Nuevos sistemas de conducción elevan hasta un 65% el rendimiento del viñedo en Marlborough

El programa Next Generation Viticulture logra mayor productividad y eficiencia sin comprometer la calidad del Sauvignon blanc

Martes 24 de Marzo de 2026

Compártelo

Leído › 314 veces

Bragato Research Institute Reports Higher Yields From New Vine Training Systems in Marlborough Trials

El Bragato Research Institute ha presentado los primeros resultados de la temporada inicial del programa Next Generation Viticulture (NGV), que busca mejorar la rentabilidad de los viñedos en Nueva Zelanda mediante la adopción de sistemas innovadores y eficientes de manejo de la vegetación. El objetivo es reducir los costes y la variabilidad de los rendimientos, aumentar la sostenibilidad y mantener o mejorar la calidad de los vinos, especialmente en una región reconocida por sus Sauvignon blanc.

El programa NGV comenzó su primera temporada de cultivo en septiembre de 2024, tras establecer una red de ensayos en siete parcelas de viñedo en Marlborough el año anterior. Los ensayos comparan nuevos sistemas de conducción del viñedo con el sistema estándar comercial, evaluando su capacidad para reducir el tiempo y el coste de operaciones como poda, despunte, deshojado y trabajos en el emparrado. Además, se analiza si estos sistemas pueden mejorar el rendimiento y su regularidad, así como aumentar la resistencia frente a enfermedades y limitaciones hídricas o nutricionales, sin afectar negativamente a la calidad de la uva ni del vino.

En el estudio se están probando tres sistemas alternativos: seis cordones verticales con 1,8 metros entre cepas (6V), nueve cordones verticales con 2,7 metros (9V) y doce cordones verticales con 3,6 metros (12V). Estos se comparan con el sistema estándar del viñedo, que puede ser de dos, tres o cuatro pulgares por cepa con 1,8 metros entre plantas. La selección de las parcelas tuvo en cuenta diferencias en clima local, tipo de suelo, variedades y manejo. La mayoría están plantadas con Sauvignon blanc.

El informe recoge los resultados principales obtenidos durante la campaña 2024-25 en dos parcelas: Indevin Toi Downs (Awatere) y Paul’s Road Whitehaven (Rapaura), ambas con Sauvignon blanc. Se presentan datos sobre crecimiento vegetativo antes del envero, maduración del fruto, rendimiento y equilibrio vegetativo-productivo.

Los nuevos sistemas permitieron un desarrollo más rápido del follaje al inicio del ciclo y moderaron el vigor. Los sistemas 6V, 9V y 12V conservaron más yemas por planta tras la poda, lo que aumentó tanto el número como la distribución de brotes fructíferos. Por ejemplo, cuando el control era de cuatro pulgares por cepa, el número medio de yemas retenidas se multiplicó por dos, tres o cuatro en los tratamientos 6V, 9V y 12V respectivamente. En parcelas donde el control era de dos pulgares por cepa, estas diferencias fueron aún mayores.

En general, las plantas 6V desarrollaron su superficie foliar más rápido tras la brotación hasta mediados de diciembre. Estas plantas presentaron más brotes por metro lineal y mayor superficie foliar total. Esto supone una mayor capacidad para captar luz solar durante las primeras fases del ciclo. Sin embargo, los brotes eran más cortos y tenían hojas más pequeñas y menos brotes laterales que las plantas control. A pesar de tener más del doble de brotes que el control, las plantas 6V mostraron un número similar de capas foliares.

La estructura definitiva de los tratamientos 9V y 12V aún está en desarrollo; cuando alcancen su pleno desarrollo se evaluará si presentan menor vigor y densidad foliar que los sistemas controlados o el 6V.

En cuanto al rendimiento, las nuevas conducciones superaron al sistema tradicional: entre un 16% y un 62% más alto en 6V; entre un 35% y un 55% más alto en 9V; y entre un 32% y un 65% más alto en 12V. El principal factor fue el mayor número de racimos por planta y por metro lineal. Las plantas control tuvieron racimos más grandes y mayor peso medio por baya.

La acumulación de azúcares fue más rápida en las plantas control; sin embargo, la diferencia respecto a las plantas 6V fue pequeña cuando ambas se vendimiaron el mismo día: menos de un grado Brix. En Awatere hubo una diferencia temporal mayor (12 días), pero ambas alcanzaron niveles similares de azúcar al final. El descenso de acidez fue similar entre todos los tratamientos dentro del mismo viñedo.

En dormancia invernal se observó que las plantas control tenían sarmientos más largos, gruesos y con mayor número de nudos. El vigor anual varió según tratamiento y parcela; generalmente fue similar entre control y 6V. En Rapaura no hubo diferencias notables entre tratamientos. Las plantas control eliminaron más madera durante la poda (más del 90%) frente a aproximadamente un 50% en los tratamientos NGV.

El equilibrio vegetativo-productivo se midió mediante ratios hoja expuesta/masa fruto (ELA/FM) y hoja total/masa fruto (TLA/FM). Las plantas control presentaron valores superiores; esto permitió una maduración algo más rápida del fruto. Sin embargo, en Rapaura las plantas 6V lograron concentraciones similares a las del control pese a tener ratios ligeramente inferiores.

Se observó que todas las conducciones con ratio ELA/FM inferior a 0,6 m2/kg necesitaron más días para alcanzar una concentración mínima de azúcares (20°Brix), e incluso algunas no llegaron a ese umbral durante esta campaña. Es importante señalar que este año se permitió una carga elevada para observar todo el potencial productivo sin realizar aclareo.

Los nuevos sistemas promovieron una mayor retención de biomasa tras la poda respecto al control, lo que podría aumentar las reservas energéticas para el inicio del siguiente ciclo vegetativo.

Uno de los objetivos principales del programa NGV es diseñar sistemas que permitan controlar el exceso de vigor sin necesidad de tantas intervenciones manuales como despuntes o deshojados frecuentes. Los primeros indicios muestran que esto ya ocurre parcialmente en las plantas bajo sistema 6V.

A medida que evolucionen los sistemas alternativos (9V y 12V), se continuará monitorizando tanto la composición química como sensorial del vino resultante para asegurar que no haya pérdidas en calidad. Estos aspectos serán objeto del próximo informe técnico del Bragato Research Institute.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 314 veces