La denominación de origen Burdeos recupera el 'claret' para adaptarse al cambio climático y conquistar a los jóvenes

El nuevo vino tinto ligero estará disponible en 2025 y busca revitalizar el consumo ante la crisis del sector

Miércoles 04 de Febrero de 2026

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Bordeaux Embraces Lighter Claret Style to Revitalize Wine Industry

La denominación de origen protegida de Burdeos ha aprobado oficialmente una nueva categoría de vino tinto bajo el nombre de “Bordeaux Claret”. Esta decisión responde a los cambios en el clima y en los hábitos de consumo, que han afectado de forma directa a la producción y comercialización del vino en la región. El nuevo estilo, que estará disponible a partir de la añada 2025, recupera una tradición histórica que se remonta al siglo XII, cuando los vinos tintos ligeros de Burdeos se exportaban al Reino Unido y se conocían popularmente como claret.

El claret original era un vino tinto más claro, menos tánico y con menor graduación alcohólica que los tintos potentes y envejecidos en barrica que han dado fama internacional a Burdeos en las últimas décadas. Sin embargo, el aumento de las temperaturas ha provocado una maduración más rápida y completa de las uvas, lo que ha elevado el nivel de alcohol en muchos vinos hasta alcanzar el 15%. Este fenómeno ha llevado a los productores a buscar alternativas para adaptarse a las nuevas condiciones.

Stéphanie Sinoquet, directora general de la asociación de viticultores de Burdeos, explicó que el sector ha introducido variedades de uva más resistentes al calor y ha modificado los métodos de elaboración. El objetivo es obtener vinos más frescos y equilibrados, con maceraciones más cortas y un perfil aromático centrado en la fruta. Según Sinoquet, estos vinos resultan más versátiles y fáciles de consumir fuera de las comidas tradicionales.

Jean-Raymond Clarenc, director de la filial bordelesa del grupo Grands Chais de France, considera que la creación oficial del Bordeaux Claret es una respuesta estratégica ante los cambios ambientales. Al reducir la extracción durante la vinificación y priorizar la frescura sobre la potencia, los productores pueden ofrecer vinos equilibrados incluso en añadas cálidas.

El consumo de vino tinto está disminuyendo tanto en Francia como en otros mercados importantes para Burdeos. Los consumidores jóvenes prefieren vinos listos para beber, con menos cuerpo y aptos para servirse fríos, entre 8 y 12 grados centígrados. El Bordeaux Claret se dirige especialmente a este público, que busca opciones más ligeras y accesibles.

En paralelo, el sector vitivinícola bordelés atraviesa una crisis por la caída de ventas y el abandono de viñedos. Tony Laithwaite, fundador del minorista británico Laithwaites, señaló que tras medio siglo de auge, la demanda se ha desplomado en mercados clave como China y Francia. Además, el encarecimiento progresivo del vino bordelés ha alejado a muchos consumidores.

El regreso del claret se suma a otras tendencias que recuperan métodos antiguos o tradicionales. Ejemplos recientes son el resurgimiento del pétillant naturel (pet-nat), un espumoso elaborado según técnicas ancestrales, o el uso de ánforas cerámicas para la crianza.

Expertos como Jonathan Kleeman consideran que esta nueva categoría puede atraer tanto a quienes buscan novedades como a quienes aprecian referencias históricas. Aunque el término claret no es habitual entre los jóvenes consumidores británicos o franceses actuales, su uso puede resultar atractivo para quienes conocen su origen.

Por su parte, Tom Claxton, sumiller especializado en vinos franceses, opina que el Bordeaux Claret tendrá un cuerpo más ligero similar al pinot noir borgoñón, pero con un carácter más desenfadado. No espera que compita en precio ni prestigio con los grandes vinos de Borgoña.

Las primeras botellas etiquetadas como Bordeaux Claret llegarán al mercado con la cosecha 2025. Los productores esperan así responder tanto a las exigencias del clima como a las preferencias cambiantes del consumidor actual.

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