La asombrosa definición de “sumiller” que convirtió a Gerard Basset en el mejor del mundo

Martes 07 de Noviembre de 2017

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En el año 2010 el francés Gerard Basset dejó boquiabierto al mundo de la sumillería con una de las mejores definiciones de la profesión que posteriormente pasarían a la historia y le convertirían en leyenda

gerard basset

El francés Gerard Francis Claude Basset, o simplemente Gerard Basset como es conocido, nació en 1957 y es posiblemente una de las personalidades del sector del vino más influyente del mundo.

De aspecto amable y cercano, es considerado por muchos como un "pensador de vinos" y se ha pasado toda una vida depurando la técnica del servicio y la sumillería. 

Basset publicó en el año 2000 el libro "La experiencia del vino" (The Wine Experience, en su título original), editado por Kyle Cathie. En 2014 fue nombrado fue nombrado presidente de honor de la academia Wine & Spirit Education Trust (WSET), cargo que ocupó durante tres años. Fue condecorado con la Real Orden del Imperio Británico en 2011 por los servicios a la industria hotelera y seleccionado como Hombre del Año por Decanter en 2013. Ejerce de Director de la academia Court of Master Sommeliers Europa y preside el jurado de la categoría francesa en los Decanter World Wine Awards.

Además de todos estos logros en el ámbito de la sumillería y la formación en hostelería, ha sabido compaginar su carrera con una exitosa trayectoria como empresario y hombre de negocios. A principios de 1990 fue co-fundador de la cadena Hotel du Vin y, tras vender el negocio por 70 millones de libras al Grupo Malmaison en 2006, fundó el hotel Terravina, que ha cosechado numerosos premios desde su apertura en 2008.

En la actualidad es la única persona en el mundo que ostenta los títulos de Master of Wine, Master Sommelier, Burdeos Master of Bussiness Administration, OIV Master en Gestión del vino y Mejor Sumiller del Mundo. Fue precisamente en este último y reputado título, al cuál tuvo que presentarse seis veces hasta conseguirlo en el Campeonato Internacional de 2010 en Chile, cuando Basset enunció una de las citas más famosas y que pasará a la historia en el mundo de la sumillería.

Ese año, el francés fue elegido en la capital del país americano, Santiago de Chile, como mejor sumiller del mundo. Una de las pruebas que tuvo que pasar fue la de definir la profesión de sumiller, a lo que Basset contestó sin pestañear y dejando a todo el mundo asombrado:

«Un sumiller es ante todo un businessman, un hombre de negocios, luego una inspiración para todo su equipo y finalmente, el más importante eslabón de la cadena que permite conectar al productor de vinos con el consumidor de vinos»

Las siguientes pruebas que tuvieron que superar los aspirantes fueron atender una mesa de exigentes clientes, que ponían a prueba la paciencia y la sapiencia de los competidores; más tarde tenían que recomendar un plato adecuado a toda una lista de vinos y luego tuvieron que servir un vino tinto. A continuación, procedieron a la identificación de los errores en una carta de vinos, en la que había desde errores ortográficos, hasta vinos cambiados de país e incluso, añadas de vinos míticos que no existían. Luego tuvieron que describir a ciegas cuatro vinos en tan solo 12 minutos, identificar a ciegas una selección de destilados y, por último, identificar mediante el visionado de diversas fotografías, viñedos famosos de todo el mundo.

Como se puede observar, estar entre los mejores sumilleres y además ganar este concurso no es un asunto sencillo, como hemos visto al propio Basset le costó seis años de dedicación. Sin embargo la diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario a veces está en los pequeños detalles; y la elocuencia y sorprendente definición de Basset dejó a todo el mundo "boquiabierto" y ha servido posteriormente como ejemplo en numerosos cursos así como reproducida en diversas obras literarias sobre sumillería y hostelería. Podemos afirmar, tras la genialidad del francés, sin temor a equivocarnos, que la herramienta más importante del sumiller es su cerebro.

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