Martes 12 de Mayo de 2026
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El Consejo Regulador de la DOCa Rioja presentó este lunes, 11 de mayo, el Monitor de Enoturismo de la DOCa Rioja, un informe elaborado por Dinamiza Asesores que ofrece una radiografía del sector en la denominación. El documento confirma que Rioja cerró 2025 como el principal destino enoturístico de España, con 1.164.388 visitas vinculadas a esta actividad y un impacto económico de 214,38 millones de euros.
La cifra supone 17,16 millones más que en el ejercicio anterior y refuerza el peso del enoturismo en la estrategia de muchas bodegas. El Consejo Regulador subraya que esta actividad ya no funciona solo como complemento a la venta de vino, sino como una vía estable de ingresos y de relación directa con el visitante.
El monitor cumple ocho ediciones consecutivas y se ha convertido en una herramienta para medir la evolución del sector en las tres zonas de la denominación: Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental. El objetivo es reunir datos sobre oferta, demanda e impacto económico en un territorio que se presenta como un único destino turístico.
Según el informe, 226 bodegas de la DOCa Rioja desarrollaron actividad enoturística en 2025, la cifra más alta registrada hasta ahora. En 2018 eran 185. El avance muestra una ampliación paulatina de la oferta y una mayor profesionalización del servicio.
De esas bodegas, 132 forman parte de alguna de las Rutas del Vino oficiales, certificadas por ACEVIN y por la Secretaría de Estado de Turismo. La distribución es desigual entre las tres zonas: 61 en Rioja Alavesa, 58 en Rioja Alta y 13 en Rioja Oriental. Otras 94 trabajan fuera de esos proyectos colectivos.
El estudio señala también que el perfil de bodega que recibe visitantes es diverso. El 61,11% son empresas familiares, donde las visitas y catas suelen estar guiadas por miembros de la propia familia. El 41,11% se sitúa en entornos de viñedo con modelo tipo château, integrado en el paisaje. Además, el 34,44% cuenta con algún atractivo singular, como museos, jardines o cercanía al Camino de Santiago.
El informe recoge otras tipologías presentes en la oferta riojana. El 22,22% dispone de calados históricos; el 20% son bodegas centenarias y el 17,78% responde a criterios de arquitectura contemporánea. Muchas instalaciones encajan en más de una categoría, lo que refleja una oferta variada y con varios perfiles de visita.
Una de las novedades del monitor es la incorporación de nuevas métricas para medir mejor la actividad económica ligada al turismo del vino. Entre ellas figuran los ingresos procedentes de wine bars, los resultados del segmento MICE —reuniones, incentivos, congresos y exposiciones— y la aportación fiscal generada por esta actividad.
El Consejo Regulador quiere así disponer de una base común para seguir la evolución del sector y valorar su aportación al territorio. La información también sirve para analizar cómo influyen el tamaño de la bodega y su estructura comercial en las ventas directas al consumidor.
Rioja Alta aparece en el informe como una zona con fuerte peso histórico dentro del mapa enoturístico. Rioja Alavesa aporta un paisaje muy ligado al viñedo y a los pueblos medievales. Rioja Oriental suma condiciones climáticas y agrícolas que también sostienen parte de la oferta gastronómica vinculada a la denominación.
La presentación del monitor llega en un momento en que las bodegas buscan ampliar servicios y captar nuevos públicos. Las visitas guiadas siguen siendo el eje principal, pero ganan espacio las catas especializadas, los eventos privados y las propuestas ligadas a restauración y reuniones profesionales.
El Consejo Regulador considera que estos datos ayudan a medir mejor una actividad que ya tiene un peso claro en la economía local. La evolución registrada entre 2018 y 2025 muestra un sector más amplio, con más bodegas abiertas al visitante y con una relación cada vez más directa entre producción vitivinícola y actividad turística.

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