Cómo influye el alcohol en nuestro microbioma

Mitos y realidades del alcohol, la salud intestinal y el bienestar

Miércoles 14 de Febrero de 2024

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La relación entre el consumo de alcohol y la salud intestinal es un área de investigación científica en rápida evolución, con investigaciones emergentes que destacan tanto los posibles daños como los beneficios del alcohol en el microbioma intestinal. Esta compleja interacción está ganando atención no solo por sus implicaciones en la salud digestiva sino también por su impacto más amplio en el bienestar general. El microbioma intestinal, un vasto ecosistema de bacterias, virus y hongos que residen en nuestro tracto gastrointestinal, es esencial para varias funciones corporales, incluida la digestión, la respuesta inmunitaria e incluso la salud mental. Las alteraciones en esta comunidad microbiana, conocidas como disbiosis, se han vinculado a numerosas condiciones de salud, desde la enfermedad inflamatoria intestinal hasta la obesidad y la depresión. Comprender cómo el alcohol afecta este delicado equilibrio es clave para desvelar su impacto completo en la salud humana.

Alcohol y disbiosis intestinal según investigaciones recientes

Una parte significativa de la investigación se ha centrado en los efectos del consumo de alcohol pesado y crónico en el microbioma intestinal. Un reciente estudio dirigido por el Dr. Jasmohan Bajaj, hepatólogo en la Universidad Commonwealth de Virginia y el Centro Médico VA de Richmond, demostró que las personas con trastorno por uso de alcohol exhiben un desequilibrio pronunciado en su microbiota intestinal, caracterizado por un crecimiento excesivo de bacterias dañinas y un declive en las especies beneficiosas. Esta disbiosis está asociada con un aumento de la permeabilidad intestinal, a menudo referido como "intestino permeable", permitiendo que toxinas y bacterias ingresen al torrente sanguíneo y contribuyan a la inflamación y el daño hepático.

Además, la Dra. Cynthia Hsu, gastroenteróloga en la Universidad de California, San Diego, señala que este paisaje microbiano alterado puede exacerbar los antojos de alcohol, creando un ciclo vicioso que complica los esfuerzos de recuperación. Estos hallazgos subrayan el papel crítico del microbioma intestinal en la patofisiología de los trastornos relacionados con el alcohol y destacan el potencial de las terapias dirigidas al microbioma en el tratamiento de la dependencia al alcohol.

La paradoja del consumo moderado: una espada de doble filo

La narrativa cambia, sin embargo, al considerar el consumo moderado de alcohol. Contrario a los efectos perjudiciales observados en bebedores pesados, algunos estudios sugieren que el consumo moderado de alcohol podría conferir beneficios al microbioma intestinal. Un estudio clave publicado en Gastroenterology por el Dr. Le Roy y colegas encontró que las personas que consumen vino tinto con moderación muestran una mayor diversidad microbiana intestinal en comparación con los no bebedores. Este efecto se atribuyó al alto contenido de polifenoles en el vino tinto, que sirve como nutrientes para las bacterias beneficiosas del intestino, promoviendo un equilibrio microbiano saludable.

Los polifenoles, encontrados abundantemente en las pieles de uva, son conocidos por sus propiedades antioxidantes y se ha demostrado que influyen positivamente en el microbioma intestinal al potenciar el crecimiento de bacterias beneficiosas e inhibir las dañinas. Esto sugiere que los beneficios del consumo moderado de vino tinto en la salud intestinal podrían estar más relacionados con su contenido de polifenoles que con el alcohol en sí. Sin embargo, el Dr. John Cryan, neurocientífico en el University College Cork, Irlanda, advierte contra la sobreinterpretación de estos hallazgos. Enfatiza que los polifenoles también están presentes en una amplia gama de frutas, verduras y bebidas no alcohólicas, sugiriendo que beneficios similares podrían lograrse a través de una dieta saludable sin los riesgos asociados con el consumo de alcohol.

Recuperación y el microbioma resiliente

Curiosamente, el microbioma intestinal muestra una capacidad de recuperación notable tras el cese de consumo de alcohol. La investigación del Dr. DiBaise et al., publicada en el Journal of Hepatology, observó mejoras significativas en la diversidad microbiana intestinal y reducciones en la permeabilidad dentro de semanas de abstinencia en individuos previamente afectados por trastorno por uso de alcohol. Estos cambios se acompañaron de mejoras en la función hepática y una reducción en la inflamación sistémica, resaltando el papel del eje intestino-hígado en la salud y la enfermedad.

Aunque estos hallazgos son prometedores, el Dr. Lorenzo Leggio, científico médico en los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., advierte que se necesita más investigación para comprender completamente los efectos a largo plazo de la cesación del alcohol en el microbioma intestinal y sus implicaciones para la salud. Además, es importante considerar que los cambios en el estilo de vida que a menudo acompañan al cese del alcohol, como la mejora de la dieta y el aumento de la actividad física, también pueden contribuir a estos cambios positivos en la salud intestinal.

La relación entre el consumo de alcohol y la salud intestinal es un campo de interés, sin duda. Mientras que el abuso de alcohol es claramente perjudicial para el microbioma intestinal, llevando a disbiosis y problemas de salud asociados, los efectos del consumo moderado son más matizados. Los beneficios potenciales del consumo moderado de vino tinto, probablemente debido a su contenido de polifenoles, destacan la compleja interacción entre la dieta, el microbioma intestinal y la salud. Sin embargo, el mensaje general sigue siendo claro: la moderación es clave, y la búsqueda de un microbioma intestinal saludable también puede ser apoyada por una dieta equilibrada rica en polifenoles de diversas fuentes. A medida que la investigación en esta área continúa evolucionando, proporcionará una comprensión más profunda de los mecanismos en juego y guiará las recomendaciones para el consumo de alcohol en el contexto de la salud y el bienestar general.

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