Viernes 22 de Agosto de 2025
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El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valdeorras, en Ourense, ha iniciado este jueves la vendimia. La fecha coincide con la del año pasado, pero el entorno es muy diferente debido al incendio más grande registrado en la historia de Galicia, que sigue activo en la zona. Las llamas han afectado a una amplia extensión de terreno y han puesto a prueba la resistencia de los viñedos, que han funcionado como barrera natural frente al avance del fuego.
Santiago Pérez, técnico de la Denominación de Origen Valdeorras, explica que los viñedos han actuado como un cortafuegos natural. Según sus palabras, en medio de una situación complicada, las vides han evitado daños mayores en las zonas habitadas. En muchas áreas de Galicia, las casas se encuentran integradas dentro de los viñedos y esto ha permitido frenar el avance del incendio en algunos puntos. A pesar de ello, algunas cepas situadas junto a la zona forestal han resultado dañadas, con varias filas calcinadas por el fuego.
La bodega Valdesil ha sido la primera en comenzar los trabajos de recolección en la viña 'As Chas Vieja', situada en Portela de Vilamartín. Allí se recoge uva Godello para elaborar vino tostado. Esta tradición marca el inicio oficial de la vendimia en Valdeorras cada año.
El incendio comenzó hace más de una semana en Seadur, en el municipio de Larouco, y ha afectado ya a más de 30.000 hectáreas. El fuego ha cruzado carreteras y el río Sil, alcanzando municipios como O Barco de Valdeorras, O Bolo, Carballeda de Valdeorras, A Rúa, Petín, Rubiá, A Veiga y Vilamartín de Valdeorras, todos ellos en Ourense. También ha llegado a Quiroga, en Lugo, donde sigue activo.
El Consejo Regulador cuenta con 1.200 hectáreas de viñedos bajo su supervisión. Por el momento no es posible calcular cuánta superficie ha resultado dañada por el incendio porque aún hay focos activos y zonas humeantes. Se ha abierto un registro para recoger datos sobre las pérdidas económicas y materiales sufridas por los viticultores. La vendimia se prolongará durante dos meses y durante ese tiempo se espera poder evaluar mejor el impacto real del fuego sobre la producción.
Santiago Pérez subraya que el medio rural está vivo y cambia constantemente. Considera que no se trata solo de una España vaciada sino también olvidada por las administraciones públicas. Por este motivo pide apoyo institucional para facilitar la recuperación y permitir que los agricultores puedan plantar nuevas vides y continuar con su actividad sin obstáculos administrativos.
La situación actual pone de relieve la importancia del viñedo no solo como motor económico sino también como elemento protector frente a incendios forestales. Los técnicos y productores esperan que esta experiencia sirva para impulsar medidas que ayuden a proteger tanto el paisaje como la actividad agrícola en Galicia.
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