Francia activa su plan total contra una sequía excepcional que seca ríos y dispara restricciones

Casi un tercio de las estaciones marca mínimos históricos y 41 departamentos ya están en nivel de crisis

Martes 14 de Julio de 2026

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Francia activa su plan total contra una sequía excepcional que seca ríos y dispara restricciones

Francia ha activado de forma plena su dispositivo nacional de gestión de la sequía ante un episodio que el Ministerio de la Transición Ecológica califica de precoz y excepcional. El Gobierno francés informó este lunes, 13 de julio, de que los prefectos ya aplican medidas locales de control del agua en un escenario que, a estas alturas del año, considera comparable al de 2022 y más preocupante para los suelos y los ríos.

El ministerio atribuye el empeoramiento a la falta de lluvias relevantes y a unas previsiones que apuntan a un verano más cálido y más seco de lo habitual. Por ese motivo, el Ejecutivo ha reforzado el seguimiento, la anticipación y la gestión del recurso hídrico en todo el país.

Los indicadores oficiales muestran un deterioro rápido de la situación hidrológica. La sequía del suelo se ha generalizado en la Francia metropolitana y en Córcega. El Macizo Central figura entre las zonas más afectadas desde el inicio del verano, una situación que el ministerio compara con grandes episodios históricos de sequía.

La situación más delicada se da en los cursos de agua. Desde comienzos de junio, los caudales bajan con rapidez en todo el territorio. Cerca de un tercio de las estaciones de medición registran niveles por debajo de los mínimos observados en los últimos veinte años para estas mismas fechas. Además, una cuarta parte de los pequeños cursos de agua están secos, algo no visto desde el inicio del seguimiento nacional en 2012. Los caudales naturales del Loira han caído hasta niveles históricamente bajos para un mes de julio, lo que ha obligado a adelantar las medidas de apoyo al estiaje.

Las aguas subterráneas también siguen bajando, aunque el ministerio precisa que su situación es mejor que la registrada en 2022 y 2023 gracias a una recarga satisfactoria durante la primavera. Aun así, las capas freáticas más reactivas, sobre todo en Auvernia, Lemosín y Grand Est, están bajo vigilancia reforzada y podrían sufrir una caída marcada en las próximas semanas.

Las reservas embalsadas presentan por ahora niveles superiores a los vistos en otros episodios secos recientes. Según el ministerio, los embalses-reservorio están al 74% en el caso de EDF y al 70% en Voies navigables de France. Sin embargo, su uso ha comenzado antes que en años anteriores para sostener los caudales durante el verano.

El impacto ya se deja notar en varios sectores. El Gobierno francés señala tensiones en el abastecimiento de agua potable en algunos territorios y primeras consecuencias económicas por restricciones que afectan a determinadas actividades industriales en las zonas más golpeadas. También informa de daños en los medios acuáticos, con mortandad de peces por el aumento de la temperatura del agua, problemas para la acuicultura marina en el litoral mediterráneo y pérdidas importantes en piscifactorías, sobre todo en Bretaña, el suroeste y Normandía.

La biodiversidad también acusa este episodio. Los centros de atención a fauna salvaje registran un aumento importante de aves, murciélagos y mamíferos atendidos por los efectos del calor.

La respuesta administrativa se apoya en la guía nacional sobre sequía aprobada en 2023, que organiza las restricciones del uso del agua en cuatro niveles de gravedad bajo autoridad prefectural. El ministerio añade que una instrucción interministerial firmada el pasado 3 de julio por la ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut, y la ministra de Salud, Stéphanie Rist, endurece ese sistema con reuniones departamentales sobre recursos hídricos, adopción rápida de órdenes restrictivas cuando se superen umbrales, más controles y seguimiento semanal por cuencas hidrográficas.

A fecha del anuncio oficial, 97 departamentos franceses tienen medidas de restricción del uso del agua y 41 están ya en nivel de crisis. En total hay 201 órdenes prefecturales vigentes. Nueva Aquitania es la región más afectada, con 11 de sus 12 departamentos situados en crisis.

En función del grado local de gravedad, esas órdenes pueden limitar el riego agrícola, el llenado de piscinas privadas, el lavado de vehículos, el riego de jardines y algunos usos industriales. El ministerio sostiene que estas medidas buscan preservar el agua para usos esenciales y reducir el daño sobre los ecosistemas.

Para el sector de bebidas, este escenario puede traducirse en presión adicional sobre cultivos dependientes del agua, entre ellos el viñedo, justo antes de fases sensibles del ciclo vegetativo y a las puertas de la vendimia. Si las restricciones al riego se amplían o se prolongan durante las próximas semanas, bodegas y productores podrían verse obligados a ajustar planificación y previsiones de volumen.

El Gobierno francés ha pedido además un esfuerzo colectivo para reducir consumos. La campaña estatal recomienda duchas en lugar de baños, reparación de fugas y recogida de agua de lluvia para riego. Junto con la Oficina Francesa para la Biodiversidad, las autoridades también difunden pautas para proteger a la fauna durante los episodios de calor intenso mediante puntos de agua adecuados y espacios frescos.

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