Miércoles 09 de Septiembre de 2026
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Aranda de Duero reunió a miles de personas en la IX Gran Fiesta de la Vendimia de la Denominación de Origen Ribera del Duero, celebrada entre el pasado 2 de septiembre y el pasado 5 de septiembre en distintos espacios del centro de la localidad burgalesa. El Consejo Regulador organizó la cita con el apoyo del Ayuntamiento de Aranda de Duero, la Ruta del Vino Ribera del Duero, la Diputación de Burgos, Fundación Caja Rural Burgos, ASEBOR y ASOHAR.
La programación combinó vino, música y actividades culturales durante cuatro jornadas. El objetivo, en palabras del propio Consejo Regulador, fue acercar al público los vinos de la denominación y vincular el inicio de la vendimia con una agenda abierta a vecinos y visitantes. La Plaza Mayor y la Plaza del Trigo concentraron buena parte de las propuestas, aunque la fiesta se repartió por varios puntos del casco urbano.
El programa comenzó el pasado 2 de septiembre con la tercera Cata Multitudinaria Solidaria de los vinos ganadores de los Premios Envero. La sesión, dirigida por Alberto Tobes Velasco, responsable de Viticultura y Enología del Consejo Regulador, se celebró en la Plaza del Trigo y reunió a catadores en torno a ocho vinos premiados en distintas categorías. La recaudación se destinó íntegramente a la Red Solidaria Ribera.
Al día siguiente, la Cultural Caja Burgos acogió la tercera cata premium, dirigida por el sumiller burgalés Diego González. En esa actividad se probaron nueve vinos de la D.O. Ribera del Duero que habían obtenido buenas valoraciones y puntuaciones de prescriptores nacionales e internacionales. A esa oferta se sumó la presencia de 10 stands de bodegas en la Plaza Mayor, donde el público pudo conocer distintas referencias y estilos de la denominación. Durante la fiesta se vendieron más de 3.500 copas personalizadas.
La mañana del sábado concentró algunos de los actos centrales. La Plaza Mayor acogió la ceremonia institucional, presentada por Irma Soriano, y el tradicional pisado de la uva, una de las imágenes habituales de esta celebración. En ese acto, el humorista Leo Harlem recibió el reconocimiento como Embajador de la IX Gran Fiesta de la Vendimia y el periodista Graciano Palomo fue nombrado Ribereño del Año.
Leo Harlem afirmó tras recibir el reconocimiento que la fiesta sirve para rendir homenaje a los profesionales que sostienen el proyecto de Ribera del Duero, entre ellos viticultores, bodegas, cooperativas, técnicos, hosteleros e instituciones. Graciano Palomo vinculó el reconocimiento con sus raíces familiares en la comarca y con la presencia de los vinos de Ribera del Duero en muchos lugares que ha visitado a lo largo de su trayectoria.
La noche anterior se había entregado el Premio Herencia Ribera a Castilla Termal Hoteles y a D. Roberto García. El Consejo Regulador vincula este reconocimiento a su aportación al posicionamiento de Ribera del Duero como destino de enoturismo de calidad, así como a su trabajo en la recuperación del patrimonio histórico y en la proyección de la identidad de la zona.
Durante la fiesta también se falló la tercera edición del concurso de fotografía “La Ribera del Duero en una instantánea”. La obra “Amanece”, de Pablo Pérez Herrero, obtuvo el primer premio. El segundo fue para “Las llaves del Paraiso”, de Enric Ortega Rivera, y el tercero para “Cepas en Flor”, de Jesús Calvo Recio.
La música volvió a ocupar una parte central de la agenda. El viernes actuó en la Plaza Mayor Drugos, grupo ganador de Talento Ribera. Después pasaron por el mismo espacio Los Pichas y Los Dinosaurios, formación de tres DJ centrada en un repertorio de música popular desde los años 70 hasta la actualidad.
El sábado, tras el acto institucional, La Frontera subió al escenario de la Plaza Mayor. Ya por la tarde, la programación se repartió en varios puntos de Aranda de Duero: ParaNOjazz actuó en la Plaza del Trigo, mientras que María de la Flor y Kiko Veneno ofrecieron sus conciertos en la Plaza Mayor. Los40 Sessions, con Cristian San Bernardino, cerraron la programación musical de esta novena edición.
La agenda cultural incluyó además “Historias con Jano”, un espectáculo circense y teatral orientado al público familiar. La Peña Tierra Aranda se sumó también a la celebración con actividades propias los días 4 y 5 de septiembre, algunas de ellas en colaboración con el Consejo Regulador.
El presidente del Consejo Regulador, Enrique Pascual, señaló que la fiesta ha vuelto a reunir a personas en torno al vino y a la cultura de la comarca, y agradeció la participación de los asistentes y la implicación de quienes han colaborado en la organización. La entidad subraya que la cita sirve también para dar visibilidad al trabajo de bodegueros y viticultores en el arranque de la vendimia.
La D.O. Ribera del Duero agrupa a más de 300 bodegas en la cuenca del Duero y es la entidad encargada de certificar la autenticidad de sus vinos mediante controles de calidad. Ese peso del sector ayuda a entender la dimensión de una fiesta que, año tras año, se ha asentado como uno de los actos públicos más visibles de la denominación en Aranda de Duero.
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