Miércoles 13 de Mayo de 2026
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Bodegas LA HORRA ha presentado CORIMBO Rosado Reserva 2023, el primer vino rosado de la casa y una nueva referencia dentro de la gama CORIMBO. La bodega, situada en La Horra, en la Ribera del Duero burgalesa, da así un paso más en su trabajo con la tinta fina y recupera, en clave actual, la memoria de los antiguos claretes de la zona.
El nuevo vino se elabora al 100% con tinta fina, la tempranillo de la Ribera del Duero, procedente de viñas en vaso repartidas en pequeñas parcelas de La Horra, Roa y otros pueblos cercanos. Según la información facilitada por la bodega, esas parcelas están certificadas desde la cosecha 2020 como ecológicas. El trabajo en el viñedo se apoya en suelos vivos y en una intervención mínima, sin herbicidas ni productos de síntesis química.
La bodega explica que su objetivo es que las viñas expresen la personalidad de una Ribera elegante, fina y con fruta. Las uvas se vendimian a mano y pasan por mesa de selección antes de la elaboración. Para este rosado se utiliza solo el mosto de lágrima o mosto flor. Después, el vino realiza una fermentación alcohólica espontánea en depósitos de acero inoxidable y una crianza posterior de 15 meses en barrica de roble usada.
CORIMBO Rosado Reserva 2023 nace como un vino con vocación de guarda y con un perfil gastronómico. La bodega lo presenta como una referencia pensada para acompañar una comida de principio a fin. En cata, describe un color rosado muy profundo e intenso, una nariz frutal con notas de albaricoque y melocotón, además de matices cítricos y florales, y una presencia de la barrica integrada en el conjunto.
En boca, la bodega lo define como serio, con volumen y frescura, con sensación cítrica y fruta, sobre todo melocotón de viña y albaricoque. También subraya una textura sedosa, un paso largo y una sensación duradera de frescura. Entre los rasgos que remarca figuran la nota mineral del suelo calizo y una ligera evolución hacia los hidrocarburos, que asocia a la personalidad del rosado reserva.
La presentación de este vino se enmarca en la filosofía de Bodegas LA HORRA, que trabaja con la premisa de buscar la máxima expresión de la tinta fina en la Ribera del Duero burgalesa. La casa vincula este lanzamiento con CORIMBO y CORIMBO I, sus dos tintos, y lo plantea como una versión en rosado que comparte la misma idea de fidelidad al paisaje, carácter ribereño, elegancia y textura.
La añada 2023 estuvo marcada por un comportamiento climático extremo. Tras un año previo anormalmente cálido y seco, el invierno ofreció una breve tregua con algunas lluvias y días de nieve, aunque después volvió la sequía. La primavera fue seca en general, con lluvias torrenciales puntuales y heladas en buena parte de la Ribera, si bien la bodega señala que apenas afectaron a sus viñedos. A ello siguió un verano de profunda sequía y calor extremo, que provocó la parada vegetativa de las plantas y obligó a una vendimia temprana.
En septiembre llegaron las lluvias, acompañadas de temperaturas altas, lo que favoreció la aparición puntual de botritis y ralentizó el ritmo de la vendimia. La bodega describe la cosecha como compleja y señala que exigió meditar cada decisión. El resultado, añade, ha dado lugar a vinos muy personales y con buenos equilibrios fenológicos en la maduración final, entre ellos este rosado de guarda con el que debuta en esta categoría.
La ficha técnica del vino recoge una variedad 100% tinta fina, viñedo en pequeñas parcelas de La Horra, Roa y pueblos colindantes, cepas en vaso cultivadas en viticultura ecológica, vendimia manual con mesa de selección, fermentación alcohólica espontánea en depósito de acero inoxidable, crianza de 15 meses en barrica usada, estabilización por métodos naturales y un grado alcohólico de 14,5%.
CORIMBO Rosado Reserva 2023 sale al mercado con un precio de 30 euros. Bodegas LA HORRA, fundada en 2009 de la mano de Bodegas RODA y los hermanos Pedro y Pablo Balbás, inició entonces su andadura con una primera nave de elaboración. En 2015 completó una segunda fase con la zona de crianza y el botellero. En 2023 comenzó la tercera y última fase, centrada en una nueva bodega diseñada por Carme Pinós junto a Grupo RODA, con criterios de sostenibilidad e integración en el paisaje, cuya finalización está prevista para mediados de 2025.
La bodega insiste en que su foco está en el viñedo y en un cultivo con el máximo respeto por el medio ambiente, siguiendo las líneas de la viticultura ecológica. Su propósito es elaborar vinos que reflejen el paisaje de la Ribera del Duero burgalesa y aporten elegancia y frescura a la fuerza de la tinta fina. Con este rosado, la casa amplía una gama que hasta ahora se había centrado en dos tintos y abre una nueva vía dentro de su proyecto en la zona.
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