abril de 2025 y Saint-Véran sube un 13%. En Beaujolais, que aparece también en el informe comercial, el balance empeora en el noveno mes de campaña con una caída del 17% interanual en las transacciones.
La exportación ofrece una imagen algo más favorable para Borgoña. En el primer trimestre de 2026, los envíos al exterior aumentaron un 4,6% en volumen respecto a 2025 y un 2,7% en valor. Ese avance se apoya en crémants y vinos blancos. Los tintos bajan un 2,8%, afectados por una menor demanda internacional. Aun así, el boletín recuerda que otras grandes regiones francesas sufren descensos mayores en esta categoría, como Burdeos o Languedoc-Rosellón.
Aunque el foco principal del documento está puesto en la viña y el vino para Borgoña, el boletín agrario también recoge señales sobre otros sectores que ayudan a leer el momento económico regional. En cereales de invierno, las temperaturas extremas del final de mayo elevan el riesgo de asurado del grano y acortan los ciclos vegetativos. La cebada de invierno presenta una previsión media de rendimiento de 61 quintales por hectárea, un 3% menos que la media quinquenal. Para la colza, la previsión es de 28 quintales por hectárea, un 12% menos.
En precios agrícolas, el trigo se mantuvo estable en mayo en 188 euros por tonelada entregada en Rouen. La cebada subió hasta 214 euros por tonelada y la colza alcanzó los 527 euros por tonelada, apoyada por la demanda ligada al biodiésel.
El boletín también informa sobre leche y quesos en Borgoña-Franco Condado. Las entregas lácteas regionales crecieron un 6,3% interanual en marzo, por encima del dato francés. El aumento fue más intenso en leche convencional, con un alza del 10%, que en la leche AOP Massif du Jura, con un 3,2%. Al mismo tiempo, el precio de la leche convencional siguió bajando: quedó en 460 euros por cada 1.000 litros en marzo, un 7,2% menos que un año antes. La leche AOP Massif du Jura se situó en una media de 711 euros.
Para el vino borgoñón, sin embargo, la lectura principal del informe oficial pasa por dos hechos concretos: una viña adelantada tras semanas cálidas y unas ventas donde los tintos siguen perdiendo ritmo tanto en bodega como en distribución y mercado a granel. Esa combinación será observada con atención por productores y operadores durante las próximas semanas, sobre todo en Côte-d’Or, donde la ralentización comercial aparece con más intensidad.
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