Viernes 03 de Julio de 2026
Leído › 417 veces

Enoturismo Chile de Corfo entregó este jueves, 2 de julio, los Sellos Fiestas de la Vendimia 2026 a 16 organizaciones que obtuvieron o renovaron este reconocimiento tras aplicar el Manual de Buenas Prácticas. La ceremonia se celebró en el Museo Histórico Dominico, en Santiago, y reunió a autoridades nacionales, regionales y locales, alcaldes, representantes del turismo y del vino, además de los equipos responsables de las vendimias distinguidas.
La entidad sitúa esta segunda edición del sello como la consolidación de un estándar nacional para mejorar la calidad, la seguridad, la sostenibilidad y la identidad territorial de estos eventos de enoturismo. Durante 2026 se informaron oficialmente 48 Fiestas de la Vendimia en distintos valles del país, con una asistencia total de 1,3 millones de personas. De ese total, 822.000 asistentes participaron en las 16 celebraciones reconocidas, lo que equivale al 63,2% del público registrado.
La subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, afirmó que la entrega de estos sellos refleja un trabajo continuado y que el enoturismo ha sido pionero al incorporar estándares claros para reforzar la oferta turística del país. A su juicio, esa línea permite unir productos, identidad y experiencias turísticas de calidad.
En esta edición se recibieron 18 postulaciones y se distinguió a 16 fiestas, desde el Valle del Huasco hasta Biobío. Ocho vendimias renovaron su sello: Casablanca, Isla de Maipo, Valle del Maipo, Colchagua, Universitaria Campus Colchagua, Marchigüe, Curicó y Portezuelo. Otras ocho se incorporaron por primera vez al reconocimiento: Valle del Huasco, Ovalle, Vendimia Fest, San Francisco de El Monte, San Fernando, Peralillo, Quillón y Millapoa.
Enoturismo Chile sostiene que esta ampliación muestra la implantación de un estándar común en formatos distintos, desde grandes eventos urbanos hasta celebraciones rurales, patrimoniales, universitarias y comunitarias.
El gerente de Desarrollo Territorial de Corfo, Juan Francisco Montes, señaló que este tipo de programas muestra el efecto del desarrollo territorial a escala nacional. Según explicó, el impulso a los valles vitivinícolas a través del enoturismo no solo mueve las economías locales, sino que también refuerza la identidad y la actividad turística del país.
Uno de los cambios de esta segunda edición fue la ampliación del Manual de Buenas Prácticas como herramienta de gestión para las organizaciones del sector. El instrumento pasó de 32 a 39 criterios de evaluación, distribuidos en seis ámbitos: planificación, seguridad, sostenibilidad, identidad territorial, promoción de la cultura vitivinícola, experiencia del visitante y difusión.
El presidente de Enoturismo Chile, Claudio Cilveti, aseguró que el sello funciona como una herramienta de gestión y mejora continua. En su valoración, permite a las organizaciones planificar mejor, incorporar criterios técnicos y conocer cómo evalúa el público su experiencia para detectar opciones de mejora.
La ceremonia también sirvió para difundir los resultados del Perfil del Visitante 2026, elaborado por la Subsecretaría de Turismo y Enoturismo Chile. El estudio analiza motivaciones, hábitos de consumo, composición de los grupos de viaje, valoración de la experiencia y aspectos a mejorar en las vendimias.
Los datos apuntan a un público mayoritariamente familiar y con un nivel de fidelización al alza. El visitante sigue siendo principalmente regional, aunque aumenta la presencia de personas procedentes de otras regiones, que pasan del 22,1% al 24,5%. La franja de edad más numerosa es la de 35 a 44 años, con un 30,2%, y el perfil es mayoritariamente femenino, con un 61,4%.
Además, un 59,5% de los asistentes declara que visitará o ya visitó otra vendimia en la misma temporada. Para las entidades organizadoras, este dato refuerza la posición de estas celebraciones dentro del calendario recreativo y cultural de las familias chilenas.
En gasto, el estudio sitúa la alimentación como la principal partida, con 30.680 pesos chilenos de media por visitante. Le siguen el transporte, con 22.780 pesos; los recuerdos y la artesanía, con 16.220 pesos; y las actividades recreativas adicionales, con 7.435 pesos.
La valoración general del público mantiene niveles altos en varios apartados. La seguridad obtiene un 86,2%, la atención en los puestos un 85,8% y las artesanías y productos locales un 81,8%. Enoturismo Chile interpreta estos resultados como una muestra del papel de las vendimias en la activación de las economías locales y en la proyección de la oferta turística, enogastronómica y patrimonial de cada territorio.
Entre las vendimias que renovaron el sello figura Isla de Maipo, que este año lo hizo con distinción máxima. El alcalde de la comuna, Juan Pablo Olave, afirmó que el reconocimiento respalda el trabajo del municipio y de sus equipos para sostener una fiesta vinculada a las raíces campesinas y a la historia vitivinícola local. También señaló que el sello ayuda a proyectar turismo, desarrollo económico y nuevas oportunidades para viñas pequeñas y emergentes.
Con esta segunda edición, Enoturismo Chile de Corfo plantea el sello como una herramienta para acompañar la evolución de estas celebraciones y reforzar la gestión de sus organizaciones. El objetivo, según la entidad, es que las vendimias mantengan su papel como expresiones de la cultura del vino y como espacios vinculados al turismo, el patrimonio y el desarrollo local.
Leído › 417 veces