La escisión del vino

Javier Campo

Jueves 25 de Abril de 2019

Leído › 4307 Veces

Tenemos que preguntarnos por que las Denominaciones de Origen se están “fragmentando”. A estas preguntas podemos encontrar diversas respuestas y la “razón” yuxtapuesta sobre la mesa de la polémica

De acuerdo con las normativas europeas actuales, una DOP (Denominación de Origen Protegida) es un nombre que identifica un producto originario de un lugar determinado, una región o, excepcionalmente, un país. Su calidad o características se deben fundamental o exclusivamente a un medio geográfico particular, con los factores naturales y humanos inherentes a él, y cuyas fases de producción tengan lugar en su totalidad en la zona geográfica. 

A modo de resumen podríamos decir que una Denominación de Origen es una clasificación que se utiliza para proteger legalmente algunos productos como el vino.

Cada DO, tiene un Consejo Regulador que, estipula un pliego de condiciones a las que se deben acoger todos los adscritos a dicha DO. Hasta ahí, más o menos claro. ¿Pero que ocurre cuando las cosas cambian en el conjunto más amplio de la palabra y esas condiciones no? O podríamos formular otra pregunta ¿Por qué cambian unas cosas y nos parece "normal" y otras nos hacen rasgarnos las vestiduras?

Pues de esas preguntas surgen respuestas en forma de Asociaciones que no Denominaciones.

No hace demasiado un grupo de bodegas de la DO Cava se separó de la misma creando Corpinnat. Pero antes, con menos ruido, ya se habían separado otras tantas hacia Clasic Penedès, si seguimos hablando de vinos espumosos. Quizás sea ésta la DO más "problemática" en el tema de la identidad ya que la geografía está repartida por varios puntos de España tan dispares que es imposible asociarlo a una identidad territorial tal y como se establece dentro las premisas de las Denominaciones propiamente dichas.

Si nos vamos hasta la DOC Rioja encontramos la separación de ABRA (Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa) que ahora en estas ultimas fechas ha pasado a ser ABE (Asociación de Bodegas de Euzkadi) con la posibilidad de introducir Txacolí o los productores de sidra. Antes hubo otras como Grupo Rioja o PROVIR.

Pero si nos vamos al tema del asociacionismo como herramienta de diferenciación, existen también a nivel estatal como por ejemplo Grandes Pagos de España que aúna bodegas de muchos puntos geográficos diferentes y que en este caso no premia el lugar sino unos estándares de calidad regulados por la propia asociación.

¿Por qué todo el mundo quiere separarse de la DO? O mejor dicho ¿Por qué unos no quieren parecerse a otros y otros si? Dependiendo de a quien escuches, las respuestas son variopintas y pueden tener connotaciones económicas, políticas, comerciales o radicalmente viscerales. La polémica está servida. Las respuestas las eliges tú. ¿o no?

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos

¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta