Miércoles 09 de Septiembre de 2026
Leído › 179 veces

La Región de Turismo del Algarve ha situado este miércoles, 9 de septiembre, a Monte Clérigo entre los lugares con los que quiere dar a conocer la parte más occidental y menos urbanizada del litoral algarvío. La aldea, abierta al Atlántico y situada a pocos kilómetros de Aljezur, forma parte de la Costa Vicentina, un tramo de costa del suroeste portugués que se diferencia de las áreas más visitadas del Algarve por la menor presencia de grandes núcleos turísticos y por un paisaje más preservado.
El cambio se aprecia al alejarse de ciudades como Faro, Albufeira o Lagos. Según traslada la entidad turística, en ese recorrido van quedando atrás las zonas más edificadas y aparecen playas amplias, pequeños pueblos y un ambiente más tranquilo. Ese perfil se acentúa hacia el noroeste, donde la Costa Vicentina enlaza el Algarve con el sur del Alentejo.
Monte Clérigo se encuentra dentro del Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina, un espacio protegido de cerca de 90.000 hectáreas, entre superficie terrestre y marina. En ese ámbito se suceden playas, dunas, acantilados, islotes y otros hábitats litorales. La administración turística portuguesa presenta este parque como uno de los enclaves mejor conservados del litoral europeo.
La aldea mantiene un carácter marinero y una escala reducida. Las viviendas se agrupan junto a la playa, sin grandes edificios ni avenidas en primera línea, y la vida local gira en torno al mar. La oferta incluye restaurantes de cocina regional y un trazado urbano sencillo, con calles que descienden hasta la arena.
En Monte Clérigo, el viento, las mareas y la presencia de surfistas marcan buena parte del ritmo anual. Aun así, la zona conserva una ocupación más contenida que otros puntos del Algarve. Esa combinación entre uso turístico y paisaje abierto es uno de los elementos que la Región de Turismo del Algarve pone en valor para quienes buscan la fachada atlántica de la región.
La playa mezcla una franja amplia de arena con sectores rocosos, sobre todo en el extremo sur. Con marea baja aparecen pequeñas pozas entre las rocas y zonas de baño más resguardadas. El oleaje suele ser más fuerte que en las playas del sur algarvío, algo que explica la presencia habitual de aficionados al surf y al bodyboard.
A esa condición se suma un acceso sencillo por carretera y la existencia de servicios, lo que facilita la visita sin necesidad de recorrer caminos aislados. Para el viajero, eso supone poder llegar a una playa con un entorno natural muy poco transformado sin renunciar a una entrada cómoda desde el interior.
A unos diez kilómetros se encuentra Aljezur, la localidad más próxima y el principal núcleo de apoyo para quien visita Monte Clérigo. Su situación, cerca del límite con el Alentejo, ayuda a entender la mezcla entre paisaje litoral y entorno rural que define esta parte del sudoeste portugués.
El casco antiguo de Aljezur se organiza en torno a las ruinas de su castillo, desde donde se domina el valle y se percibe la cercanía del océano. La localidad fue fundada en el siglo X por los árabes y esa huella sigue presente en parte de la arquitectura y en el trazado de las calles. El terremoto de 1755 causó daños de importancia en el recinto, aunque no borró la silueta histórica del municipio.
Aljezur también es uno de los pasos de la Rota Vicentina, una red que conecta caminos históricos del interior con senderos del litoral. Esa posición la convierte en punto de partida o de parada para quienes recorren a pie esta franja costera y quieren combinar playa, senderismo y visitas a núcleos de pequeño tamaño.
Para el acceso por carretera desde España, la Región de Turismo del Algarve recuerda que la A22, también llamada Vía do Infante, está libre de peaje desde principios de 2025. La autopista cruza el Algarve de este a oeste, desde la frontera con la provincia de Huelva, a la altura del Puente del Guadiana y de las localidades de Castro Marim y Vila Real de Santo António, hasta Lagos. La entidad avisa, no obstante, de que todavía permanecen carteles que pueden llevar a error a conductores españoles al recomendar la adhesión al sistema Easytoll.
Ese sistema sigue operativo, pero solo es necesario para vehículos con matrícula no portuguesa que vayan a circular por otras autopistas portuguesas con peaje electrónico. El registro puede hacerse por internet, en portugaltolls.com, o de forma presencial tras cruzar el Puente del Guadiana, y tiene una validez de 30 días.
Leído › 179 veces