El consumidor español exige marcas coherentes y experiencias personalizadas en un mercado cada vez más informado

La sostenibilidad, la inmediatez y la omnicanalidad se consolidan como condiciones básicas para elegir productos y servicios

Martes 17 de Febrero de 2026

Compártelo

Leído › 143 veces

El consumidor español exige marcas coherentes y experiencias personalizadas en un mercado cada vez más informado

El consumidor en España y en el resto del mundo ha cambiado su forma de comprar. Según el análisis presentado por la agencia PHI, especializada en marketing estratégico, las decisiones de compra en 2026 se toman de manera más reflexiva y con mayor información. El acceso a datos, la presión económica, los avances tecnológicos y una conciencia social más desarrollada han modificado las expectativas hacia las marcas.

Jose Gabriel García, director general de PHI, explica que el consumidor actual busca experiencias claras y útiles, alineadas con sus valores. Las marcas que no adapten su propuesta a estas nuevas demandas pueden perder relevancia en el mercado. El informe de PHI identifica varios comportamientos que ya influyen en las decisiones de compra.

Uno de los cambios principales es la actitud informada y selectiva del consumidor. Antes de comprar, compara precios, lee reseñas y consulta referencias en redes sociales y plataformas digitales. La paciencia es limitada: si una experiencia resulta lenta o poco transparente, la marca puede perder al cliente. Por eso, la rapidez y la claridad se han convertido en factores importantes para diferenciarse.

La personalización también ha evolucionado. Ya no se considera un valor añadido, sino una expectativa básica. Sin embargo, el consumidor rechaza cualquier sensación de invasión a su privacidad. Las marcas deben usar los datos de forma ética e inteligente para generar confianza y aportar valor real.

La omnicanalidad se ha consolidado como un estándar. El consumidor espera poder comprar online, recoger en tienda, devolver productos sin complicaciones y recibir atención inmediata a través de diferentes canales. La frontera entre lo digital y lo físico ha desaparecido para muchos compradores.

La sostenibilidad ha pasado de ser una promesa a convertirse en una condición para elegir una marca. Los consumidores penalizan las acciones que solo buscan aparentar compromiso medioambiental sin resultados reales. Ahora exigen acciones concretas que respalden el impacto social y ambiental de las empresas.

La inmediatez y la conveniencia forman parte de las expectativas básicas. Entregas rápidas, procesos sencillos y métodos de pago flexibles son factores decisivos para muchos consumidores. La cultura del “ahora” se ha impuesto en la mayoría de sectores.

En España, estas tendencias se traducen en un consumo más racional y exigente. Los consumidores planifican mejor sus gastos, comparan más y justifican cada compra. Exigen coherencia entre el precio, la experiencia ofrecida y lo que promete la marca. Además, valoran la cercanía, el lenguaje claro y la adaptación al entorno local como elementos que refuerzan la confianza.

Jose Gabriel García señala que el principal problema para las marcas en 2026 será situar al consumidor en el centro de su estrategia. Ordenar prioridades y clarificar mensajes será necesario para competir en un mercado saturado donde la coherencia es cada vez más importante para los compradores españoles.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 143 veces

Tendencias

Más Tendencias