El negocio de vender el vino a 1.000€ la botella

Javier Campo

Lunes 21 de Octubre de 2019

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Las 'avanzadas' y los 'vinos de culto', dos conceptos que hasta ahora parecía que no tenían mucho que ver, pero, que el trabajo de los marchantes de vino ha unido

Como ya sabemos el término vino de culto nos llega desde Estados Unidos y de la mano del Sr. Robert Parker. Muchos vinos se convierten en objeto de culto bien sea porque no quedan botellas de una determinada añada o bodega o porque por su singularidad y precio (especialmente) escasean en el mercado.

Se nos ocurren el Penfolds Grange Shiraz, el Araujo o el Chateau Latour por nombrar algunos que, una vez puntuados (por depende de que gurú) se suben a lo mas alto del pedestal del precio y se llegan a pagar verdaderas fortunas por ellos. Si esto no es un vino de culto, cuando menos es un vino solo destinado a un perfil de cliente con una indecente cuenta bancaria con muchos ceros y que es completamente imposible que un simple mortal pueda probarlo nunca.

Pero, ahora bien. Algunos marchantes venden vinos un tanto singulares con pocas producciones y que "engordan" en su calidad ya que la credibilidad de muchos de ellos es más que evidente. Así, nos podemos encontrar con un vino de "x" procedencia y que después de estar bien posicionado en el universo de las guías, y con un precio alto, se convierte en un producto inalcanzable.

Me explico. Vino de 'fulanito de tal' que hace solo 1200 botellas. Su precio (inflado) era de 400 €. Ocurría que se vendía, pero poco. ¿Qué se hace ahora? Se vende a la avanzada. ¿Qué es la avanzada? Pues es un gran invento, sobre todo para algunos, en el que un vino que aún no está terminado y que, se supone que estará bueno en un año o dos, se prueba en una magnifica puesta en escena en la que tú, debes interpretar si ese vino estará bien o no, pero curiosamente casi siempre piensas que lo estará.

Entonces lo pagas uno o dos años antes a unos 200 € (el que hemos dicho que valía 400). Se venden las 1200 botellas antes de que se acabe la "promo" de las avanzadas. El bodeguero ya lo ha vendido. El marchante ya ha ganado. El producto ya llegará. A todo esto, ya no se puede comprar de ese vino porque se ha agotado antes de que salga al mercado.

Luego, cuando te llega, te esperas a que "se afine" ya que aun le "falta botella". Pasa más tiempo. Lo pones a la venta, pero no teniendo en cuenta el precio de la avanzada, sino teniendo en cuenta el precio de salida de bodega. Entonces vendes un vino a 1000 € que te ha costado 200€ y que como es "tal vino" debe estar bueno.

Pero ¿está bueno porque ves la etiqueta o porque el contenido, realmente, te dice que te encuentras ante un vino excepcional? Pues sinceramente, ya no se sabe ya que ciertos especialistas se niegan a catar a ciegas, no sea que se les vaya a colar un buen vino ("barato") en medio de los vinos caros. Automáticamente, los vinos de avanzada se convierten en vinos de culto por su precio, porque escasez, o no sé yo por qué.

Pero, alto. Aquí la "culpa" no es solo del bodeguero ni del marchante de vinos. Ambos están en el mercado para ganar dinero. La culpa es en parte nuestra por creernos todo lo que nos dicen,por snobismo, por fiarnos de las etiquetas. Entrenemos el criterio y demos al consumidor un buen vino a precio justo y si uno no nos gusta, se dice, que no pasa nada. Una pequeña ducha fría de humildad no le viene mal nadie. Aunque tenga un castillo.

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos

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