La tradición de las 12 uvas en España

La historia de una tradición española

Úrsula Marcos

Viernes 29 de Diciembre de 2023

Compártelo

Leído › 3661 veces

La llegada de un nuevo año siempre ha sido un momento de celebración y reflexión en diversas culturas alrededor del mundo. En España, esta celebración se caracteriza por una tradición única y distintiva: comer 12 uvas al son de las 12 campanadas que marcan el final del 31 de diciembre y el comienzo del 1 de enero. Esta costumbre, arraigada en la sociedad española, no solo marca el ritmo de los segundos finales del año, sino que también encierra en sí misma una historia rica en matices y simbolismos.

Para entender el origen de esta práctica, es necesario remontarse a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Existen diversas teorías que intentan explicar cómo comenzó esta costumbre. Una de las más extendidas y aceptadas es aquella que vincula el inicio de esta tradición con un excedente de producción de uvas en 1909. Según esta versión, los productores de uvas de la región del Levante español, ante la abundante cosecha de ese año, promovieron la idea de consumir uvas al finalizar el año como una forma de dar salida al exceso de producción.

Sin embargo, esta explicación práctica y económica convive con otras teorías que le otorgan un carácter más anecdótico y menos comercial al origen de la tradición. Una de ellas sugiere que todo comenzó como una burla de ciertos sectores acomodados de la sociedad hacia las clases más populares. En estos círculos, era habitual celebrar el fin de año con grandes festines que incluían uvas y otros manjares. La imitación de este gesto por parte de las clases trabajadoras, comiendo uvas a las 12 campanadas, habría dado inicio a la costumbre.

Independientemente de su verdadero origen, lo cierto es que la tradición de las 12 uvas se consolidó rápidamente en toda España. Factores como la difusión a través de los medios de comunicación, especialmente a partir de la retransmisión radiofónica y posteriormente televisiva de las campanadas, jugaron un papel fundamental en su popularización. Además, la facilidad de la práctica, que no requería de grandes preparativos ni de un desembolso económico significativo, facilitó su adopción en todos los estratos sociales.

Cada uva consumida con cada campanada simboliza un deseo para el mes correspondiente del año que comienza. Esta dimensión simbólica añade un componente de esperanza y augurio positivo a la tradición, convirtiendo el acto de comer las uvas en algo más que una mera costumbre festiva.

Influencia de la tradición española en otros países

Es interesante destacar que esta costumbre no se limita a España. Países de hispanoamérica, influenciados por la cultura española, han adoptado esta tradición, adaptándola a sus propias idiosincrasias culturales. En países como México, Venezuela y Argentina, entre otros, la práctica de comer uvas al son de las campanadas se ha convertido también en parte de su celebración de Año Nuevo.

La tradición de las 12 uvas en España, más allá de su origen y evolución histórica, constituye hoy en día un elemento central de la celebración de fin de año. Representa un puente entre el pasado y el futuro, entre la historia y la esperanza, y se ha convertido en un símbolo de unidad y festividad, tanto en España como en otros países influenciados por su cultura.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 3661 veces