Viernes 13 de Marzo de 2026
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Este viernes, 13 de marzo, se ha celebrado en el Palazzo Medici Riccardi de Florencia el foro “Vino y Jóvenes: un encuentro entre cultura y responsabilidad”, organizado por Assoenologi. El evento ha reunido a representantes del sector vitivinícola, autoridades políticas y expertos en alimentación para analizar la relación actual entre el vino y las nuevas generaciones. El foro ha servido también para presentar el Congreso Assoenologi número 79, que tendrá lugar en Conegliano del 28 al 30 de mayo.
El presidente de Assoenologi, Riccardo Cotarella, ha abierto el debate señalando la necesidad de que el sector del vino adapte su comunicación y su enfoque para conectar con los jóvenes. Cotarella ha explicado que, aunque la calidad técnica y productiva del vino italiano ha avanzado mucho en las últimas décadas, la forma de comunicarlo sigue anclada en conceptos tradicionales que no siempre resultan atractivos para los consumidores más jóvenes. Según Cotarella, si el sector no cambia su lenguaje y su actitud, corre el riesgo de perder a una parte importante del público y de ver cómo el vino pasa a ocupar una posición secundaria en la cultura italiana.
Durante el foro se han presentado datos que muestran un descenso en el consumo de vino entre los jóvenes italianos. Los ponentes han coincidido en que este fenómeno no se debe únicamente a factores económicos o a la competencia de otras bebidas como la cerveza o los cócteles, sino también a una percepción del vino como un producto elitista o reservado a expertos. En cambio, las bebidas alternativas suelen asociarse con momentos informales, emociones y experiencias compartidas, aspectos que atraen especialmente a los jóvenes.
El ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, ha intervenido para subrayar la importancia económica y cultural del vino en Italia. Ha recordado que el sector genera 14.000 millones de euros en producción y 8.100 millones en exportaciones durante 2024. Lollobrigida ha defendido que el vino debe ser consumido con responsabilidad y moderación, pero ha rechazado las campañas que lo equiparan únicamente al alcohol. Ha señalado que parte de la comunidad científica está aportando estudios sobre los beneficios del consumo moderado de vino, especialmente en relación con la convivialidad y la valorización de los territorios.
Dario Nardella, europarlamentario y miembro de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, ha puesto el acento en la dimensión histórica del vino en Italia. Ha propuesto incluir temas relacionados con el vino y la agricultura en los programas escolares, sugiriendo incluso la creación de pequeños viñedos en los centros educativos para acercar a los jóvenes al mundo agrícola. Nardella también ha anunciado que el próximo 14 de abril se debatirá en Vinitaly (Verona) sobre el nuevo “Paquete Vino” de la Unión Europea junto a representantes franceses y españoles.
Carlotta Gori, directora del Consorcio Chianti Classico, ha explicado que es necesario comprender mejor qué buscan los jóvenes y adaptar tanto los productos como las experiencias asociadas al vino. Ha puesto como ejemplo las iniciativas del Chianti Classico para promover la sostenibilidad ambiental y social dentro del sector, así como la protección del patrimonio histórico vinculado al territorio.
Dario Stefàno, presidente del Centro Studi Enoturismo de la Universidad Lumsa de Roma, ha analizado cómo han cambiado los hábitos sociales y las preferencias de consumo entre los jóvenes. Según Stefàno, mientras los cócteles ofrecen inmediatez y un ambiente informal, el vino sigue asociado a rituales más formales y a un lenguaje técnico menos accesible para quienes no son expertos. Ha señalado que el sector necesita avanzar también en su dimensión simbólica y emocional para no quedar relegado culturalmente.
El profesor Giorgio Calabrese, especialista en ciencia de la alimentación, ha recordado que el vino debe considerarse un alimento líquido más que una simple bebida alcohólica. Ha insistido en que su consumo debe realizarse siempre con moderación y acompañado de alimentos, nunca antes de los 18 años por razones fisiológicas.
Vincenzo Russo, profesor de Psicología del Consumo y Neuromarketing en la IULM de Milán, ha expuesto resultados de estudios sobre cómo influyen factores como las palabras o los colores de las etiquetas en las decisiones de compra entre los jóvenes. Russo ha señalado que hoy faltan mediadores culturales —como podían ser antes los abuelos o las comidas familiares— que ayudaban a introducir a las nuevas generaciones en el mundo del vino.
Niccolò Lazzari, joven enólogo creador del proyecto “AmicoEnologo”, ha compartido su experiencia utilizando redes sociales para acercar el vino a un público joven mediante un lenguaje sencillo y directo. Lazzari considera fundamental eliminar barreras comunicativas sin caer en simplificaciones excesivas.
El Congreso Assoenologi número 79 abordará estos temas entre el 28 y 30 de mayo en Conegliano. Allí se entregarán reconocimientos como “Enólogo ad honorem” y “Periodista del Año” al director de WineNews Alessandro Regoli. Michele Zanardo, presidente regional de Assoenologi Veneto Centro Orientale y presidente del Comité Nacional Vinos, ha explicado que uno de los objetivos principales será buscar nuevas formas para hacer más accesible el mundo del vino sin perder sus valores esenciales.
El foro concluyó con un consenso general sobre la necesidad urgente de adaptar tanto la comunicación como las experiencias relacionadas con el vino para atraer a las nuevas generaciones sin renunciar al patrimonio cultural e histórico que representa este producto para Italia.
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