Alta Pavina 40 años de Pinot Noir

La bodega vallisoletana celebra su cuarenta aniversario con una cata de sus vinos maridados con las creaciones de Caleña. Pinot Noir y alta cocina con orígenes castellanos

David Manso

Jueves 29 de Enero de 2026

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Varias son las actividades que Madrid Fusión ofrece al visitante. Ponencias, catas, demostraciones, y por supuesto catas maridadas, eventos estos que despiertan gran interés poniendo en valor la alta gastronomía, y en la que el vino es parte indisoluble de ella.

Alta Pavina está de aniversario, cuarenta años ya desde que la bodega inició su trayectoria, una trayectoria que se ha fundamentado en el cultivo y elaboración de vinos de Pinot Noir, una variedad francesa no muy presente en España, apenas unas pocas bodegas la trabajan, y por la que Alta Pavina apostó desde sus inicios. Un pedacito de la famosa región francesa de Borgoña localizado en Castilla.

Para conmemorar esta fecha tan señalada, Alta Pavina ha contado con la colaboración de Diego Sanz, Chef de Caleña, restaurante abulense de alta cocina, y la también presencia de Custodio Zamarra, Sumiller Premio Nacional de Gastronomía, y responsable de impulsar, de animar, a Alta Pavina a apostar por el cultivo y elaboración de vinos de la variedad Pinot Noir.

La cata arranca con Alta Pavina Pinot Noir Rosé 2024, un vino rosado al más puro estilo francés, de color rosa provenzal, fresco, con aromas a frutos rojos, ligero y con buena acidez el cual se acompaña con un Escabeche de zanahoria baby y  codorniz. La potencia del escabeche, la cremosidad de la salsa y la zanahoria crujiente aportan complejidad al plato y hacen que un trago de vino ensalce sus sabores gracias a su frescura y acidez.

Con el segundo vino pasamos a las elaboraciones de tintos. Su Pinot Noir 2024, junto con el tercer vino, son los más conocido de la bodega. Un vino que expresa el terroir, frutas del bosque, grosella, frescura y verticalidad para el que desde Caleña proponen un plato de Langostino, pino y piñón. El toque salado del langostino y la suavidad de la salsa contrastan con este vino ligero, amable y bien equilibrado. Interesante propuesta culinaria para un vino desenfadado.

El tercer pase acompañará a Citus 2021, toda una sorpresa por ser la más reciente añada y que hoy se presenta en esta cata. La elección del plato para maridarlo es Lomo de sardina ahumado sobre puerro asado al carbón con salsa Garum, salsa de origen romano elaborada con vísceras de pescado. El dulzor del vino contrasta con la salinidad de la sardina, se degustan tanto las notas ahumadas de la sardina como las que aporta el vino. Finura, elegancia, y equilibrio definen esta simbiosis culinaria.

La cata continúa, es turno de La Pavina 2019, un vino de edición limitada, la elaboración más afrancesada de todas, la más cercana a Borgoña. Fruta madura, goloso, largo y con mucha tipicidad. Para este vino se acompañará un solo ingrediente, el champiñón. Un plato con esta seta como protagonista el cual es cocinado durante 8 horas para extraerle todo su potencial y su jugo, un caldo le acompaña al champiñón envuelto en raviolis. Concentración y complejidad en el vino, y aunque parezca difícil con un solo ingrediente en el plato esta también está presente.

Para cerrar otra grata sorpresa, Hugo Ortega, Bodega Alta Pavina, trae para catar Citus 2005. Una incorporación que sirve para ver la evolución del vino y el potencial de la Pinot Noir en la que los aromas terciarios están más presentes. La acidez que posee le permite ser un vino de guarda que podemos disfrutar en años futuros. Un buen matrimonio, una buena simbiosis la de los vinos de Pinot Noir de Alta Pavina y los platos de Caleña donde el equilibrio, la delicadeza y la elegancia ha estado presentes para el deleite de los sentidos.

David Manso
Licenciado en Marketing y apasionado del vino.
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