Martes 08 de Septiembre de 2026
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El precio de la uva destinada a vinificación muestra en 2026 una brecha muy amplia entre países. Un análisis sectorial elaborado por Vinetur con fecha de corte este martes, 8 de septiembre, sitúa a Suiza en la parte alta, con 2,85 €/kg, y a Argentina en la baja, con 0,21 €/kg. Entre ambos extremos hay una diferencia de unas 13,6 veces. La comparación no incluye uva de mesa, pasas, vino a granel, botellas ni producción de vino. Solo mide el valor pagado o imputable al viticultor por la uva para elaborar vino, expresado en euros por kilo.
La comparación parte de una dificultad importante. En el hemisferio sur, la vendimia 2026 ya ha terminado en grandes productores como Australia y Sudáfrica. En el hemisferio norte, en cambio, la campaña sigue abierta en varios de los principales países y no existe todavía un precio medio nacional cerrado para mercados como Alemania, Francia, Italia o España. Por eso el análisis separa los datos en tres grupos: países con referencia directa de 2026, países con precios observados este año y una normalización nacional, y países donde la cifra es una estimación basada en series recientes, tipos de uva, contratación, señales de mercado y estructura de precios.
Esa diferencia metodológica importa para leer la tabla. Australia y Moldavia son los dos casos con una referencia de 2026 más trazable. Australia aparece con 0,35 €/kg a partir de una media ponderada oficial de AUD 570 por tonelada de uvas compradas, un 6% menos que un año antes. Con el cambio oficial del euro publicado este lunes, 7 de septiembre, ese valor equivale a unos 0,35 €/kg. Moldavia figura con 0,38 €/kg tras la publicación de un rango orientativo de 6,8 a 8,2 leus moldavos por kilo, que se traduce en una horquilla próxima a 0,34-0,41 €/kg.
En el otro extremo, Suiza marca el precio central más alto del estudio, con 2,85 €/kg y una banda comercial de 1,80 a 4,20 €/kg. El análisis atribuye esa distancia a la estructura del mercado suizo, sus costes, sus rendimientos comerciales y su nivel de precios internos. Francia ocupa el siguiente escalón entre los grandes países europeos, con 1,20 €/kg, aunque con una dispersión interna muy amplia, entre 0,45 y 8,50 €/kg. Esa amplitud responde a la convivencia entre grandes volúmenes de uva comercial y segmentos de precio mucho más alto, como ocurre históricamente con parte de Champagne.
Nueva Zelanda se coloca también en la franja alta, con 1,11 €/kg, por encima de Alemania y Canadá, ambos con 1,05 €/kg. En el caso neozelandés, la estimación parte de estadísticas sectoriales que situaban el precio medio reciente en 2.186 dólares neozelandeses por tonelada y de un índice de precios de 2026 que apunta a una variación al alza, aunque el mercado del vino atraviesa un ajuste de demanda. Canadá, por su parte, cuenta con tablas de precios publicadas por la organización de productores de Ontario y con ofertas que permiten seguir el mercado actual, aunque algunas uvas llegan a niveles muy superiores y no representan al conjunto del país.
Alemania figura también con 1,05 €/kg, pero con una base menos cerrada. La vendimia alemana de 2026 va adelantada y este mes ha entrado de lleno en su fase principal, pero todavía no hay una media nacional de compra publicada. Austria se sitúa en 0,90 €/kg; Estados Unidos y Chequia, en 0,85 €/kg; Grecia, en 0,82 €/kg; y Eslovenia, en 0,80 €/kg. En 0,75 €/kg aparecen Croacia, México, Rusia y Uruguay.
El caso de Grecia sirve para ver por qué el análisis no toma los máximos aislados como si fueran el precio de un país. En la vendimia de 2026 se han comunicado operaciones próximas a 10 €/kg para uvas muy escasas, pero el estudio las deja fuera del intervalo nacional normalizado porque su inclusión deformaría la imagen del conjunto. Por eso la banda usada para Grecia va de 0,45 a 1,60 €/kg, con un precio central de 0,82 €/kg.
