Las subastas de vino de alta gama recuperan pulso en el mercado más exclusivo

Acker y Sotheby’s baten sus marcas con 174,2 millones de dólares en ventas conjuntas

Martes 08 de Septiembre de 2026

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Las subastas de vino de alta gama recuperan pulso en el mercado más exclusivo

El mercado de subastas de vino de alta gama ha comenzado 2026 con señales de recuperación en su franja más alta, aunque el consumo general de vino siga bajo presión. Los índices de Liv-Ex muestran una mejora leve en los últimos meses y sitúan a Italia como el país productor con mejor evolución en ese periodo. A esa tendencia se suman los resultados del primer semestre comunicados por Acker Wines y Sotheby’s Wine & Spirits, dos firmas de referencia en este negocio.

Acker Wines cerró entre enero y junio el mejor arranque de año de su historia. La casa estadounidense alcanzó 125 millones de dólares en volumen de subastas y captó el 42% de la cuota del mercado mundial, de acuerdo con los datos difundidos por la propia compañía. Esa cifra representa el mayor volumen registrado por Acker en un primer semestre y la coloca en una posición dominante dentro del circuito internacional de ventas de vino premium.

Sotheby’s Wine & Spirits firmó también su mejor primer semestre. La división de vinos y destilados de la casa londinense vendió 13.000 lotes en 29 subastas, con una facturación conjunta de 49,2 millones de dólares, según informa la firma. La tasa de martillo llegó al 94%, un porcentaje que mide cuántos lotes encuentran comprador sobre el total ofrecido. Un nivel así suele interpretarse como señal de demanda amplia en el catálogo, más allá de unas pocas botellas excepcionales.

Solo entre Acker y Sotheby’s, el volumen comunicado para la primera mitad del año suma 174,2 millones de dólares. Los datos apuntan a una vuelta de la confianza y del dinero al segmento más exclusivo del coleccionismo, en contraste con un mercado de consumo que todavía arrastra la desaceleración de los últimos meses. La mejora se concentra, por tanto, en la parte alta del negocio y no equivale por sí sola a una recuperación general del vino.

La evolución de estas subastas tiene además un efecto que va más allá del coleccionismo. En el sector de las bebidas, el mercado secundario sirve como referencia para valorar botellas escasas, fijar precios de ciertos productores y medir la liquidez en la gama premium. Un mayor volumen de adjudicaciones y tasas de venta elevadas puede mejorar las expectativas de inversores, bodegas y propietarios de colecciones privadas, con impacto potencial sobre el valor de existencias y lotes futuros.

Sotheby’s prevé ampliar ese impulso con su serie Nightcap, programada en Nueva York del próximo 16 al 19 de septiembre. La casa organizará cinco subastas junto a un programa de actividades dirigido a coleccionistas, productores y aficionados. El catálogo reúne más de 10 millones de dólares en vinos y destilados.

Entre los lotes con estimaciones más altas figuran seis magnums de Vosne-Romanée Cros Parantoux 1993, de Henri Jayer, valoradas entre 190.000 y 260.000 dólares. También saldrá a subasta un mathusalem de seis litros de Romanée-Conti 2002, de Domaine de la Romanée-Conti, con una horquilla de 150.000 a 200.000 dólares. A ello se suma un lote dedicado a Château Haut-Brion que incluye visitas a la bodega y ocho añadas históricas, de 1935 a 2009, presentadas en un mueble realizado por Linley para conmemorar el 75 aniversario de la compra del château por la familia Dillon. Su estimación va de 130.000 a 260.000 dólares.

Aunque buena parte del catálogo de Nightcap tiene sello francés, Italia gana peso tanto en los índices de mercado como en las selecciones de las grandes subastas. Sotheby’s ha fijado entre 8.000 y 11.000 dólares la estimación de un lote de 12 botellas de Brunello di Montalcino Riserva 1991 de Soldera Case Basse, una cantidad apenas superior a la de un lote casi idéntico de 11 botellas. Otro de los vinos italianos con valoración alta es un lote de seis botellas de Barbaresco Riserva 1990 de Bruno Giacosa, estimado entre 5.000 y 7.500 dólares. Un lote de 12 botellas de Sassicaia 2005 sale con una estimación de 3.000 a 3.700 dólares.

La presencia italiana no se limita a esos nombres. En el catálogo aparecen también referencias de Bartolo Mascarello, Giacomo Conterno, Antinori con Tignanello y Solaia, y Frescobaldi con Masseto y Ornellaia. La combinación de mejores índices en Liv-Ex y más peso en las subastas refuerza la posición de Italia en el mercado internacional de coleccionismo, un espacio dominado durante años por Borgoña, Burdeos y otros grandes orígenes franceses.

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