Miércoles 10 de Septiembre de 2025
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La finca Bien Nacido, situada en Santa Maria, California, ha comenzado a probar una nueva tecnología para combatir el oídio en sus viñedos. Esta enfermedad fúngica afecta a muchas variedades de uva y suele tratarse con fungicidas y técnicas de manejo del follaje. Sin embargo, la empresa noruega Saga Robotics ha desarrollado un robot autónomo que utiliza luz ultravioleta tipo C (UV-C) para controlar el hongo sin necesidad de productos químicos.
El robot, llamado Thorvald, recorre los viñedos de forma autónoma durante la noche y aplica luz UV-C sobre las plantas. Esta luz daña el ADN del hongo e impide que se reproduzca. Según Greg Gonzalez, responsable del viñedo en Bien Nacido, los resultados han sido positivos. Un cliente que lleva más de 35 años comprando Chardonnay a la finca ha señalado que nunca había visto la fruta tan limpia.
Saga Robotics fue fundada en 2016 por Pål Johan From y Lars Grimstad. La empresa ya trabaja con trece productores de fresas en Reino Unido y cubre más de 1.300 hectáreas de viñedos en California. El objetivo es triplicar su presencia en los viñedos estadounidenses y aumentar su cuota en el mercado británico de fresas cultivadas en mesas al 30% el próximo año. Para ello, Saga Robotics ha conseguido una inversión de 11,2 millones de dólares destinada a ampliar su flota y pasar de las primeras pruebas comerciales a una adopción a gran escala.
El modelo de negocio que utiliza Saga Robotics es el de “Robots como Servicio” (RaaS). Los agricultores pagan una tarifa por hectárea tratada en lugar de comprar los robots. Esto permite reducir los costes iniciales y facilita la incorporación de la tecnología. Además del control del oídio con luz UV-C, la plataforma Thorvald puede realizar otras tareas como la liberación de insectos beneficiosos para el control biológico de plagas, la recogida de datos para detectar enfermedades y predecir cosechas, o herramientas para cortar estolones.
En cuanto a la predicción de cosechas, Saga Robotics ha empezado este año a obtener ingresos comerciales por este servicio. El sistema recopila datos sobre el número y tamaño de racimos y bayas para estimar la producción final. En el caso de las fresas, basta con contar las flores para prever el rendimiento.
La fiabilidad del robot Thorvald es uno de los aspectos que más valoran los responsables del viñedo. Greg Gonzalez explica que la planificación inicial es fundamental para integrar esta tecnología en las tareas diarias del campo y lograr que todo el equipo acepte su uso. La empresa noruega también está trabajando en mejorar sus sistemas para detectar brotes tempranos de enfermedades y plagas mediante inteligencia artificial.
El uso de luz UV-C como alternativa a los fungicidas responde a varios factores. Por un lado, algunos productos químicos están perdiendo eficacia debido a la resistencia desarrollada por los hongos. Por otro lado, existe una demanda creciente por parte del mercado y las autoridades para reducir el uso de fitosanitarios en la agricultura.
Saga Robotics prevé un aumento importante en la adopción de sus robots en California durante los próximos meses. La empresa considera que ya ha demostrado la eficacia técnica del sistema y ahora se centra en ampliar su implantación comercial.
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