España afronta la vendimia más temprana registrada por el impacto del calor

El sector prevé más cosecha que en la última campaña por la buena sanidad del viñedo

Lunes 24 de Agosto de 2026

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La vendimia avanza este lunes, 24 de agosto, en buena parte de España con un adelanto generalizado que el sector ya considera el más temprano registrado en términos generales. Pese a las sucesivas olas de calor del verano, las organizaciones agrarias y varias denominaciones de origen prevén una cosecha superior a la de 2025, un año muy corto, apoyadas en el mejor estado sanitario del viñedo.

Según informa EFE Agro, el calor ha acelerado la maduración de la uva y ha obligado a muchas bodegas a adelantar cerca de un mes la recogida. Aun así, los productores confían en cerrar una campaña con más volumen que la del ejercicio anterior. La razón principal, según el responsable de Vino de Asaja, Eduardo Pérez, es que este año las cepas no han sufrido enfermedades vegetales como sí ocurrió en 2025.

Pérez calcula que la cosecha aumentará un 10% respecto al año pasado. Esa previsión queda por debajo de las primeras estimaciones, que se movían en torno al 17%. El ajuste, añade, responde al efecto de las temperaturas altas y a la duración de las olas de calor, que reducen la producción incluso en parcelas con riego y empujan al viñedo hacia variedades de ciclo corto.

Esa combinación de más sanidad vegetal y menos rendimiento por el calor marca la campaña. En el viñedo, las altas temperaturas aceleran la concentración de azúcares y adelantan el punto de recogida, pero también pueden reducir el peso de la uva si falta agua en momentos clave del verano. Esa diferencia ya se aprecia entre zonas de secano y parcelas que han podido recibir aportes adicionales de agua.

En la Denominación de Origen Calificada Rioja, la vendimia comenzó el pasado 6 de agosto, una semana antes que en 2025. La directora técnica del Consejo Regulador, Alejandra Rubio, señala que, en principio, la denominación tendrá más cosecha que el año pasado. Los datos provisionales apuntan a casi 8,5 millones de kilos de uva recogidos hasta ahora, de los que 4,7 millones corresponden a uva blanca y el resto a tinta.

Rubio sitúa también la calidad entre las principales expectativas de la campaña por las buenas condiciones fitosanitarias del viñedo. No obstante, advierte de que habrá diferencias entre explotaciones. En las fincas que no han podido compensar el calor con agua, el peso de la uva será previsiblemente menor, una circunstancia que puede limitar parte del aumento de producción esperado.

El adelanto se ha repetido en otras zonas. En Galicia, la vendimia arrancó de forma muy temprana durante la primera quincena de agosto en las denominaciones de origen Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras y Rías Baixas, con preocupación por la sequía. En la DO Arlanza, entre Burgos y Palencia, la campaña también se ha anticipado con fuerza.

En la DO León, el sector habla de un avance insólito de casi tres semanas y prevé una producción de 3 millones de kilos. En Bizkaiko Txakolina, la recogida empezará a finales de agosto, también antes de lo habitual, después de que el calor del verano haya acelerado la maduración.

No todas las zonas esperan más uva. En la Axarquía malagueña, Asaja calcula en sus primeras estimaciones que la producción de moscatel podría caer hasta un 40% por el efecto del calor de las últimas semanas. En áreas del sur, por tanto, la campaña llega con menos margen y con una mayor dependencia de cómo evolucione el viñedo en los últimos días previos a la recolección.

A la meteorología se suman los problemas económicos y laborales. El responsable vitivinícola de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, Andrés García, avisa de una vendimia marcada también por la subida de los costes y por los bajos precios en origen. García ha reclamado incluso un plan para arrancar viñedos, al entender que parte del sector trabaja con una rentabilidad muy ajustada.

El momento del mercado añade presión. El sector productor señala que el adelanto de la recogida es ya casi general entre las bodegas españolas, mientras la industria europea avisa de existencias bajas de vino y de una previsión de cosecha reducida en buena parte de las principales áreas productoras. Con ese escenario, la evolución de las próximas semanas será determinante para medir hasta qué punto España logra mejorar el volumen de 2025 sin que el calor pase una factura mayor a la prevista.

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