Vilma Delgado
Miércoles 02 de Febrero de 2022
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Tomar el aperitivo es una costumbre muy arraigada y placentera, que sirve para abrir el apetito, esperar al resto de comensales y disfrutar de una bebida con una tapa.
Los aperitivos se sirven con diversas bebidas, entre las que podemos destacar los vinos, el vermut, la cerveza y algunos cócteles. Veamos cómo preparar un aperitivo sencillo pero delicioso y cómo maridar cada propuesta.
El vino blanco es una opción ideal para un aperitivo. Escoge un blanco fresco y ligero, elegante en boca y con aromas afrutados. Variedades como la Airén, la Godello o la Verdejo son perfectas para tu aperitivo.
Te recomendamos maridar el vino blanco con varias propuestas en las que brillan los productos del mar.
Combina un Rueda elaborado con Verdejo con unas brochetas de langostinos y calabacín a la plancha.
Algo tan sencillo de preparar como unos mejillones al vapor acompañados de un Albariño, subirá el nivel de tu aperitivo con poco esfuerzo.
Las almejas a la marinera se preparan en un momento y van genial con un txakoli vasco.
El vino blanco combina con quesos como el brie y el queso de cabra. Sírvelos acompañados de pan de nueces.

Los vinos de Jerez son una de las bebidas más apreciadas en los aperitivos españoles.
El amontillado es un vino ideal para acompañar verduras como las alcachofas confitadas o unos buenos espárragos de Navarra.
El fino es el mejor compañero para aperitivos con una acidez alta como los encurtidos o los boquerones en vinagre, servidos con patatas chips.
Los salazones también se benefician de los aromas del fino. Prepara unas tostas de ajoblanco con anchoa o unas huevas de maruca con almendras fritas. El jamón ibérico no puede faltar en tus aperitivos y con una copa de fino desplegará todos sus aromas.
El palo cortado acompaña de forma armoniosa a los quesos curados, el paté de caza y los frutos secos.
El Cream nos recuerda que los vinos dulces también pueden estar presentes en el aperitivo acompañando a los quesos azules y al foie.
¿A quién no le animan las burbujas? Los vinos espumosos, cavas y vinos de aguja son cada vez más demandados a la hora del aperitivo.
El cava Brut Nature es un compañero ideal para unos blinis de salmón ahumado con cebollino.
El cava rosado es ideal para abrir el apetito. Acompaña con una mojama de atún de calidad, unas croquetas de gamba y setas o con unos canapés de trucha ahumada y crema de queso.
Los vinos verdes portugueses son tendencia para servir en los aperitivos gracias a su frescor y ligereza. Acompaña con unas quisquillas cocidas o con bacalao ahumado.
Los vinos espumosos aportan glamour a tus aperitivos y maridan con pescados, mariscos y ahumados.

El vino tinto también se hace hueco en los aperitivos por su versatilidad y popularidad. Una tabla de ibéricos con una copa de vino con barrica siempre es un acierto seguro.
Además de con embutidos, los vinos tintos acompañan a otros aperitivos clásicos como el queso manchego, aceitunas, fuet, croquetas de jamón o patatas fritas.
El vermut es una bebida que está viviendo una nueva edad de oro. El vermut es sinónimo de aperitivo y se puede degustar solo o como ingrediente principal de cócteles de aperitivo como el Negroni.
Una de las combinaciones clásicas es acompañar el vermut con una gilda. Este pintxo se prepara ensartando en una banderilla aceituna, piparras y anchoas que luego se riegan con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
El vermut blanco es un buen compañero para maridar conservas de marisco y pescado.
El vermut rojo combina con embutidos y frutos secos.
Las aceitunas son imprescindibles para acompañar esta bebida de aperitivo.
Los aperitivos deben ser variados en bebidas y tipos de bocados para que resulten atractivos y nos ayuden a abrir boca. Con estos consejos, tus aperitivos serán todo un acierto. Ya sea para agasajar a tus invitados o para disfrutar del fin de semana, el arte del aperitivo es una de las mejores experiencias gastronómicas de las que se pueden disfrutar.
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