Martes 17 de Febrero de 2026
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La Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha presentado este martes, 17 de febrero, en Madrid la revisión de su Plan Estratégico, ampliando su horizonte hasta 2028. El encuentro ha reunido a representantes del sector, bodegas, expertos económicos e institucionales para analizar la situación actual del vino español y definir las prioridades para los próximos años. El objetivo principal es claro: incrementar el valor de los productos vitivinícolas españoles, reforzar la competitividad internacional y consolidar un modelo más rentable y sostenible.
El presidente de OIVE, Fernando Ezquerro, ha señalado que el sector se enfrenta a un escenario internacional marcado por la caída del consumo mundial de vino y una incertidumbre económica y geopolítica creciente. Ante esta situación, la estrategia del sector se define como "reforzada, realista y orientada al valor". España mantiene la tercera posición mundial en valor de exportaciones y lidera en superficie de viñedo y producción ecológica. Ezquerro ha subrayado que el reto no es vender más, sino vender mejor.
La revisión del Plan Estratégico, realizada a mitad de su ejecución, ha reducido el número de acciones de 101 a 81, manteniendo los 10 ejes estratégicos y 17 objetivos cuantitativos. Esta simplificación busca reforzar la claridad, eliminar duplicidades y mejorar la capacidad de ejecución. Más de dos tercios de las iniciativas ya presentan un grado de avance medio o alto, lo que demuestra la capacidad de implementación del sector. Las acciones más complejas y transformadoras, centradas en la valorización y el equilibrio entre oferta y demanda, serán prioritarias en los próximos años.
Susana García, directora de OIVE, ha explicado que el nuevo rumbo hasta 2028 se apoya en tres grandes prioridades: impulsar la captación de valor en los mercados internacionales, lograr el equilibrio del mercado y la rentabilidad de toda la cadena, y defender el vino en su vínculo con la Dieta Mediterránea, apoyándose en la evidencia científica, la moderación y la autorregulación. Además, la digitalización, la innovación y la inteligencia económica se consolidan como ejes transversales para reforzar la competitividad, mejorar la planificación y anticipar escenarios en un entorno cada vez más complejo.

La revisión del Plan ha contado con la participación activa de agentes representativos del sector, lo que refuerza el papel de la Interprofesional del Vino de España como espacio de coordinación y visión compartida. Ana Rodríguez, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha destacado la función de la Interprofesional como nexo de unión y vertebración de toda la cadena de valor, desde viticultores y cooperativas hasta bodegas y comercializadores. Rodríguez ha señalado como tarea prioritaria potenciar el vino como símbolo de España, vinculado a la cultura y el territorio, y como activo económico estratégico con impacto en el empleo, el desarrollo rural y la balanza comercial agroalimentaria.
Durante la jornada se han abordado las perspectivas de consumo para 2026, con la intervención de Pedro Álvarez, de CaixaBank Research, y el nuevo escenario sectorial, expuesto por Enrique Porta, socio responsable de Consumo y Retail de KPMG, consultora que ha colaborado en la elaboración y revisión del Plan Estratégico. Susana García ha presentado el balance del camino recorrido y los aprendizajes obtenidos durante la ejecución del plan, dando paso a una mesa de reflexión sectorial con representantes de la Federación Española del Vino (FEV), Cooperativas Agro-Alimentarias, ASAJA, COAG y UPA.
La Interprofesional del Vino de España es una organización sin ánimo de lucro que agrupa a las entidades representativas de la cadena de valor del sector vitivinícola. Su objetivo es servir de instrumento para afrontar las debilidades del sector mediante la unión y el trabajo conjunto de los diferentes agentes que lo integran.
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