Miércoles 09 de Septiembre de 2026
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Francia prevé una vendimia de 33,8 millones de hectolitros en 2026, un 6% menos que en 2025 y un 17% por debajo de la media de 2021-2025. La estimación, difundida por Agreste, el servicio estadístico del Ministerio de Agricultura francés, sitúa la campaña entre las más cortas de los últimos 30 años.
El cálculo fue publicado con datos cerrados al pasado 1 de septiembre. Agreste atribuye la bajada a dos factores: la reducción de la superficie de viñedo en producción y unos rendimientos mermados por la meteorología de la campaña. La superficie productiva cae un 2,5% respecto al año anterior.
El organismo francés explica que el verano, muy caluroso y seco, ha pasado factura en casi todo el país. La sequía del suelo se intensificó en el conjunto del territorio y los episodios de calor provocaron, de forma local, deshidratación, quemaduras, pérdida de hojas y marchitez de las bayas. Todo ello redujo el volumen recogido.
La campaña había comenzado con mejores perspectivas. Agreste recuerda que la reposición de reservas de agua en primavera, el buen desarrollo de los racimos y una presión baja de enfermedades apuntaban a un potencial de producción mayor. Sin embargo, el tiempo seco y caluroso del verano rebajó esa previsión. Las lluvias tardías ayudaron en algunas zonas, pero su efecto sobre el total nacional fue limitado.
La caída no afecta por igual a todas las categorías de vino, aunque casi todas retroceden en la comparación anual. Los vinos AOP, equivalentes a las denominaciones de origen protegidas, suman 14,2 millones de hectolitros, un 10% menos que en 2025 y un 17% por debajo de la media de 2021-2025. Los vinos IGP alcanzan 10,3 millones de hectolitros, con una subida del 4% sobre 2025, aunque siguen un 7% por debajo de la media quinquenal.
También bajan los llamados “otros vinos”, incluidos los que no tienen denominación. En ese grupo, la previsión es de 2,2 millones de hectolitros, un 13% menos que un año antes y un 23% menos que la media de los últimos cinco años. Los vinos destinados a aguardientes se sitúan en 7,1 millones de hectolitros, con una caída del 7% sobre 2025 y del 25% frente a la media de 2021-2025.
Agreste precisa que los IGP, producidos en gran medida en Languedoc-Rosellón, son la única gran categoría que mejora en la comparación interanual. Aun así, tampoco alcanzan su media de los últimos cinco años.
Por zonas, Champagne figura entre las regiones más castigadas. La previsión es de 1,3 millones de hectolitros, un 48% menos que en 2025 y un 46% por debajo de la media quinquenal. La vendimia comenzó a mediados de agosto, con una maduración muy adelantada, pero las heladas en Aisne, el granizo y la sequía desde marzo redujeron el potencial. Agreste añade que el peso de los racimos ha caído al nivel más bajo de los últimos 20 años.
Borgoña y Beaujolais también registran una fuerte contracción. La estimación conjunta es de 1,4 millones de hectolitros, con un descenso del 33% tanto frente a 2025 como frente a la media de 2021-2025. En estas zonas, el granizo, la sequía y las olas de calor recortaron con fuerza un potencial que al inicio parecía alto. En Borgoña, el Pinot Noir ha sido una de las variedades más afectadas, con pérdidas superiores al 50%. En Beaujolais, la recogida comenzó en torno al 13 de agosto y confirma rendimientos históricamente bajos.
Burdeos ofrece una evolución distinta. La previsión alcanza 3,5 millones de hectolitros, un 10% más que en 2025, aunque todavía un 11% por debajo de la media de 2021-2025. Agreste atribuye esa mejora a unas lluvias registradas a finales de agosto, que aliviaron parte del efecto de la ola de calor y de la sequía prolongada. En el caso de los Crémant, recogidos de forma temprana, los rendimientos son considerados satisfactorios.
Esa subida en Burdeos se produce además con menos viñedo en producción. La superficie se redujo en casi 5.000 hectáreas respecto a la última vendimia, un 5% menos, dentro del programa nacional de apoyo a la reducción del potencial vitícola. Pese a ello, la cosecha crecería por unos rendimientos mejores que los de 2025, un año especialmente corto.
En Languedoc-Rosellón, la producción aumentaría un 5% respecto a la escasa cosecha de 2025, aunque seguiría un 8% por debajo de la media de 2021-2025. La superficie en producción baja en más de 5.000 hectáreas, cerca de un 3%. Agreste atribuye el aumento a una mejora de los rendimientos, pero advierte de diferencias amplias entre zonas, ligadas al uso del riego por parte de las explotaciones. En Rosellón, varios viñedos han sufrido con dureza la sequía.
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