Lunes 26 de Mayo de 2025
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El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha valorado este lunes la decisión de extender hasta el 9 de julio la negociación arancelaria entre la Unión Europea y Estados Unidos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso esta prórroga en una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien aceptó la propuesta. El acuerdo se produce después de que Trump amenazara el pasado viernes con imponer un gravamen del 50 % a las importaciones procedentes de la Unión Europea.
Planas ha explicado a su llegada al Consejo de Agricultura y Pesca de la Unión Europea que la intervención de Von der Leyen ha permitido retomar el diálogo y volver a una situación de normalidad en las negociaciones. El ministro ha señalado que contar con un margen hasta el 9 de julio para seguir negociando resulta positivo para ambas partes.
El presidente estadounidense había fijado inicialmente esa fecha como límite para mantener la pausa del llamado “arancel recíproco” impuesto a la Unión Europea. Si no se alcanza un acuerdo antes del 9 de julio, el gravamen podría pasar del 10 % actual al 20 %, lo que afectaría a numerosos productos europeos.
Planas ha subrayado tres elementos fundamentales en este proceso: respeto, diálogo y firmeza. Ha recordado que Estados Unidos y la Unión Europea son socios y que las palabras empleadas durante las negociaciones deben ser respetuosas. El ministro ha insistido en la importancia de mantener el diálogo con Washington desde el principio y ha reconocido que la intervención de Von der Leyen ha sido determinante para reanudar las conversaciones.
En cuanto a la firmeza, Planas ha advertido que si no se logra un acuerdo satisfactorio para ambas partes, especialmente para la Unión Europea, será necesario adoptar medidas. Ha recordado que actualmente existen aranceles sobre el acero, el aluminio y los automóviles europeos, así como un arancel general del 10 % que afecta a los productores europeos.
La Unión Europea tiene preparada una primera serie de contramedidas por valor de 20.900 millones de euros contra productos estadounidenses en respuesta a los aranceles del 25 % impuestos por Estados Unidos al acero y al aluminio europeos. Estas medidas no se han aplicado todavía para dar espacio a las negociaciones. Además, la Comisión Europea ha propuesto una segunda tanda de represalias por valor de 95.000 millones de euros si las conversaciones fracasan.
Entre los productos incluidos en estas posibles represalias figura el bourbon estadounidense, que inicialmente se había retirado del primer listado pero ahora vuelve a aparecer en la segunda propuesta. Planas ha explicado que decidir qué productos incluir en estas listas es complicado porque se trata de medidas de retorsión comercial. Ha manifestado su preferencia por evitar que los productos agroalimentarios formen parte de estos conflictos comerciales, ya que afectan directamente a las personas y familias.
El ministro también se ha referido al vino europeo y al bourbon norteamericano como posibles elementos conflictivos en este tipo de disputas comerciales. Ha reconocido que en estas situaciones todos los implicados sufren pérdidas y que no resulta agradable tener que asumir estas consecuencias.
Planas ha añadido que España compra soja principalmente a Estados Unidos y Brasil. Si finalmente se incluye la soja entre los productos afectados por las medidas europeas, España tendría que aumentar sus compras a Brasil u otros países proveedores. Esto podría influir en el precio de los piensos y en el coste final de la producción animal en España.
El ministro ha concluido señalando su deseo de alcanzar un acuerdo durante este periodo de negociación ampliado para evitar la aplicación de nuevas medidas comerciales entre ambos bloques.
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