Juan José Balbás: “El que no tiene historia tiende a inventársela”

Carmen Fernández

Viernes 17 de Mayo de 2019

Leído › 2399 Veces

El director de Bodegas Balbás, una de las fundadoras de la D.O Ribera del Duero, apuesta por la innovación y por el enoturismo como vía fundamental para garantizar el futuro de su proyecto sin perder su espíritu

Juan José Balbás, director de Bodegas BalbásJuan José Balbás, director de Bodegas Balbás

Situada en el territorio conocido como el 'Diamante Dorado' de la Ribera del Duero, Bodegas Balbás es una bodega familiar constituida en 1777. Así mismo, es una de las 8 fundadoras de la esta denominación de origen, lo que la convierte por derecho propio en un referente clásico y elegante de unos vinos que han obtenido largo reconocimiento internacional.

Con la séptima generación trabajando ya en bodega, Balbás ha sabido adaptarse a las nuevas técnicas de elaboración sin perder su esencia, apostando por vinos acordes a los nuevos gustos de los consumidores. Este es el caso del rosado Bijou Rosé, del que acaban de poner en el mercado la nueva añada. De este vino, de la evolución de la bodega y las inquietudes y el futuro hablamos con su director general, Juan José Balbás.

“El que no tiene historia tiende a inventársela, al igual que el que no tiene tradición, es como si le faltase una pata de la silla.”

Viñas viejas, suelos pobres y algo más de 100 hectáreas de viñedo propio. Son ustedes afortunados por mantener una bodega histórica en un mercado complejo y competitivo como el actual, ¿pesa la responsabilidad de seguir la tradición elaboradora de varias generaciones?

Siempre hemos apostado por pertenecer a esta nuestra Ribera y bajo esa premisa se guía el espíritu de la familia. Desde que nuestros antepasados comenzaron en el oficio de boteros hasta que decidimos empezar a elaborar nuestro propio vino. La tradición pesa mucho, es verdad, sobre todo cuando hablamos como en nuestro caso de más de 240 años desde que nos iniciamos en el mundo de elaborar vino. Yo pertenezco a la sexta generación, que se dice pronto, pero es mucho tiempo desde Abundio (1777). Esa es la filosofía de la bodega, mantener nuestras tradiciones. El que no tiene historia tiende a inventársela, al igual que el que no tiene tradición, es como si le faltase una pata de la silla.

El apoyo familiar habrá sido siempre fundamental, ¿cómo se vive en la familia el trabajo en la bodega? ¿está garantizado el relevo generacional?

Igual que hicieron mis abuelos con mis padres y mis padres conmigo, es lo que intentamos transmitir hoy en día a nuestras hijas. De hecho, creo que a día de hoy está más que garantizada la continuación de la bodega y la firma pues la séptima generación se encuentra trabajando ya codo con codo con nosotros. Es algo que llevamos de manera muy natural, la verdad. En apenas unos metros tenemos los despachos tanto mi mujer, Clara, como nuestra hija, Patricia y desde el primer día hemos aprendido a separar el trabajo de la familia. Aún así, es algo reconfortante saber que trabajas con los tuyos.

Dedicación, esfuerzo y pasión por el vino representan su filosofía en Bodegas Balbás, ¿cómo se conjuga la tradición familiar y la necesidad de adaptarse a nuevas formas de consumo y de elaboración?

En nuestro caso, entendemos que la tradición no debe de estar reñida con la modernidad. Es más, te diría que son las dos partes más importantes de la balanza. El secreto está en conjugar esto. Bodegas Balbás nunca va a renunciar al sistema de elaboración, los principios de selección de madera, el cultivo de viñedo... Eso en absoluto está reñido con las técnicas más modernas. Seleccionas los clones, buscas ampliar las fincas adquiriendo viñedos que tengan otro tipo de tierra, otra orientación... Desde que tocamos la tierra hasta que el vino llega a la copa, es un constante intento de crecer, mejorar, evolucionar y perfeccionar. ¡Aquí no te puedes quedar quieto o te adelantan!

