El (simple) truco de marketing que usan prestigiosas marcas de vino para vender más

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Viernes 29 de Mayo de 2020

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Antes de comenzar este post quiero plantearte una reflexión, ¿piensas que Mac sería una marca igual de potente si no se reconociese a metros de distancia su manzana mordida? Lo que te voy a contar no tiene tanto que ver con logos ni marcas, sino con metros y distancias.

En los muchos años que llevo consumiendo vino y dedicado al sector del marketing y la empresa he comprobado como las bodegas lanzan marcas de vinos una y otra vez en busca de dar en la tecla que les permita llegar a los consumidores y vender muchas botellas de vino.

En el mundo del marketing y concretamente en el mundo de las marcas hay un sinfín de variables que se pueden analizar a la hora de lanzar un producto al mercado o intentar mejorarlo: logo, identidad, botella, etiqueta, nombre, tipografía, colores... todas ellas se pueden analizar por separado o interrelacionadas de manera tan extensa que sería imposible resumirlo en este post.

Sin embargo lo que hoy me trae aquí es una simple observación y reflexión sobre un hecho que poseen en común algunas marcas de vinos que funcionan y que voy a desvelar a continuación.

Como si de un patrón se tratase, este truco, además de muy simple, resulta bastante efectivo a la hora de entrar por el ojo, a juzgar por el éxito que consiguen todas las marcas que lo comparten.

Cabe destacar que no se trata de algo excluyente, es decir el hecho de que una marca no comparta esta característica no significa que no vaya a tener éxito de ventas ya que, como he dicho, existen otros muchos factores que pueden resultar definitivos a la hora de atrapar a los consumidores, como de hecho ocurre.

Sin más preámbulos vamos al tema. El truco para saber si una marca resulta atractiva a los consumidores por los ojos consiste en: alejarla. Sencillamente eso, simplemente aléjate 10 metros de una botella de vino y si a esa distancia la reconoces con facilidad es un buen punto de partida para una marca de vino que gane en ventas. Ahora solo falta crear un buen nombre, un buen logo, una buena identidad... y sobre todo un buen vino, porque si lo de dentro no acompaña, ni marcas ni marcos, como diría mi madre.

Veamos algunos ejemplos:

No hace falta esforzarse mucho, a 10 metros de distancia siempre vas a distinguir con facilidad la botella de lunares. Solo si conoces el vino de la derecha lo reconocerás de lejos, e incluso aún así es posible que no sepas que vino es, pese a ser un gran vino sin duda. Paco y Lola sacó su icónica botella de lunares hace poco más de 10 años y desde su lanzamiento fue un éxito de ventas, además le acompaña un gran naming "Paco&Lola" y por su puesto un gran vino.

Pero veamos más:

Incluso los que no entienden de vinos reconocen la franja roja en los pódium de la Formula 1. Una simple franja roja bien visible a metros de distancia ha convertido a la marca Mumm en una de las referencias del Champagne.

Podemos seguir con incontables ejemplos

Hace años, la característica forma de la botella y su color rosa, unido a una fuerte inversión publicitaria, convirtió a Peñascal en un éxito de ventas sin precedentes en este tipo de vinos. Cuando nadie usaba el color azul para envasar, Mar de Frades rompió el mercado con su botella azul cobalto. La gran dama no sería lo mismo si no se vistiese de amarillo-naranja para etiquetar el champagne Veuve Clicquot, lo mismo ocurre con Don Perignon, su nombre es apenas legible sin embargo su etiqueta con forma de escudo es inconfundible. Si viene con sombrero, nadie duda de que se trata de Tío Pepe, además su potente naming refuerza la marca. Si a la singular botella color oro de Freixenet, unimos la Navidad, el mítico anuncio de diciembre y un bajo precio, el negocio está hecho. En último lugar quiero destacar la botella verde de vino sin etiqueta, una botella que es tan reconocible por estar muy presente en el sector de la hostelería y establecimientos de barrio que ha construido su marca propia, tal es así que en muchas tiendas online figura en la lista de vinos más vendidos, como he podido comprobar personalmente.

Esto son solo algunos ejemplos, pero la lista de vinos que consiguen cuota de mercado al ser reconocibles de lejos es interminable.

Y quiero reiterar en el hecho de la distancia, no se trata de destacar, ni de ser visibles, ni diferentes, pintorescos, llamativos, sino de algo tan simple como dar 10 o incluso 20 pasos y comprobar si identificas una botella de vino. ¿Reconoces algún vino de la imagen inferior? muchos de ellos tienen nombres atrevidos, con tipografías llamativas y logos bien visibles... pero no es suficiente.

Insisto, este simple truco marketiniano no es exclusivo, ni excluyente; es decir, hay marcas que no son reconocidas visualmente pero funcionan muy bien en el mercado porque se apoyan en otros segmentos de ventas, y por otro lado una marca muy reconocible tampoco tendrá el éxito garantizado si no se apoya en otras variables del marketing. Simplemente se trata de una visión personal y una estrategia más dentro del extenso mundo marketiniano a tener muy en cuenta por la cantidad de marcas que la usan con éxito.

Un artículo de Luis Pablo
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