La cooperativa Virgen de las Viñas de Tomelloso gestiona 20.000 hectáreas y recibe 9.000 visitantes al año

La bodega combina tecnología avanzada, tradición y apuesta por la cultura en el corazón de Castilla-La Mancha

Miércoles 25 de Marzo de 2026

Compártelo

Leído › 156 veces

En Tomelloso, la cooperativa Virgen de las Viñas se ha consolidado como una de las mayores referencias del sector vitivinícola mundial. Fundada en 1961 por 17 agricultores, la cooperativa ha experimentado un crecimiento notable hasta gestionar en la actualidad 20.000 hectáreas de viñedo. Este desarrollo no solo se refleja en la extensión de sus tierras, sino también en el impacto social y cultural que genera en la región.

El origen de la cooperativa está ligado al viejo Lagar de 1962, la primera construcción de la entidad. Este espacio, lejos de quedar relegado, se ha transformado en un museo etnológico que conserva herramientas, carros y arados utilizados por generaciones anteriores. El museo es un homenaje a la labor artesanal y al esfuerzo de quienes trabajaron el campo en épocas pasadas. Además, la cooperativa ha rehabilitado sus cuevas excavadas en piedra caliza, que permiten a los visitantes conocer de cerca el origen de la riqueza vitivinícola de la zona. Estas cuevas, ampliadas recientemente, atraen cada año a unos 9.000 visitantes interesados en la historia y la tradición local.

El debate sobre si Virgen de las Viñas es la cooperativa de vino más grande del mundo depende de la perspectiva. Mientras que en California existe una unión de cooperativas de segundo nivel con mayor tamaño, muchos expertos consideran que la de Tomelloso es la mayor cooperativa de primer grado a nivel internacional. Más allá de los datos, la cooperativa destaca por su plantilla de más de cien empleados fijos, que reciben formación continua, y por su apuesta por la cultura. En 2011, la entidad inauguró el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena, integrando el arte contemporáneo en su proyecto y mostrando la conexión entre vino y cultura.

Desde 2005, Virgen de las Viñas ha iniciado un proceso de modernización constante. La bodega ha invertido en tecnología para mejorar la calidad de sus productos y responder a la demanda internacional. Actualmente, la cooperativa está ampliando sus instalaciones con un almacén inteligente, nuevas líneas de embotellado, placas solares y sistemas avanzados para el concentrado de mostos. Estas mejoras buscan aumentar la eficiencia y la sostenibilidad de la producción.

La expansión de la cooperativa no se limita a la infraestructura. Virgen de las Viñas ha integrado otras entidades del sector, como Bodegas San José, San Gregorio y la Almazara de Tomelloso, y mantiene la puerta abierta a nuevas fusiones. El objetivo es fortalecer el sector vitivinícola local y asegurar la proyección internacional del nombre de Tomelloso.

La cooperativa combina innovación y respeto por la tradición, manteniendo un equilibrio entre el avance tecnológico y la memoria de quienes iniciaron el proyecto. Esta filosofía ha convertido a Virgen de las Viñas en un referente para el sector y en un motor económico y cultural para la comarca.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 156 veces