Jueves 03 de Septiembre de 2026
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Productores y bodegas de Puglia han reclamado la activación de una destilación de crisis, más capacidad de almacenamiento a medio y largo plazo y una actuación contra las prácticas irregulares en el mercado ante el volumen de vino sin vender que se acumula en la región italiana. La petición llega en un momento de presión sobre los precios de la uva y con unas existencias elevadas en bodega.
La demanda se formuló en una asamblea del sector celebrada en Cantine Due Palme, donde los asistentes trasladaron su preocupación por la cantidad de producto inmovilizado. El diagnóstico que comparten las empresas presentes es que la salida comercial no está absorbiendo todo el vino disponible y que esa situación está trasladando tensión a la cadena, desde el viticultor hasta la bodega.
Las medidas que reclama el sector persiguen dos objetivos inmediatos. Por un lado, retirar parte del vino del mercado a través de la destilación de crisis, una herramienta que permite desviar excedentes a usos distintos del consumo como vino. Por otro, ganar tiempo con fórmulas de almacenamiento que retrasen la puesta en circulación de parte de las existencias y eviten que toda la oferta presione a la vez sobre los precios.
A esa combinación, los productores suman la petición de una lucha contra el abusivismo, término con el que aluden a prácticas irregulares que, a su juicio, distorsionan el funcionamiento del mercado. El sector entiende que, con una oferta ya muy amplia y un nivel alto de vino almacenado, cualquier circuito fuera de control agrava el deterioro de las cotizaciones y complica la planificación comercial de la campaña.
La caída del precio de la uva es uno de los puntos que más preocupa a las bodegas y a los viticultores de Puglia. Cuando coinciden exceso de existencias y ventas más lentas, el ajuste suele trasladarse hacia la materia prima, con impacto directo en la rentabilidad del campo. De ahí que las organizaciones reunidas hayan pedido respuestas tanto de corto plazo, como la destilación, como de mayor recorrido, caso del almacenamiento.
La petición de Puglia tiene alcance más allá de la región porque afecta a uno de los mecanismos con los que el vino italiano intenta ordenar la sobreoferta cuando el mercado no absorbe toda la producción. Si estas medidas salen adelante, podrían servir para retirar parte del excedente y frenar el descenso de precios, con efectos potenciales sobre el equilibrio de existencias en Italia y sobre la actividad de bodegas, cooperativas y operadores de bebidas vinculados a la cadena del vino.
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