El arancel 0% entre Reino Unido y la UE sigue atado al origen real

Las reglas de origen y los controles fronterizos mantienen costes y trabas para muchas empresas tras el Brexit

Martes 21 de Julio de 2026

Compártelo

Leído › 2333 veces

Las empresas que comercian entre el Reino Unido y la Unión Europea solo pueden aplicar arancel 0 y ausencia de cuotas si la mercancía cumple las reglas de origen fijadas en el Acuerdo de Comercio y Cooperación, en vigor desde el 1 de enero de 2021. Así lo recoge la House of Commons Library en un informe publicado este lunes, 20 de julio, en el que repasa los trámites aduaneros y sanitarios que siguen vigentes tras la salida británica de la unión aduanera, el mercado único y el área del IVA de la UE.

La clave está en acreditar que el producto es “originario” del Reino Unido o de la UE. Eso ocurre, según el informe, cuando ha sido obtenido por completo en uno de esos mercados o cuando ha sido transformado de forma sustancial en uno o en ambos. El objetivo de estas reglas es evitar que mercancías fabricadas en terceros países entren por el Reino Unido o por la UE para esquivar los aranceles aplicables a productos de fuera del bloque.

La biblioteca de la Cámara de los Comunes recuerda que las reglas de origen cambian según el producto y que su cumplimiento puede resultar pesado para muchas empresas. También señala que algunas compañías no pueden o no quieren pedir el trato preferencial del acuerdo. En 2024, el 83% de las mercancías exportadas desde Gran Bretaña a la UE27 utilizó esas preferencias cuando estaban disponibles. En las exportaciones agrícolas, la tasa rozó el 93%. Entre los niveles más bajos figuraron los textiles, con un 57%, y el calzado y los artículos de sombrerería, con un 24%.

El informe advierte además de que las empresas británicas que reexportan bienes procedentes de terceros países con poco o ningún procesamiento adicional pueden seguir pagando aranceles al venderlos a Estados miembros de la UE. Para sectores como el del vino, los espirituosos o la cerveza, esta exigencia puede tener efecto directo sobre márgenes y planificación logística, ya que el acceso al arancel 0 depende tanto de la clasificación correcta del producto como de las pruebas sobre su origen.

Desde la salida del Reino Unido del marco aduanero europeo, todos los bienes importados en Gran Bretaña requieren declaración aduanera. Los controles completos en frontera se han ido implantando por fases desde 2021. La UE activó sus controles plenos el 1 de enero de 2021, mientras que Londres ha aplazado varias veces parte de sus comprobaciones.

La hoja de ruta británica para estas entradas quedó recogida en el Border Target Operating Model, publicado por primera vez en agosto de 2023. Ese sistema aplica un enfoque basado en riesgo para animales vivos, productos de origen animal, plantas y productos vegetales procedentes de cualquier país, incluida la UE. En ese marco, los productos agroalimentarios quedan sujetos a controles documentales, de identidad y físicos según su riesgo para la bioseguridad, la salud pública y la seguridad alimentaria.

La House of Commons Library recuerda que el Gobierno británico planteó también digitalizar buena parte del proceso con una ventanilla única comercial. Sin embargo, en noviembre de 2024 anunció una pausa del proyecto durante 2025-26 mientras revisa las necesidades futuras en frontera y las demandas de los usuarios.

En paralelo, Londres y Bruselas negocian un acuerdo sanitario y fitosanitario sobre productos agrícolas, alimentos y bebidas tras la cumbre bilateral celebrada en mayo de 2025. La guía oficial del Gobierno británico sostiene que ese pacto crearía un área común SPS y eliminaría la mayor parte de las certificaciones para exportar, además de reducir los controles rutinarios en frontera para muchos productos agroalimentarios. También facilitaría el comercio de artículos como salchichas refrigeradas, marisco y patatas de siembra, afectados por restricciones desde el Brexit.

La previsión oficial es que ese acuerdo entre en vigor a mediados de 2027, aunque los plazos exactos y los requisitos finales dependen aún del resultado de la negociación. Mientras tanto, las empresas del sector agroalimentario están siendo llamadas a prepararse para cambios futuros en certificaciones, inspecciones fronterizas y exigencias regulatorias.

En cuanto a los controles ya activos, desde el 31 de enero de 2024 las empresas deben notificar con antelación las importaciones de animales, determinadas plantas y productos vegetales, así como alimentos y piensos de alto riesgo. Algunos productos animales y vegetales considerados de alto riesgo necesitan certificados sanitarios e inspecciones.

Desde el 30 de abril de 2024 se fueron implantando controles documentales y físicos sobre importaciones comunitarias en puestos fronterizos designados, con prioridad para mercancías de riesgo medio y para aquellas con mayor riesgo para la bioseguridad. Para cubrir el gasto derivado de estas inspecciones SPS, las empresas deben pagar una tasa común por uso cuando introducen determinadas categorías de productos animales y vegetales por el puerto de Dover o por Eurotunnel hacia Gran Bretaña.

Antes de cerrar un acuerdo SPS con la UE, el Gobierno británico volvió a aplazar hasta el 31 de enero de 2027 los controles físicos sobre frutas y hortalizas comunitarias clasificadas como mercancía de riesgo medio.

El informe resume varias obligaciones básicas para las empresas: presentar declaraciones aduaneras para todos los bienes que salen o entran del Reino Unido; comprobar si existen licencias o certificados específicos para mercancías como alimentos o productos químicos; clasificar correctamente cada producto; registrar su origen; y cumplir con las declaraciones sobre seguridad. La biblioteca parlamentaria avisa de que un código arancelario erróneo o una declaración inexacta sobre el origen puede traducirse en impuestos o derechos mal calculados.

HMRC ha publicado guías sobre cómo probar el carácter originario de una mercancía y cómo pedir un tipo reducido del derecho aduanero en el comercio entre el Reino Unido y la UE. Los importadores también pueden consultar los aranceles aplicables y los tipos de IVA mediante la herramienta Trade Tariff del organismo tributario británico.

Otra novedad citada por la House of Commons Library afecta a las declaraciones sumarias de entrada. El Reino Unido las introdujo para importaciones procedentes de la UE el 31 de enero de 2025. A su vez, las exportaciones hacia territorio comunitario deben incluir información británica sobre seguridad y cumplir las exigencias europeas en esa materia.

La institución parlamentaria añade que clasificar mercancías y tramitar declaraciones puede ser complejo. Por eso recuerda que HMRC mantiene una relación de intermediarios privados aduaneros y operadores exprés a los que las empresas pueden recurrir para completar estos trámites. También remite a las guías oficiales sobre exportación e importación para negocios internacionales y a la información específica sobre alimentos, bebidas y productos agrícolas.

Las normas no son idénticas para Irlanda del Norte. Las empresas que mueven mercancías entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte pueden inscribirse en el Trader Support Service gratuito habilitado por el Gobierno británico.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 2333 veces