Singularidades en la elaboración del vino

Javier Campo

Miércoles 19 de Junio de 2019

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Pues los llamo singulares por no decir raros en su proceso. Lo cierto es que incluso Pierrick Bourgault ha escrito un libro sobre estos vinos insólitos a los que ha dedicado veinte años de su vida para catalogarlos

No hace mucho, en el norte de Italia, viticultores llenaron de antorchas sus campos para evitar que la uva "pasara frío" y parece ser que salvaron la cosecha con una solución un tanto insólita, pero efectiva.

Para buscar cosas... digamos especiales, los italianos son la pera. En la Toscana "plantan" en medio de las cepas unos fantásticos altavoces que por supuesto, funcionan y emiten música y de esta manera amenizan el crecimiento con una selección que va desde la música de Mozart, Vivaldi o estilos como la barroca o la sacra. Y encima hay estudios universitarios que avalan el tema.

Cañones del Sil, en Ribeira Sacra

En Italia también hay viñas de 15 metros de alto, que tienen que ser vendimiadas con enormes escaleras y con riesgo de caída libre para sus viticultores. Pero aquí, en España también tenemos zonas que déjatelas estar. Ribeira Sacra acoge una de las viticulturas más heroicas del planeta y quienes allí trabajan se juegan la vida literalmente, por lo que el precio de sus vinos no nos debería de extrañar. De hecho, pienso que son baratos teniendo en cuenta el enorme esfuerzo.

En el desierto de Gobi en China, nos encontramos por un lado uno de los ríos más largos del mundo, el Huang He o rio amarillo, que da vida a las cepas de Mongolia, protegidas como en canarias por su enterramiento parcial en la tierra y con oscilaciones térmicas de -20º a +45º grados centígrados en unos pocos meses, lo cual dificulta enormemente el proceso vegetativo de la vid. Y, aun así, hacen vino tu.

La crianza de vinos bajo el mar es tan singular como lo son las características organolépticas que le confiere a los vinos

Enterrar vinos o sumergirlos bajo el agua del mar son "crianzas" un tanto especiales que, aunque científicamente no han marcado demasiadas diferencias, los enólogos que practican estos enclaustramientos naturales afirman que proporciona propiedades organolépticas excepcionales y que tan solo unos pocos son capaces de apreciar. Lo cierto es que es en varios países donde esta práctica se extiende cada vez más.

Vendimiar el 31 de diciembre. Bailar alrededor de las cepas. Pasar el vino a botellas con cristales de swarozski. Sin entrar en vinos con maceración de insectos o roedores como en algún lugar asiático de cuyo nombre no quiero acordarme, hacen que el vino o sus hacedores se conviertan en el centro de atención de la excentricidad o de la genialidad. Quien sabe

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Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos

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