Las 7 diferencias entre el vino de Burdeos y el Borgoña

Escrito porAarón Guerra

Viernes 18 de Febrero de 2022

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Los contrastes entre Borgoña, tierra bohemia, rebelde y terrenal y, Burdeos, encanto de otra época, elegancia y pasión por los grandes placeres de la vida, se ha gestado el estatus de las mejores regiones de Francia en la elaboración de vinos secos de alta calidad.

Burdeos y Borgoña son dos regiones muy famosas que han recorrido a lo largo de la historia diferentes caminos hasta alcanzar el estatus de las mejores regiones de Francia en la elaboración de vinos secos de alta calidad. El contraste entre ellas, ha permitido descubrir sus particularidades y definir la personalidad de las dos regiones vinícolas más famosas de Francia.

¿Cuáles son las diferencias entre un Burdeos y un Borgoña?

Los aromas, sabores y texturas de los vinos de Burdeos y Borgoña son muy valorados en el mercado frente a los de otras regiones, por esto, las diferencias entre ellos, evolucionan hacia la búsqueda de la calidad del vino que se produce en ellas. Algunas de ellas estarían en :

1. Su ubicación territorial y clima

Con más de 120.000 hectáreas, Burdeos es una región grande, al borde del océano atlántico, con una gran producción de vino por su topografía y clima templado (alrededor de 600 millones de litros anuales). Ubicada al sur de Francia (a solo 160 kilómetros de España) y sus terrenos llanos facilita este tipo de producción masiva de vinos. Pese a su fama, se estima que solo el 5% de su producción son vinos de alta calidad o premium.

Por el contrario, Borgoña, es una región pequeña en el interior de Francia, situada al norte a solo 140 km de Suiza, de clima frío ubicada en laderas empinadas. Produce la cuarta parte de Burdeos. Sin embargo, al ubicarse entre mesetas, hace que se produzcan vinos de más calidad.

2. Su modelo de negocio

Salvo casos puntuales, en promedio los productores de Borgoña mantienen una economía más equilibrada, con menores diferencias entre ellos y mayor éxito comercial en general.

Por el contrario en Burdeos existe grandes desequilibrios económicos entre productores. La diferencia entre los mejor pagados y los peor pagados es muy marcada, así mientras algunos productores gozan de amplios ingresos, otros se encuentran en el umbral de la rentabilidad con grandes esfuerzos por sobrevivir y únicamente cubriendo costes.

En Borgoña el precio medio del litro de vino con DOP se paga un 25% más que en Burdeos.

Pese a todo lo anterior, las dos zonas permanecen tan distanciadas como siempre ya que se desenvuelven con diferentes modelos comerciales. Borgoña apuesta por un modelos más idealista, con pequeñas producciones de calidad pero sin desarrollar una clara viabilidad comercial de escala. Burdeos, con su gran tamaño y su mirada puesta en el mar, siempre tiene el objetivo de la viabilidad comercial.

3. Su historia

Borgoña se desarrolló gracias a la Iglesia y a la aristocracia, que unido a su aislamiento geográfico produjo un fuerte sentido de identidad regional. En cambio, el desarrollo de Burdeos se sustentó en el uso del océano para expandirse comercialmente hacia Inglaterra y el norte de Europa, lo que produjo su marcado carácter comercial, el objetivo aquí no es la identidad regional, sino hacer vinos del gusto de los consumidores de Europa del norte.

En Borgoña el término "cru" (también llamado allí "climat") hace referencia a una parcela de tierra con una historia y carácter únicos que se traslada a sus vinos, algo así como el Pago en España. Pero en Burdeos "cru" es un tipo de clasificación de vinos, basado más en el éxito comercial que en la calidad. El "cru" en Burdeos se identifica con la propiedad y la marca; y no con la parcela.

Mientras que los grandes cru de Borgoña tienen una historia de 10 siglos, los mejores Burdeos tienen como máximo 3 siglos.

4. La elaboración de sus vinos

Salvo excepciones puntuales, los productores de Burdeos son "alquimistas" del vino buscando la excelencia en elaboraciones donde se mezclan variedades de diferentes parcelas para intentar lograr el mejor vino, comercialmente hablando, lo que se conoce como un gran vino de Burdeos. Esta peculiar forma de elaborar, donde cada vino se produce con su propia "fórmula secreta", ha sido uno de los grandes impulsores del éxito comercial de esta región donde tradicionalmente los comerciantes o "négociants" buscaban las mejores "composiciones" para poder subastarlas al mejor postor.

