Martes 14 de Abril de 2026
Leído › 1970 veces

La AOC Crémant de Bourgogne cerró 2025 con una cosecha de 231.000 hectolitros, una cifra que la sitúa entre sus mejores campañas y que confirma el avance de esta denominación dentro del viñedo borgoñón. El volumen responde al aumento de la superficie dedicada a la apelación, que roza las 4.000 hectáreas, y al peso que han ganado los vinos espumosos en la oferta de Borgoña.
Entre las 84 denominaciones de la región, el Crémant de Bourgogne representa ya el 15% del volumen total, frente al 13% de hace dos años. Con estos datos, se coloca como la tercera AOC de Borgoña por volumen y refuerza su papel en la economía vitivinícola regional. La evolución confirma que ha pasado a ocupar una posición central en el equilibrio del sector.
Las ventas también avanzaron en 2025 con un aumento del 9% en los volúmenes comercializados. La exportación fue el principal motor de esa subida. Por primera vez, más de la mitad de la producción salió fuera de Francia: el 51% de los volúmenes se vendió en mercados exteriores, un 14% más que en 2024.
La denominación aporta además el 20% del aumento de las exportaciones francesas de vinos espumosos con AOC fuera de Champagne en los últimos diez años. Su presencia comercial se reparte entre varios continentes y no depende de un solo mercado. Estados Unidos y Canadá siguen siendo los primeros destinos por volumen y valor. En los países nórdicos, Suiza, Noruega y Dinamarca, el Crémant de Bourgogne mantiene una posición fuerte y es el vino de Borgoña más vendido en esa zona.
El Reino Unido ha recuperado impulso y ha superado el millón de botellas, con una mejora del 27% en volumen y del 29% en valor. Italia ya figura entre los cinco primeros mercados exteriores y registra un avance claro en los segmentos de mayor precio. Solo Países Bajos y Japón anotan un leve retroceso, que el sector atribuye a factores puntuales.
En Francia, la gran distribución concentra el 28% de los volúmenes, unas seis millones de botellas, con un aumento del 1,4% en las compras. El precio medio ronda los 8 euros, cerca de un euro por encima de sus principales rivales. Esa diferencia ayuda a fijar una imagen propia en las estanterías y a mantener una oferta que combina precio accesible y percepción de calidad.
La gama también se ha ampliado. La denominación cubre ya distintos momentos de consumo: aperitivo, comidas, cuvées millésimées, blancos de blancos, blancos de negros, rosados, cuvées especiales, brut nature y vinos parcelarios. Esa variedad permite al Crémant de Bourgogne entrar tanto en consumo cotidiano como en restauración y celebraciones.
Pese a las incidencias climáticas recientes, las existencias están equilibradas y bajo control. El sector asegura que puede atender la demanda sin tensiones y con una estrategia de crecimiento medida. Esa evolución se apoya en la notoriedad de la marca, el reconocimiento del trabajo técnico, la vigilancia en los controles y una línea cualitativa homogénea.
En 2025 la denominación celebró sus 50 años y ahora abre una nueva fase regulatoria. En 2026 ha presentado una solicitud para modificar su pliego de condiciones ante el INAO con el fin de inscribir oficialmente lieux-dits y referencias parcelarias. El objetivo es reconocer una práctica histórica en Borgoña, donde la expresión por parcelas existe desde el siglo XIX y forma parte del modo de identificar sus vinos.
Con estos datos, el Crémant de Bourgogne consolida su peso económico dentro del viñedo regional y afianza su presencia fuera de Francia mientras espera esa nueva etapa administrativa.
Leído › 1970 veces