Descubre la historia viva de Rioja Alavesa: Más allá del vino

La ruta menos conocida de Rioja Alavesa

Miércoles 27 de Marzo de 2024

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Labraza
Labraza

La Ruta del Vino de Rioja Alavesa nos invita a un fascinante recorrido no solo a través de sus afamados viñedos, sino también por un viaje único en el tiempo que abraza desde el Neolítico hasta la Edad Media, dejándonos descubrir un patrimonio arqueológico y arquitectónico que habla de civilizaciones pasadas y de un legado histórico que ha sobrevivido milenios.

Al sur de la provincia de Álava, la comarca de Rioja Alavesa se despliega como un tapiz que combina la naturaleza, la historia y la viticultura en una experiencia inolvidable. Aquí, el visitante puede admirar desde dólmenes prehistóricos hasta villas medievales perfectamente conservadas, pasando por vestigios celtíberos que cuentan historias de antiguos rituales y formas de vida. Estos sitios no son solo atracciones turísticas; son ventanas abiertas a eras que moldearon la cultura y el paisaje de esta región vinícola.

Los dólmenes, esas antiguas construcciones funerarias, se erigen hoy como testigos silenciosos de las primeras comunidades agrarias que poblaron la región. Sitios como la Chabola de la Hechicera o El Encinal invitan a explorar estos monumentos megalíticos, ofreciendo a los visitantes una perspectiva única sobre las creencias y el entorno de nuestros ancestros. La Ruta de los Dólmenes, un itinerario de 53 kilómetros que puede recorrerse en bicicleta, promete no solo ejercicio físico sino también espiritual, al conectarnos con la historia de la tierra y sus primeros habitantes.

Avanzando en el tiempo, encontramos la herencia de los celtíberos en lugares como Laguardia, donde un antiguo estanque, descubierto en 1998, nos habla de las prácticas rituales y de la importancia del agua en esta civilización. Esta pieza del puzzle histórico añade una capa más de misterio y fascinación al ya rico tapiz de Rioja Alavesa.

Para aquellos interesados en la vida y la organización de estas antiguas comunidades, el Centro de Interpretación del Alto Castejón en Navaridas ofrece un viaje educativo a través del tiempo. Aquí, los visitantes pueden sumergirse en el mundo de los primeros pobladores de Rioja Alavesa, desde el Neolítico hasta la Edad Media, aprendiendo sobre sus asentamientos, territorio y urbanismo.

No menos impresionantes son las villas medievales como Labraza y Salinillas de Buradón, que permiten pasear por calles empedradas flanqueadas por casas palacio y edificios centenarios. Estos lugares no solo conservan la belleza arquitectónica de épocas pasadas, sino que también capturan el espíritu de una época en la que la vida transcurría a un ritmo diferente.

Rioja Alavesa es, sin duda, un destino que ofrece mucho más que vino. Es un lugar donde la historia, la cultura y la naturaleza se entrelazan para ofrecer una experiencia de viaje rica y multifacética. Una visita a esta región es una oportunidad para desconectar, aprender y, por supuesto, disfrutar de algunos de los mejores vinos del mundo.

Al planificar un viaje a Rioja Alavesa, lo mejor es personalizar la experiencia para poder sumergirse completamente en lo que este maravilloso destino tiene para ofrecer. Desde su patrimonio arqueológico hasta su impresionante arquitectura medieval, pasando por sus paisajes vitivinícolas y su gastronomía, Rioja Alavesa promete ser un viaje memorable.

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