Carnaval de vinos

Javier Campo

Lunes 17 de Febrero de 2020

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Estrategias de marketing sirven para aumentar las ventas

"...por una vez serás lo que tú quieras, Buffalo Bill, Demonio o Trobador, porque se acercan ya los carnavales, y la ciudad se viste de color..." excepto el del Buffalo Bill, de los otros dos existen vinos que se llaman así, y es que el vino también lleva "vestidos" y, a veces, se disfraza...

El colorido de las etiquetas de algunas botellas de vino nos llama la atención. El packaging vistoso de muchas botellas nos deslumbra. El nombre pegadizo o transgresor de un vino nos hace prestar atención. Todas estas estrategias de marketing sirven para aumentar las ventas y "el qué dirán" mediático de muchos. ¿Se vende por ello? La respuesta es sí.

Me gustaría poneros unos cuantos ejemplos de etiquetas y nombres sugerentes que hacen que tengas la necesidad de probar el vino que tiene en su interior.

Una de las más divertidas y coloridas etiquetas es la de DEMUERTE de Winery On que lucen un diseño con aires mexicanos y acordes a los carnavales.

El PORCELLANIC Xarel·lo además de estar contenido en una botella de cerámica, su etiqueta de madera atada con un cordel le confieren un aspecto muy natural y apetecible. Como natural se ve al ALMAS que tiene corcho por dentro (el tapón) y corcho por fuera el cual puedes utilizar como si fuera un tablero para pinchar los post-it.

Bien divertido es el LOCO DE ATAR con esa botella enfundada en una camisa de fuerza y que viene en una caja acolchada con aires de pabellón psiquiátrico. Y ya habíamos hablado en alguna otra ocasión de LOS SIETE PECADOS CAPITALES y sus botellas dedicadas y vestidas cada una de ellas a los nombrados.

Las botellas de HOMER y MARGE sin duda y por su color nos recuerda a un episodio de Los Simpson. Divertido y lleno de color. Y el color no solo se ve sino que se "escucha" pues uno de los vinos más "sonados" por su nombre es EL PERRO VERDE aunque el nombre de animales en los vinos y los nombres transgresores como el PICARDIAS un vino con final feliz dan para otro post como el que ya os escribí hace unos años aquí mismo.

Los vinos que llevan un nombre malsonante suelen ser tan soeces por fuera como por dentro. Ni los nombro.

No puedo dejar de mencionar al grupo VINTAE, que ya se llevó un IWC Merchant Award por su caja de MATSU y que cada mes lanza un divertidísimo y acertado packaging que, aunque es idéntico en su forma, su estilo, colorido y sobre todo, su mensaje es totalmente diferente y adecuado al momento en el cual es lanzado.

Y sin poner nombres, por que en carnaval se puede esconder la identidad, hay vinos con un buen "disfraz" pero, una vez se lo quitas, el Príncipe Encantador es feo de narices y no tiene nada que ver con un hechizo.

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos

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