Lunes 18 de Noviembre de 2024
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Pazo de La Cuesta, la bodega familiar más antigua de Galicia, ha lanzado al mercado su nueva añada de mencía 2022. Ubicada en San Clodio de Ribas de Sil, en la Ribeira Sacra, la bodega destaca por la elaboración de un vino que busca expresar frescura y un equilibrio notable. El director técnico y enólogo de Pazo de La Cuesta, Luis Buitrón, subraya que la poda de respeto, una práctica esencial en la finca, es un factor diferencial que impacta positivamente en el desarrollo de la uva y, en consecuencia, en las características del vino.
La poda de respeto implica mantener una carga mínima de uva por cepa y distribuir los racimos de manera que la maduración sea homogénea. Esta técnica permite obtener vinos con 13 grados de alcohol, frescos y bien integrados con la madera. Buitrón explica que esta poda busca mantener un equilibrio entre la graduación alcohólica, la acidez y los antocianos, garantizando una carga de color adecuada y armonizada. El cuidado del viñedo, libre de herbicidas y con labores de labranza mecánicas, es otro aspecto fundamental. La aireación del suelo y la correcta gestión del agua permiten que las raíces de las plantas reciban los nutrientes necesarios para mantener un balance saludable entre la vid y el terreno.
Otro factor que influye en la calidad de los vinos de Pazo de La Cuesta es la orientación de la finca. La propiedad se beneficia de muchas horas de radiación solar, un elemento determinante en el valle de Quiroga, una de las zonas más soleadas de la Ribeira Sacra. Además, el buen drenaje del suelo favorece el desarrollo óptimo de la planta. Todo ello contribuye a que la mencía 2022 tenga un perfil equilibrado, destacando tanto en aromas como en sabor.
El proceso de elaboración del vino comienza con la fermentación en depósitos de acero inoxidable, donde se controla la temperatura entre 22 y 24 grados. La fermentación maloláctica se realiza también en estos depósitos, y el vino permanece allí entre cinco y seis meses antes de pasar a la madera. En este punto, la bodega emplea barricas de roble de 300 y 500 litros, procedentes de Francia, Estados Unidos y Europa Central, con tostados bajos o medios. El objetivo es que la madera aporte complejidad sin interferir de manera dominante en los aromas y sabores naturales de la mencía, permitiendo que el resultado final sea un vino que expresa las características propias de la variedad y del entorno.
Pazo de La Cuesta se encuentra actualmente en un proceso de renovación y restauración. Desde 2020, la bodega está recuperando su viñedo histórico y rehabilitando la antigua construcción del siglo XVI, con el objetivo de devolverle el prestigio que ostentaba en el pasado. La propiedad ha permanecido en manos de la misma familia desde su fundación, y Manuel Bellod Álvarez de Lorenzana, de la décimo cuarta generación, lidera este ambicioso proyecto de recuperación.
Un estudio reciente realizado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Padre Sarmiento ha confirmado que la bodega elabora vino desde al menos 1608. La investigación, que analizó documentos históricos del pazo, posiciona a Pazo de La Cuesta como la bodega familiar más antigua de Galicia y una de las más longevas de España. La tradición vitivinícola ha pasado de generación en generación, consolidando un legado único en el panorama vinícola gallego y nacional.
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