Por el contrario en Borgoña, el objetivo es lograr un producto único en cada cosecha y sus elaboraciones se basan en una única uva, generalmente Pinot Noir (para tintos) o Chardonnay (para blancos), procedentes de una única parcela, que exprese la máxima calidad e identidad del terruño. Un Borgoña es un vino embotellado de manera muy cuidadosa de una única uva procedente de una única y pequeña parcela, con la menor intervención humana posible, "cuanto menos lo toques mejor", suelen ser el dicho tradición en esta región.

La maceración pre fermentativa en frío usada para potenciar los aromas frutales no se había utilizado en Burdeos hasta hace unos pocos años, mientras que, en Borgoña, la naturaleza se encargaba de ella.

Ambas regiones han ido pasando de los racimos enteros a las uvas despalilladas para la fermentación alcohólica. Si bien, en Burdeos, han puesto la atención en desarrollar mejores métodos de despalillado, en Borgoña se ha recurrido siempre al proceso al manual. El uso de levaduras autóctonas en vez de cultivadas es parte de la tradición artesana de Borgoña y está incrementándose entre los elaboradores más intrépidos de Burdeos.

5. El manejo del viñedo:

El manejo del viñedo es, la clave para la calidad en ambas regiones. En borgoña se pone el foco en aislar sus mejores subzonas y posteriormente las mejores parcelas para destacarlas en sus etiquetas. Se manejan densidades de plantación altas, pero con bajos rendimientos. Los procesos de recogida de la uva en las mejores condiciones de madurez, han facilitado permitido la búsqueda de la pureza y precisión en los aromas y sabores del vino, especialmente en las añadas complicadas.

En Burdeos la evolución del trabajo en los últimos 25 años ha sido enorme. Desde experimentar con densidades de plantación más altas, similares a las de Borgoña, hasta, las labores de manejo de la masa foliar en verano, han realizado reducciones de rendimiento y han recurrido a la vendimia manual para mejorar la calidad de la uva. Se han ido "borgoñizando", en definitiva.

6. El precio

En un momento dado, Burdeos se volvió tan popular que los vinos pasaron a ser demasiado exclusivos, algunos incluso llegaron a ser los más costosos del mundo.

Sin embargo, la región es tan grande que predominan los vinicultores modestos, con serias dificultades porque sus costes de producción no son muy inferiores a la categorización de crus, pero sus precios sí son muchos más bajos.

El resultado es que Burdeos puede ofrecer al mismo tiempo algunos de los tintos con mejor y peor relación calidad-precio calidad del mundo. Sus viñedos se han convertido en verdaderas empresas industriales, con fuerzas de ventas y estrategias de marketing superdotadas.

Y aunque el viticultor borgoñón continúa centrándose en innovar en su viñedo y su bodega mientras el bordelés vive el mejor momento de su marca, parece que Borgoña podría encaminarse hacia un destino comercial parecido.

7. Sus acercamientos

No obstante, pese a todas estas diferencias, en los tiempos actuales la región de Burdeos se ha ido "borgoñizando", especialmente en cuanto a vinificación, en la búsqueda de una mayor calidad y fidelidad al origen.

Así, Burdeos se ha acercado a Borgoña en las últimas décadas, y ello se debe a la demanda de los consumidores que cada vez más buscan en la calidad vinos que marquen más claramente su carácter y región, en oposición a la homogeneidad.

En el lado opuesto, Borgoña se ha ido poco a poco abriendo en busca de mayores éxitos comerciales. En la era del terruño, la autenticidad y la vuelta al origen, la región de Borgoña crece "de mala gana" en la lista de los 50 vinos más caros del mundo, ocupando 4 de los 5 primeros puestos. Lo que significa que poco a poco también se abre a la inversión extranjera y a una comercialización potencialmente enloquecedora que Burdeos conoce bien.

 

A pesar de que, hay muchas diferencias que separan a las regiones de Burdeos y Borgoña, no hay necesidad de tomar partido en este enfrentamiento. Con vinos magníficos a todos los niveles y precios relativamente asequibles tanto en un lado como en otro, lo mejor es experimentar y aprender sobre los vinos franceses aprovechando la amplia variedad de referencias que ofrecen.

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