En la zona media se sitúan Serbia, con 0,55 €/kg; China, 0,55; Hungría, 0,52; Portugal, 0,52; Bulgaria, 0,50; Italia, 0,50; India, 0,48; Rumanía, 0,48; Turquía, 0,45; Brasil, 0,39; Sudáfrica, 0,39; Moldavia, 0,38; Georgia, 0,35; Australia, 0,35; Macedonia del Norte, 0,32; y España, 0,31 €/kg. En la parte más baja quedan Chile, con 0,22 €/kg, y Argentina, con 0,21 €/kg.
España aparece así entre los mercados con menor precio central del grupo analizado. La estimación de 0,31 €/kg parte de operaciones de gran escala observadas entre 0,20 y 0,28 €/kg, de otras uvas comerciales alrededor de 0,35-0,40 €/kg y de segmentos de mayor valor que quedan por encima. El análisis añade que en algunas zonas de más reconocimiento se sigue discutiendo en 2026 sobre precios próximos a 0,72 €/kg y sobre costes superiores, pero subraya que parte de esas referencias remite al historial reciente y no a una liquidación cerrada de esta campaña. También señala que aún hay contratos sin formalizar en algunos mercados, de modo que presentar una media nacional definitiva sería prematuro.
La comparación con Francia e Italia deja clara la distancia. Francia, con 1,20 €/kg, se sitúa unas 3,9 veces por encima de España. Italia, con 0,50 €/kg, queda alrededor de un 60% por encima del valor español. En los tres casos se trata de precios nacionales normalizados y todavía provisionales en la vendimia de 2026 del hemisferio norte.
Argentina y Chile forman el extremo inferior entre los grandes exportadores. Para Argentina, el estudio recoge ofertas próximas a 200-210 pesos por kilo en segmentos básicos, mientras responsables sectoriales defendían valores de al menos 260 pesos por kilo. Tras ponderar esos precios con uvas varietales de mayor valor, el cálculo se queda en 0,21 €/kg. En Chile, la referencia es 0,22 €/kg, apoyada en el seguimiento de precios de la oficina pública ODEPA, aunque sin una media única de compra nacional para 2026.
Australia ofrece uno de los puntos de comparación más sólidos de todo el trabajo. Su media ponderada oficial de AUD 570 por tonelada comprada no es un precio teórico, sino una referencia de mercado ya cerrada. Esa cifra, además de quedar muy por debajo de Nueva Zelanda, muestra que un país con una industria vitivinícola muy desarrollada puede registrar en 2026 un precio de la uva bastante contenido. La distancia entre ambos vecinos es una de las más llamativas del estudio: 1,11 €/kg en Nueva Zelanda frente a 0,35 €/kg en Australia, algo más de tres veces.
Estados Unidos aparece con 0,85 €/kg, pero con una dispersión interna muy amplia, entre 0,45 y 3 €/kg. El análisis toma como referencia previa el precio medio de la uva en California en 2025, unos 979 dólares por tonelada corta, equivalentes a cerca de 0,93 €/kg con el cambio actual. A partir de ahí, incorpora operaciones puntuales de 2026 alrededor de 800 dólares por tonelada y un mercado con demanda débil, lo que lleva a rebajar la cifra nacional normalizada. El resultado no pretende reflejar las operaciones más caras de viñedos de alta gama, sino el conjunto del mercado comercial.
Canadá comparte con Alemania el nivel de 1,05 €/kg, aunque por razones distintas. En Canadá existe una infraestructura de precios más visible, con escalas publicadas y ofertas observables, mientras que Alemania sigue inmersa en plena vendimia y aún necesita una mayor parte de estimación. Francia y Grecia, por su lado, son los mejores ejemplos de por qué el análisis separa precio central y banda comercial: en ambos casos, una parte muy pequeña del mercado puede irse a cifras muy altas sin que eso represente al conjunto nacional.