Bodegas Balbás se ha distinguido por su apuesta por la calidad, por la innovación y por una  búsqueda continuada de la satisfacción del consumidor, ¿cómo se mantiene esa apuesta por la calidad desde la viña a la botella?

Tenemos más de 100 hectáreas de viñedos propios que abarcan plantaciones en vaso, la manera más tradicional, y en espaldera, de corte más moderno.  Utilizamos variedades tradicionales de Ribera del Duero, las tempranillas de Ribera del Duero, a la vez que complementamos y experimentamos con variedades de corte más moderno como las Cavernet Suvignon, Merlot... etc. Nuestra privilegiada  ubicación nos permite reunir unas características y cualidades en nuestros viñedos perfectas para elaborar vinos de gran calidad y experimentar para obtener nuevas elaboraciones. De hecho intentamos innovar cada año y de hecho te puedo adelantar que a finales de año sacaremos al mercado un vino nuevo al estilo tradicional del que aún no se ha hablado nada.

¿Hacia dónde orientan esta experimentación? ¿Qué demanda el nuevo consumidor?

Hoy en día se está apostando por nuevos consumidores, que buscan en los vinos un carácter más moderno, innovador, rompedor... Afortunadamente los jóvenes siempre buscan cosas diferentes. Se intenta lograr un corte de vino mucho más moderno, mucho más frutal, de diferente elaboración. Aquí entramos nosotros, pues además de elaborar vinos más tradicionales como Balbás Crianza, Balbás Reserva o incluso nuestro Gran Reserva, estamos presentes en el mercado con otros totalmente diferentes  con Ritus, Alitus y Le Bijou.

Hablando de este último, recientemente se lanzaba al mercado la nueva añada de este rosado premium, ¿qué buscaban con este vino elaborado al estilo provenzal y a quién lo enfocaban?

Podríamos decir que Le Bijou es un vino único, un rosado diferente a lo conocido en Ribera del Duero. Elaborado al estilo provenzal, 100% tempranillo con uva seleccionada de las partes más frescas de nuestras fincas más frías... Digamos que es un capricho del que salen unas 600 botellas cada año, embotelladas una a una a mano, con corcho de cristal. De su elaboración podríamos quedarnos con el paso que tiene por barrica de roble francés donde fermenta a la vez que coge un poco de grasa y se oxigena y una decantación de forma natural en la que sacamos los depósitos a la calle para aprovechar la temperatura ambiente del invierno ribereño.

Tiene un corte moderno que logra lo que busca, romper en un mercado, el de los rosados de Ribera, yendo un paso más allá. Está muy demandado tanto en el exterior como en España, pues cada vez apreciamos más estos vinos diferentes que en otros países se ligan al lujo, alta sociedad... Su color rosa salmón pálido y sus tonos afrutados muy frescos le hacen ser un maridaje perfecto ahora que empieza el buen tiempo. Merece la pena probarlo, porque hay muy poco y se acaba muy rápido.

Bodegas Balbás se ha distinguido también por apuesta por el enoturismo, ¿cómo lo plantean en su bodega?

Para nosotros es vital poder dar a conocer nuestra forma de trabajar y de elaborar los vinos, como cuando viene un amigo o un familiar a visitarte y le enseñas con ilusión tu casa, es nuestra filosofía. Desde hace apenas unos meses estamos intentando dar un salto en ese sentido y poco a poco vamos viendo los resultados ya que recibimos visitas de enoturistas de Burgos o Valencia, pero también de Suiza, California o China.  Ya formamos parte de la Ruta del Vino de Ribera del Duero, en la que creemos que es una firma apuesta por el enoturismo en nuestro territorio, y hemos articulado una amplia oferta de visitas con cata en las que recorremos las grandes salas de Balbás y probamos nuestros vinos.

A través de la web y las redes sociales - @bodegabalbas en IG o Bodegas Balbás en Facebook -, ponemos al día al público de lo que ofrecemos y qué pueden encontrar aquí. El objetivo es ir mejorando cada día y que todo aquel que decida visitarnos se marche con una sonrisa de oreja a oreja y un buen sabor de boca (y si puede ser por los vinos, mucho mejor).

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo

¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta