Martes 19 de Mayo de 2026
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Un estudio realizado en Melbourne ha alertado de que algunas tiendas con licencia para vender alcohol están ofreciendo vodka ilícita junto a productos legales, sin que el comprador pueda distinguirlo con facilidad. La investigación, elaborada por equipos de la National Drug and Alcohol Research Centre de la UNSW Sydney y del National Drug Research Institute de la Curtin University, detectó además metanol y contaminantes plásticos en parte de las muestras analizadas.
Los autores compraron tres botellas sospechosas en cuatro comercios autorizados de zonas con alto nivel socioeconómico de Melbourne y las compararon con un producto de control de una marca premium. Según el trabajo, las botellas ilícitas eran las más baratas por contenido alcohólico entre las que se vendían en cada local visitado. También presentaban señales de fabricación deficiente, como etiquetas pobres, ausencia de código de barras o tapón reutilizable, precio escrito a mano sobre papel y, en uno de los casos, partículas marrones visibles en el interior.
Las pruebas químicas confirmaron que dos de esas botellas contenían metanol y contaminantes plásticos. Los investigadores atribuyen esa presencia a procesos inseguros de destilación, almacenamiento o embotellado. Aunque la cantidad de metanol detectada no era suficiente para provocar una pérdida inmediata de visión o la muerte, sí incumplía las normas alimentarias australianas.
La autora principal del estudio, la doctora Michala Kowalski, explicó que el problema es que estos productos se venden con apariencia de legalidad y pueden pasar desapercibidos para el consumidor. Añadió que los indicios habituales del alcohol ilícito, como un envase barato o una etiqueta pobre, no siempre permiten identificarlo con seguridad.
El estudio también recoge avisos de fuerzas policiales y reguladores del alcohol en varios estados australianos sobre la venta de estos productos no solo en bottle shops, sino también en pubs y discotecas con licencia. Según el equipo investigador, esto amplía el riesgo para los consumidores y complica la labor de control.
La Agencia Tributaria australiana estima que el mercado ilícito de alcohol mueve al menos 767 millones de dólares australianos al año. Esa cifra equivale a unos 14 millones de botellas estándar de vodka o a más del 10% del consumo legal de espirituosos en Australia. Los autores señalan que este negocio puede ofrecer precios más bajos porque evita el pago del impuesto especial sobre el alcohol.
El doctor Nic Taylor, coautor del trabajo e investigador del NDRI, advirtió de que el impacto no se limita a la evasión fiscal. Según dijo, las personas con menos ingresos pueden ser más propensas a comprar estos productos y quedar más expuestas a daños para la salud.
La investigación se publicó después de una reunión celebrada en febrero sobre alcohol ilícito, organizada por NDARC y NDRI, en la que participaron la Agencia Tributaria australiana, la policía fronteriza, autoridades del sector del alcohol y del juego, profesionales sanitarios y especialistas en investigación. El objetivo fue medir el alcance del problema y estudiar posibles medidas para frenarlo.
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