Martes 24 de Febrero de 2026
Leído › 397 veces

El Parlamento Europeo ha aprobado este martes, 24 de febrero, en Estrasburgo un paquete de medidas para apoyar a los productores de vino de la Unión Europea. La votación ha contado con 625 votos a favor, 15 en contra y 11 abstenciones. El objetivo es ayudar al sector a superar los problemas actuales y aprovechar nuevas oportunidades de mercado.
Entre las novedades figura una regulación más clara del etiquetado para los vinos sin alcohol. Solo podrán llevar la indicación “sin alcohol” y “0,0%” aquellos productos con un contenido alcohólico igual o inferior al 0,05% en volumen. Los vinos que superen ese límite, pero hayan reducido su graduación al menos un 30% respecto al estándar de su categoría antes del proceso de desalcoholización, deberán indicar en la etiqueta “contenido reducido en alcohol”.
El paquete también incluye más fondos y flexibilidad para los productores. Se prevé que los Estados miembros puedan financiar hasta el 60% de los gastos asumidos por las bodegas para abrirse a mercados fuera de la UE. Además, podrán complementar esa ayuda con hasta un 30% adicional para pequeñas y medianas empresas y hasta un 20% para compañías de mayor tamaño.
Las nuevas reglas contemplan apoyo financiero extra para actividades de promoción del vino europeo en terceros países. Estas acciones podrán recibir financiación durante tres años, renovables dos veces, hasta un máximo de nueve años. Entre las iniciativas subvencionables figuran campañas publicitarias, eventos, ferias y estudios sectoriales.
El texto aprobado también refuerza la gestión ante crisis. En caso de catástrofes naturales o fenómenos meteorológicos extremos, los viticultores podrán recibir ayudas adicionales que cubran hasta el 80% de los costes elegibles. Además, se permite el uso de fondos europeos para la eliminación permanente de viñedos (“grubbing-up”) con el fin de estabilizar la producción cuando sea necesario.
La normativa fija un límite del 25% del sector vinícola nacional para las ayudas destinadas a la destilación de vino y a la vendimia en verde en cada Estado miembro.
Durante el debate parlamentario, la ponente del texto, Esther Herranz García (PPE, España), ha explicado que Europa responde así a los problemas que afectan al sector en distintos países y regiones. Salvatore De Meo (Forza Italia), miembro de la Comisión de Agricultura, ha señalado que el acuerdo dota a los productores italianos de herramientas útiles para afrontar el descenso del consumo y la presión internacional.
Camilla Laureti (Partido Democrático), responsable nacional de política agraria, ha recordado que el vino es el tercer sector agroalimentario europeo por exportaciones y genera empleo para 2,9 millones de personas. Según Laureti, las medidas aportan mayor seguridad sobre autorizaciones, instrumentos más eficaces ante crisis y normas más sencillas y claras sobre etiquetado.
Cristina Guarda (Verdes/ALE), miembro también de la Comisión de Agricultura y ponente alternativa por su grupo político, ha subrayado que el texto parte del reconocimiento de una crisis profunda en el sector vinícola europeo. Ha mencionado problemas como la sobreproducción, el descenso del consumo y los efectos cada vez más visibles del cambio climático. Guarda ha explicado que se han reforzado las herramientas para gestionar situaciones críticas e incluso se permite suspender nuevos derechos de plantación si hay desequilibrios graves en el mercado.
El acuerdo alcanzado entre Parlamento y Consejo a principios de diciembre debe ser ahora adoptado formalmente por el Consejo de la Unión Europea antes de su publicación en el Diario Oficial y su entrada en vigor.
Leído › 397 veces