Martes 17 de Febrero de 2026
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El Jardín de La Emperatriz Blanco 2025, elaborado por los Hermanos Hernáiz en Baños de Rioja, se presenta como una de las apuestas más firmes de la bodega por los vinos blancos de calidad en Rioja Alta. Desde finales de los años 90, la familia Hernáiz ha trabajado en Finca La Emperatriz con el objetivo de reflejar la personalidad de sus viñedos y la tipicidad de la zona. En 2020, la bodega renovó su gama para dar a los blancos el mismo protagonismo que a los tintos, y la añada 2025 confirma esa línea, con un vino joven que combina frescura, viveza y armonía.
La cosecha de 2025 estuvo marcada por condiciones climáticas complicadas. Dos granizadas importantes en junio y una intensa ola de calor en agosto provocaron una reducción de la producción de entre el 60 y el 70%. Sin embargo, la calidad de la uva no se vio afectada. Los días templados y las noches frescas de septiembre y octubre permitieron una maduración pausada y equilibrada, lo que se ha traducido en un vino con una expresión aromática notable y una frescura destacada.
El Jardín de La Emperatriz Blanco 2025 está elaborado íntegramente con Viura procedente de viñedos viejos de la finca, situada a 570 metros de altitud entre las sierras Cantabria y Demanda. El viñedo, con una edad media de 65 años y suelos franco arenosos cubiertos por una capa de canto rodado, aporta elegancia y tipicidad al vino. El 80% del viñedo se cultiva en vaso y el 20% en espaldera, con rendimientos de 4.900 kg/ha.
La vendimia se realizó de forma manual entre el 17 y el 24 de septiembre. Tras un suave prensado en atmósfera inerte, el mosto flor permaneció con sus borras durante 36 horas para favorecer la complejidad aromática. La fermentación se llevó a cabo en depósitos de cemento a temperatura controlada, salvo un 5% del vino que fermentó en barricas de roble francés usado, lo que aporta volumen y untuosidad. Tras la fermentación, el vino permaneció en contacto con las lías, realizando battonage semanal hasta el ensamblaje previo al embotellado.
En nariz, el vino muestra un perfil aromático floral, con notas de azahar, flor de saúco y jazmín, acompañadas de matices cítricos de pomelo rosa y toques tropicales de maracuyá fresco. También aparecen notas de hierba, té verde y un fondo mineral. En boca, destaca por su frescura, ligereza y elegancia, con un final ligeramente goloso. Estas características lo hacen adecuado para acompañar una amplia variedad de platos y situaciones.
La producción de esta añada ha sido de 46.500 botellas de 75 cl, con un grado alcohólico de 13,4% y una acidez total de 6,1 g/l. El vino refleja la personalidad de una añada compleja, en la que la frescura y la expresión se han mantenido pese a la reducción de la producción.
Finca La Emperatriz tiene una historia ligada a Eugenia de Montijo, última Emperatriz de Francia, quien en 1878 presentó un vino de la finca en la Exposición Universal de París, donde fue premiado. La propiedad pasó por varias manos hasta que en 1996 fue adquirida por la familia Hernáiz, que ha sumado otras parcelas en Rioja Alta a su proyecto.
El catálogo de los Hermanos Hernáiz incluye, además de Finca La Emperatriz y El Jardín de La Emperatriz, vinos como El Pedal, elaborado con uvas del Valle del Iregua, Las Cenizas, procedente de Cenicero, y Guardacumbres, lanzado en 2025 y procedente de una pequeña parcela centenaria en el Valle del Oja-Tirón. Con estas referencias, la bodega ofrece una visión amplia de los diferentes terroirs de Rioja Alta.
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