Las burbujas y el verano

Javier Campo

Viernes 21 de Junio de 2019

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Ha llegado el calor y parece que no apetece tanto el vino tinto y pasamos más a las cervezas y a los vinos espumosos. No necesariamente la cerveza y el vino tienen que estar reñido. Pueden ser perfectamente compatibles y acompañarnos en la época de más calor del año. Pero hay más cosas con burbujas.

En todos los casos, las burbujas son fruto de la fermentación, ese proceso por el cual las levaduras se atiborran de azucares y emiten gas, para hacerlo muy muy simple.

Probablemente la cerveza sea la bebida alcohólica más consumida en verano y por ello, independientemente de la marca o proceso artesano o industrializado, las cervezas que más triunfan son el tipo lager o pilsen que son de baja fermentación y más suaves de sabor y amargor.

El hidromiel (o la) es una bebida elaborada desde hace siglos y que algunos conocieron por primera vez en las series televisivas Juego de Tronos o Vikingos, pero lo cierto es que no son ficción y, como bebida fermentada, también está presente en el verano, eso sí, son pocos los que beben hidromiel y pocos los locales que la sirven.

La serie Juego de Tronos ha popularizado esta bebida. En la imagen fábrica de producción de hidromiel en Suzdal, Rusia  

Vamos a otra bebida con burbujas de las que se habla poco: la sidra. Las sidras elaboradas por procesos de segunda fermentación son una verdadera maravilla en su versión original de manzana o en su versión de pera. Y como en todo, hay sidras menos buenas y excelentes sidras que sin duda son una gran y fresca sorpresa en verano.

Fijaros que, de un tiempo a esta parte, vinos de baja graduación y muchas y chispeantes burbujitas han llenado los lineales de tiendas y cartas de restaurante. A las burbujas se les añade también algún vistoso colorante y podemos encontrar vinos o bebidas con base de vino que han optado por añadir y dar protagonismo a las burbujas ya que el carbónico es un gran conductor de sensaciones, a nivel organoléptico y sensitivo.

Italia subida al carro de los espumosos, lidera ciertos mercados con sus Prosseco elaborado por el método charmat y que hoy en día se ha convertido en un fenómeno mundial y que triunfa en círculos de snobs que no saben nada pero lo saben todo y que son tan pobres que solo tienen dinero.

En España tenemos muchos tipos de vino espumoso. Los de Cava quizás sean los más conocidos, pero no podemos dejar de nombrar los espumosos de Corpinnat o de Classic Penedés, amén de otros muy bien denominados Vinos Espumosos de Calidad.

Dejar el champagne para el final no es casualidad ya que, conocer el vino espumoso tal y como lo conocemos hoy en día se debe básicamente a los franceses y a su vino más internacional.

Tenemos ya una lista de bebidas espumosas. El calor también lo tenemos. Cada momento, cada compañía, cada lugar, puede acompañarse de diferentes burbujas. Elije las tuyas.

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos

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