El viñedo italiano resiste mejor que el resto del campo tras dos décadas de cambios

La uva para vino pierde solo un 2,1% frente a desplomes mucho mayores en otros cultivos

Jueves 10 de Septiembre de 2026

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El viñedo italiano resiste mejor que el resto del campo tras dos décadas de cambios

El vino figura entre las producciones agrarias italianas con un comportamiento más estable de las dos últimas décadas. Así lo recoge un nuevo informe de Istat sobre la evolución de la agricultura y la ganadería en Italia entre 2006 y 2025, que sitúa al sector vitivinícola en una posición distinta a la de otras ramas del campo, donde las caídas de superficie, volumen o rendimiento han sido mucho más intensas.

Los datos del instituto estadístico italiano muestran que la superficie de viñedo pasó de 786.123 hectáreas en 2006 a 741.395 en 2025, lo que supone un descenso del 5,7%. En ese mismo periodo, la producción total de uva bajó de 83,267 a 76,570 millones de quintales, un 8% menos, mientras que el rendimiento medio retrocedió un 2,5%, desde 105,9 hasta 103,3 quintales por hectárea.

La evolución es aún más contenida en la uva destinada a vino. La superficie dedicada a este cultivo cayó un 2,7%, de 713.673 a 694.333 hectáreas. La producción apenas se movió, al pasar de 68,208 a 66,794 millones de quintales, un 2,1% menos, y el rendimiento medio incluso subió un 0,6%, de 95,6 a 96,2 quintales por hectárea. En cambio, la uva de mesa sufrió una contracción cercana al 35% tanto en superficie como en volumen recogido.

La producción nacional de vino también registró una variación limitada si se toma como referencia casi veinte años. Italia produjo 49,6 millones de hectolitros en 2006 y 47,8 millones en 2025. La caída fue del 3,6%, una cifra mucho más moderada que la observada en otros cultivos.

A la vez, el peso de los mercados exteriores ha ido a más. En 2025, Italia exportó 21 millones de hectolitros de vino, frente a los 18,8 millones de 2006. El mercado interior absorbió 26,7 millones de hectolitros y las importaciones se quedaron en 2,4 millones. Con esas cifras, la cuota exportadora pasó de 39,9 a 44 litros por cada 100 litros de vino italiano.

La distribución territorial de la producción de uva también cambió. El noreste concentra ya el 41,2% del total, por delante del sur, con el 29,1%; el centro, con el 13,1%; las islas, con el 9,3%, y el noroeste, con el 7,3%. Entre 2006 y 2025, el noreste elevó su producción un 25,7% y el sur un 1,7%. En sentido contrario, el noroeste bajó un 22,2%, el centro un 15,7% y las islas un 41,1%.

En el ámbito de la Unión Europea, Italia representa el 33,2% de la producción de uva comunitaria. Por delante o muy cerca aparecen España, con el 22,3%, y Francia, con el 23,4%, de acuerdo con Istat.

El informe contrapone esa evolución del viñedo con la de otras producciones agrícolas. En los cultivos herbáceos, el maíz retrocedió un 42,7%, el trigo blando un 21,4% y el trigo duro un 9,3%. El caso del maíz es uno de los más claros: la superficie se redujo un 51,2%, la producción cayó con fuerza y, pese a ello, el rendimiento aumentó un 17,4%.

En paralelo, otras siembras ganaron terreno. La soja subió un 94,6%, los forrajes monófitos un 97,1%, el maíz ceroso un 46% y las leguminosas un 34,7%. Aun así, la producción interior no cubre la demanda. En 2025, las importaciones de trigo alcanzaron los 97 millones de quintales, frente a una producción italiana de 59,5 millones. En maíz, las compras al exterior llegaron a 70 millones de quintales y superaron los 55 millones producidos en el país. En 2006, Italia importaba menos de 20 millones de quintales de maíz y producía cerca de 96 millones.

La fruta es otra de las ramas con mayores recortes. Istat cifra en un 60,6% la caída de la producción de peras, en un 43,5% la de nectarinas, en un 40,7% la de melocotones, en un 30,3% la de avellanas, en un 29,7% la de almendras y en un 23,7% la de naranjas. Solo unas pocas categorías avanzaron: las clementinas, un 20,3%; el kiwi, un 17,8%, y la manzana, un 13,2%.

Dentro de ese grupo, el peral presenta uno de los mayores deterioros. La producción pasó de 9,104 a 3,583 millones de quintales entre 2006 y 2025, más de la mitad menos. La superficie también se redujo un 52,8%, desde 42.250 hasta 19.941 hectáreas. Al mismo tiempo, aumentaron las importaciones de melocotones, un 413,6%; de peras, un 199,1%; de avellanas, un 144,1%, y de almendras, un 144,3%.

El olivar ofrece otro ejemplo de pérdida de rendimiento. La superficie apenas bajó un 1,4%, al pasar de 1.113.396 hectáreas en 2006 a 1.097.677 en 2025. Sin embargo, la producción de aceituna cayó un 27,2%, desde 34,160 hasta 24,868 millones de quintales, y el rendimiento se redujo un 26,1%, de 30,7 a 22,7 quintales por hectárea. La producción de aceite de oliva pasó de 603,3 a 378,6 millones de litros, un 37,6% menos.

Istat atribuye esa bajada a varios factores: cambios climáticos, estrés de las plantas, expansión de plagas y patógenos y problemas estructurales del sector. En 2025, con una producción de 379 millones de litros, Italia exportó 298 millones, dejó 81 millones para el mercado interno y recurrió a importaciones de 565 millones de litros.

La ganadería también perdió peso en varias especies. Los censos de ovino bajaron un 28,1%, los de porcino un 15,6% y los de bovino un 12,2%. En sentido contrario, los búfalos aumentaron un 92,6% y el caprino un 3,4%. En carne, los bovinos retrocedieron un 37,5% en número de animales sacrificados y un 40,9% en peso canal. En ovino y caprino, la producción cayó un 56,2%, y en porcino un 16,9%.

El sector avícola fue una excepción. Los animales sacrificados aumentaron un 53% y la producción un 56,8%. Los pollos y las gallinas representan el 89,4% del peso total obtenido, siempre según Istat.

También avanzó la rama láctea. La recogida de leche aumentó un 27,2% entre 2006 y 2024. La leche de vaca subió un 28,6%, de 101,9 a 131,1 millones de quintales. La de búfala pasó de 1,948 a 2,326 miles de quintales, un 19,4% más, y la de cabra creció un 50,4%, desde 272 hasta 409 miles de quintales. El rendimiento por vaca fue un 54% superior al del inicio de la serie.

En la industria derivada, la producción de queso avanzó un 17,7%, de 11,540 a 13,586 millones de quintales, y la nata un 18%, de 1,301 a 1,535 millones. Bajaron, en cambio, la mantequilla, un 21,3%, desde 1.196 hasta 941 miles de quintales, y el yogur y los productos fermentados, un 11,6%, de 3,015 a 2,663 millones.

Pese a contar con solo el 8,7% de la superficie agrícola de la Unión Europea, Italia mantiene cuotas muy altas en varias producciones comunitarias. Reúne el 75,2% de las avellanas, el 52,8% del arroz, el 43,2% del trigo duro, el 42,1% del tomate para industria, el 37,9% de la soja, el 33,2% de la uva y el 30,5% de las naranjas.

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