Federmosti cuestiona el alivio del sector por la exención del etiquetado nutricional en mercados extra-UE

“La transparencia aún genera temor”

Escrito porMarco Bertagni

Viernes 27 de Marzo de 2026

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Federmosti ha expresado su sorpresa ante la reacción positiva de los productores de vino de la UE a la reciente exención, incluida en el "Paquete del Vino" de la Unión Europea, que elimina la obligación de etiquetado nutricional para los vinos exportados fuera de la UE.

Según la asociación, el alivio manifestado por los productores —presentado principalmente como una reducción de los costes burocráticos— revela una preocupación más profunda: una persistente reticencia a revelar qué contiene realmente el vino.

Esta actitud, además, parece ir acompañada de una cierta timidez a la hora de comunicar a los consumidores que, por primera vez, existe una normativa que les permite conocer con mayor claridad la composición del producto.

Federmosti también señala que, para el comercio dentro de la UE, los productores de vino siguen obligados a proporcionar información nutricional electrónica, incluida la lista de ingredientes. Esto significa que los productores deben indicar si los vinos contienen, cuando corresponda, sacarosa o mosto concentrado rectificado (MCR).

A pesar de esta obligación, la asociación observa que el sector ha adoptado en gran medida una actitud pasiva desde la entrada en vigor de la normativa. Con pocas excepciones, se ha hecho muy poco para promover las nuevas reglas o para informar a los consumidores sobre esta importante innovación regulatoria y la oportunidad que ofrece para tomar decisiones de compra más informadas. Según Federmosti, el sector parece casi "congelar" lo que podría ser una gran oportunidad de transparencia, en lugar de comunicarla activamente.

Desde la perspectiva de Federmosti, la reacción del sector pone de relieve una contradicción aún no resuelta. Mientras los productores sostienen que evitar obligaciones adicionales de etiquetado reduce cargas administrativas en el comercio extra-UE, la exención corre el riesgo de limitar el conocimiento del consumidor mundial y de debilitar los objetivos de transparencia introducidos por las recientes reformas europeas del etiquetado del vino.

La asociación subraya que esta respuesta resulta particularmente incoherente entre los productores mediterráneos —especialmente en Italia, España y Grecia— donde el uso de sacarosa para el enriquecimiento está restringido. Estos productores, en teoría, se beneficiarían de destacar en los mercados internacionales la diferencia entre el enriquecimiento derivado de la uva y la adición de azúcares externos. Sin embargo, incluso ellos parecen mostrar cierta prudencia, cuando no timidez, a la hora de comunicar esta ventaja al consumidor.

Una defensa histórica de la transparencia

Dentro del sector vitivinícola italiano y europeo, Federmosti se ha posicionado como un actor clave en la defensa de la transparencia y la coherencia técnica a lo largo de toda la cadena de producción. La asociación de productores italianos de mosto concentrado y mosto concentrado rectificado, gestionada por Bertagni Consulting srl, fue fundada en 2009 tras la reforma de 2008 de la Organización Común del Mercado del vino de la UE.

Aquella reforma marcó un punto de inflexión: se abolieron las ayudas europeas al mosto concentrado sin introducir la esperada prohibición de la chaptalización —la adición de sacarosa para aumentar el grado alcohólico—. Esto creó un desequilibrio competitivo que perjudicó a las empresas que utilizan enriquecimiento derivado de la uva frente a aquellas que recurren a la sacarosa, económicamente ventajosa pero que introduce una discontinuidad en la cadena del vino.

Una batalla por el equilibrio competitivo

Desde su fundación, Federmosti ha trabajado para restablecer condiciones competitivas justas entre:

  • empresas que enriquecen los vinos con mosto concentrado derivado de la uva
  • empresas, especialmente del norte de Europa, que utilizan sacarosa

La asociación persiguió este objetivo mediante alianzas y acciones a nivel europeo, incluida la creación de la red MUST. Reconociendo la dificultad de prohibir la chaptalización —especialmente en Francia, donde se considera tradicional—, Federmosti redirigió sus esfuerzos hacia un objetivo más alcanzable: la transparencia en el etiquetado.

"In vino veritas" y la reforma del etiquetado de 2023

La campaña "In vino veritas" de Federmosti se basó en un principio simple: los consumidores tienen derecho a conocer la composición del vino. La asociación pidió que las etiquetas indicaran la presencia de sacarosa o mosto concentrado rectificado.

Este objetivo se alcanzó parcialmente en 2023 con la introducción de la información obligatoria sobre ingredientes y valores nutricionales, también mediante etiquetas electrónicas. Sin embargo, para Federmosti, el éxito normativo por sí solo no basta. Sin una comunicación eficaz al consumidor, la reforma corre el riesgo de convertirse en una victoria pírrica.

De la normativa a la conciencia del consumidor

Federmosti centra ahora su atención en:

  • campañas informativas
  • alianzas con asociaciones de consumidores
  • colaboraciones con productores de vino comprometidos con la transparencia
  • promoción de la transparencia en toda la cadena de suministro

La asociación sostiene que la concienciación del consumidor es esencial para dar valor práctico a las nuevas normas de etiquetado.

Continuidad enológica e identidad del producto

Más allá de las consideraciones regulatorias, Federmosti plantea la cuestión como un tema de coherencia técnica e identidad del producto. Según la definición de la OIV, el vino procede de la uva y debe elaborarse a partir de la uva y sus derivados. La introducción de sacarosa —externa a la cadena vitivinícola— rompe esta continuidad.

La primera fermentación define la estructura, el equilibrio y el perfil aromático. Las decisiones posteriores influyen tanto en los resultados técnicos como sensoriales. Sin embargo, la sacarosa sigue utilizándose en la fermentación secundaria y en el dosage de muchos vinos y espumosos europeos.

Una cadena lineal sigue siendo posible:

uva → mosto → mosto concentrado rectificado → vino

Esta continuidad preserva:

  • la identidad varietal
  • la coherencia sensorial
  • la estabilidad de fermentación
  • la transparencia narrativa

Cuando el azúcar también procede de la uva, el vino permanece fiel a su origen.

El camino a seguir

La posición de Federmosti es clara: la transparencia debe convertirse en una práctica estándar, no solo en la regulación, sino también en la comunicación. La asociación considera que el debate va más allá de las obligaciones de etiquetado: afecta a la linealidad de la cadena del vino y a la propia naturaleza del producto.

En este contexto, el entusiasmo del sector por las exenciones en el etiquetado nutricional plantea preguntas fundamentales. Para Federmosti, el desafío ahora es garantizar que la transparencia no se perciba como una carga, sino como una oportunidad para reforzar la confianza, la identidad y la coherencia del sector vitivinícola mundial —una oportunidad que, hasta ahora, muchos productores parecen comunicar con demasiada timidez.

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