Moldavia, con 0,38 €/kg, ocupa un lugar útil para comparar la Europa de menor precio con la de más valor. Su cifra equivale a cerca de un tercio del valor francés y a alrededor del 13% del suizo. Aun así, el estudio recuerda que incluso allí hay primas del 15%-30% para determinadas variedades o para uvas de más valor comercial. Brasil y Sudáfrica aparecen casi al mismo nivel, en 0,39 €/kg, pero con menos certeza estadística que Australia o Moldavia. En Sudáfrica, además, la guía económica de Vinpro para 2026/27 indica que el coste de producción vitícola subió un 6,4% en 2025 hasta 80.695 rands por hectárea, una presión importante sobre los márgenes del productor.
Italia se queda en 0,50 €/kg. El análisis explica que ya existen cotizaciones de uva de 2026 y sistemas de recogida de precios ligados a cámaras de comercio, pero no una media nacional cerrada. Portugal figura en 0,52 €/kg con una banda amplia, de 0,30 a 1,10 €/kg. Hungría, con 0,52 €/kg, refleja también una gran diferencia interna en función de la calidad, la variedad y el grado de madurez. Rumanía e India comparten 0,48 €/kg. Turquía se sitúa en 0,45 €/kg, una vez excluida la gran masa de uva destinada a consumo fresco y pasificación.
China, con 0,55 €/kg, aparece en la mitad de la tabla, aunque con una base menos homogénea que la de Australia o Canadá. Bulgaria e Italia comparten 0,50 €/kg. Serbia queda en 0,55 €/kg. Macedonia del Norte, con 0,32 €/kg, es uno de los niveles más bajos de Europa. Georgia figura con 0,35 €/kg. México, Croacia, Rusia y Uruguay igualan 0,75 €/kg. Eslovenia sube a 0,80 €/kg y Chequia a 0,85 €/kg. Austria alcanza 0,90 €/kg.
El estudio también insiste en que la banda comercial orientativa no debe leerse como un intervalo estadístico. Sirve para mostrar cuánto esconde un solo promedio en mercados donde pesan la variedad, la calidad y el tipo de contrato. Francia va de 0,45 a 8,50 €/kg, Estados Unidos de 0,45 a 3 €/kg, Canadá de 0,55 a 2,20 €/kg, Nueva Zelanda de 0,80 a 2,10 €/kg y Suiza de 1,80 a 4,20 €/kg. En el otro lado, Argentina se mueve entre 0,12 y 0,38 €/kg, Chile entre 0,10 y 0,45 €/kg y España entre 0,20 y 0,80 €/kg.
Otro punto relevante es el margen de error de cada bloque. Australia y Moldavia ofrecen la imagen más cercana a una referencia nacional explícita de 2026. En los países con observación directa pero sin media nacional cerrada, como Argentina, Canadá, Chile, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia o Nueva Zelanda, la confianza es intermedia. En los casos construidos como estimación, el propio análisis aconseja una tolerancia de alrededor del ±15%-25% en muchos países.
Las conversiones monetarias se han normalizado a euros con tipos próximos a la fecha de corte. Entre las referencias usadas figuran 1 euro igual a 1,1622 dólares estadounidenses, 1,6109 dólares australianos, 1,6062 dólares canadienses, 1,9780 dólares neozelandeses, 18,5856 rands sudafricanos, 7,7995 yuanes chinos, 5,9576 reales brasileños, 363,20 forintos húngaros, 5,2519 leus rumanos, 56,289 liras turcas y 0,9405 francos suizos.
La fotografía de 2026, por tanto, no ofrece una media internacional homogénea y cerrada, sino una comparación útil entre mercados muy distintos. En varios países del hemisferio norte la campaña sigue abierta y los contratos todavía no reflejan la liquidación final de toda la vendimia, de modo que las cifras de Alemania, Francia, Italia o España pueden moverse antes de que termine la cosecha.
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