Qué hacer en Formentera más allá de la playa: la ruta cultural que pocos conocen

Museos, faros y talleres revelan la cara más cultural y auténtica de Formentera

Escrito porRita

Jueves 16 de Julio de 2026

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La luz de Formentera tiene fama de especial. Desde los años sesenta, esa claridad y la belleza de un paisaje que apenas ha cambiado convirtieron la isla en refugio de artistas, artesanos y creativos llegados de medio mundo, que se instalaron con su taller a cuestas y acabaron tejiendo un entramado social cosmopolita, especialmente fértil en artesanía, arte y diseño. Los artistas locales cuentan hoy con hasta tres salas donde mostrar su obra: la Sala d'Exposicions Ajuntament Vell, el Centro Artesano de Formentera Antoni Tur "Gabrielet", y la Colección Etnográfica de Formentera; además del espacio expositivo del Faro de La Mola.

Situada en la plaza de la Constitución de Sant Francesc Xavier y gestionada por el área de Cultura del Consell Insular de Formentera, cumplió en 2010 diez años de programación estable e ininterrumpida. Por sus paredes han pasado la pintura, la escultura, la fotografía, muestras de arquitectura y artesanía, exposiciones colectivas y trabajos surgidos de los talleres municipales, junto con propuestas de carácter divulgativo comprometidas con el medio ambiente, la cultura, la tradición, la defensa del territorio y de la lengua catalana. También han encontrado hueco entidades y fundaciones como el Colectivo Antinea, la Fundación Obra Social La Caixa, Sa Nostra, la Obra Social CAM, STEI-I Intersindical, el Institut Balear de la Dona, el COAIB, el Govern de les Illes Balears, la Fundació Brossa, Es Baluard, AAVIF, AFA, GEN-GOB, OCBF, CFSM, Sa Raval des Pa i Oli, Espai Dones o el Fons Pitiús de Cooperació. Las inauguraciones suelen convocarse los lunes a las 20:00, y el resto de la semana la sala abre de martes a sábado, de 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00 de la tarde —horario que puede variar según la muestra—. Los lunes por la mañana y los domingos permanece cerrada. La entrada, en cualquier caso, es gratuita.

La Formentera tradicional apenas conocía la especialización de oficios: el sistema de vida casi autárquico que se consolidó durante el siglo XIX obligaba a dominar, con mayor o menor destreza, un repertorio amplio de técnicas artesanales. Con esparto se tejían senalles, barses, sembradores, estores de carro o suelas de espardenyes; con lino, cáñamo y lana se producían tejidos, y en cada casa se confeccionaba la propia ropa. Todo esto se mantuvo vivo hasta el primer tercio del siglo XX, cuando los cambios de la segunda mitad de la centuria empezaron a dejar sin uso, y en algunos casos a borrar del todo, buena parte de estos saberes. El Centro Artesano de Formentera Antoni Tur "Gabrielet" nació para dar a conocer estos oficios heredados sin dejar de mirar al presente: una de sus alas acoge el mercado de alimentos producidos en la isla, y el centro entero funciona también como puerta de entrada a los artesanos que hoy mantienen obrador abierto en Formentera. La Comisión Asesora de Artesanía de Formentera, órgano consultivo del Consell Insular, acompaña esta tarea marcando las líneas de gestión del espacio. Abre de lunes a sábado.

El Faro de la Mola suma, desde 2019, un uso que nada tiene que ver con la navegación: alberga un espacio dedicado a la difusión del patrimonio marítimo, una zona de exposiciones y un área polivalente donde caben conciertos, conferencias y montajes teatrales de pequeño formato. El horario cambia con las estaciones: en verano abre de martes a domingo, de 10:00 a 14:00; a partir del 15 de octubre y hasta el 30 de noviembre reduce el margen a partir de las 09:00, siempre hasta las 14:00; y entre el 1 de diciembre y el 11 de febrero cierra por completo. Los lunes, siempre cerrado. La entrada general cuesta 4,5 euros, aunque residentes, menores de edad y personas en situación de desempleo no pagan nada, y pensionistas y estudiantes acceden por 2,5 euros.

En la calle de Jaume I, 17, primera planta, la Colección Etnográfica de Formentera reúne una muestra permanente de herramientas, utensilios, muebles, indumentaria e instrumentos con los que reconstruir cómo se vivía en la isla hasta mediados del siglo XX, antes de que el turismo sustituyera a la economía de subsistencia como motor principal. El recorrido está organizado por áreas temáticas: desde los aperos de campo hasta los ormejos de pesca, pasando por los distintos rincones de la casa, la ropa que se llevaba, las herramientas de oficios más especializados como el del carpintero o el herrero, y los procesos para hacer pan, elaborar vino, fabricar calzado o extraer piedra. Abre de lunes a viernes, de diez a dos.

Además, la isla cuenta con otros emplazamientos visitables como son la torre des Pi des Català, la única de las cuatro torres de la isla que se ha habilitado para recibir visitas, que se realizan los lunes y jueves de 18:00 a 20:00. Al entrar en su interior se pueden apreciar los detalles de una construcción que data del siglo XVIII, con una restauración muy minimalista que ha puesto en valor la construcción en sí, lo que le ha hecho merecedora de premios y reconocimientos en el mundo.

El otro elemento que puede visitarse es el molí Vell, uno de los mejores conservados. Es posible acercarse a visitarlo miércoles y domingos 17:30 a 20:30, con la posibilidad de acceder al piso superior para ver los engranajes y funcionamiento interior de un molino que se construyó en 1778.

Formentera no aspira a convertirse en meca del arte contemporáneo, y probablemente nunca lo pretendió. Pero cada una de estas salas guarda memoria de algo real: generaciones de artistas locales e internacionales que, atraídos por su luz, decidieron en algún momento levantar aquí su taller y dejar una huella que todavía puede visitarse.

Más información: www.formentera.es

Un artículo de Rita
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