Descubre el mundo del maridaje

Consejos y conceptos básicos para combinar comida y vino

Manuel Rivera

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El maridaje es un término que se ha vuelto muy popular en los últimos años, especialmente entre aquellos que disfrutan de una buena comida acompañada de un vino adecuado. Se refiere a la combinación armoniosa de alimentos y vinos, de tal manera que uno realce el sabor del otro. Es un arte que, aunque parezca complicado, puede aprenderse con un poco de práctica y conocimiento básico. En este artículo, exploraremos algunos conceptos básicos y consejos útiles para aquellos que están empezando en el mundo del maridaje.

Conceptos básicos del maridaje

El objetivo principal del maridaje es encontrar la combinación perfecta entre comida y vino, de manera que ambos se complementen y realcen mutuamente. Para lograrlo, es importante tener en cuenta algunos factores clave:

  • Intensidad: Es fundamental equilibrar la intensidad de los sabores de la comida y el vino. Un plato con sabores intensos, como un guiso de carne, requerirá un vino con cuerpo y carácter. Por otro lado, un plato ligero, como una ensalada, se complementará mejor con un vino ligero y fresco.
  • Acidez: La acidez es un componente importante tanto en la comida como en el vino. Un vino con buena acidez puede ayudar a limpiar el paladar y realzar los sabores de un plato graso o muy condimentado.
  • Taninos: Los taninos son compuestos presentes en los vinos tintos que aportan astringencia y amargor. Platos ricos en proteínas, como carnes rojas, ayudan a suavizar los taninos del vino, por lo que son una buena opción para acompañar vinos tintos con alto contenido de taninos.

Salvo en el punto de los taninos, por motivos obvios, en los casos anteriores de intensidad y acidez no contemplamos el color del vino. Si bien los aromas pueden complementar y complementan bien un plato, son sus otras características organolépticas las que predominan en la armonía. Es decir, en los ejemplos vistos, podemos armonizar a la perfección un guiso de carne con un vino blanco barrica con cuerpo y carácter; y asimismo maridar una ensalada con un tinto joven ligero y fresco.

Métodos de maridaje: Afinidad y Contraste

Existen diferentes métodos de maridaje, pero dos de los más comunes y útiles son el maridaje por afinidad y el maridaje por contraste.

Maridaje por afinidad

El maridaje por afinidad se basa en combinar alimentos y vinos que compartan características similares. Esto puede ser en términos de intensidad de sabor, textura o incluso regiones geográficas. Por ejemplo, un plato de pescado con una salsa cremosa podría maridarse bien con un vino blanco que tenga una textura untuosa y sabores suaves. De igual manera, un plato típico de una región específica suele maridarse bien con un vino de la misma región, ya que comparten características similares de terroir (las condiciones específicas de la región donde se cultiva la uva, como el clima y el suelo).

Cómo realizar un maridaje por afinidad: Identifica las características principales de la comida: Esto incluye la intensidad de sabor, la textura y los ingredientes predominantes.Elige un vino que tenga características similares: Si el plato es rico y sabroso, elige un vino con cuerpo y sabor intenso. Si el plato es ligero y delicado, opta por un vino ligero y fresco. Considera la región de origen: A veces, los platos y vinos de una misma región geográfica se complementan bien entre sí. 

Maridaje por contraste

El maridaje por contraste, por otro lado, se basa en combinar alimentos y vinos que tengan características totalmente opuestas. Esto puede ayudar a resaltar sabores específicos o a equilibrar ciertos elementos de la comida y el vino. Por ejemplo, un vino espumoso y con marcada acidez puede ayudar a equilibrar la saturante grasa de un queso cremoso, mientras que un vino tinto con taninos puede equilibrar la dulzura de un plato agridulce.

Cómo realizar un maridaje por contraste: Identifica las características principales de la comida: Al igual que en el maridaje por afinidad, es importante identificar las características predominantes de la comida.Elige un vino que tenga características opuestas: Si el plato es dulce, elige un vino con acidez para equilibrar los sabores. Si el plato es graso, opta por un vino con buena acidez o taninos para equilibrar la textura. Experimenta: El maridaje por contraste puede ser un poco más arriesgado, por lo que es importante experimentar y confiar en tus propios gustos.

El maridaje por afinidad y el maridaje por contraste son dos métodos útiles que pueden ayudarte a crear combinaciones armoniosas entre comida y vino. Recuerda siempre que lo más importante es disfrutar de la experiencia y confiar en tus propios gustos. Por último, al igual que hemos visto en el apartado anterior, no te dejes intimidar por el color del vino, céntrate en las características principales de sabor, textura e intensidad.

Consejos para maridar correctamente

  • No hay reglas fijas: Aunque existen ciertas pautas que pueden ayudar a crear combinaciones armoniosas, no hay reglas fijas en el maridaje. Lo más importante es confiar en tus propios gustos y experimentar con diferentes combinaciones.
  • Comienza con vinos y comidas que ya conoces: Si eres principiante en el mundo del maridaje, es recomendable empezar con vinos y comidas que ya conoces y disfrutas. A medida que adquieras más experiencia, podrás experimentar con combinaciones más arriesgadas.
  • Considera el método de cocción: El método de cocción de un plato puede influir en su sabor y textura, por lo que es importante tenerlo en cuenta a la hora de elegir un vino. Por ejemplo, una carne a la parrilla tendrá sabores más ahumados y tostados que una carne guisada, por lo que requerirá un vino diferente.
  • Equilibra los sabores: Es importante buscar un equilibrio entre los sabores de la comida y el vino. Si un plato tiene sabores dulces, ácidos, salados o amargos, es importante elegir un vino que tenga un perfil de sabor complementario.
  • No olvides los postres: El maridaje de postres puede ser un poco más complicado, ya que muchos postres son muy dulces. En general, es recomendable elegir un vino que sea igual de dulce o más dulce que el postre.

El maridaje es un arte que requiere de práctica y experimentación. No hay reglas fijas y lo más importante es confiar en tus propios gustos y disfrutar del proceso. Con el tiempo, podrás crear tus propias combinaciones armoniosas y disfrutar aún más de la experiencia de degustar una buena comida acompañada de un vino adecuado.

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